24 julio 2010

GOBERNADOS POR LA PALABRA DE DIOS

Si Cristo reina como suprema autoridad sobre su reino, y si nosotros somos sus súbditos, entonces nuestras vidas deben de ser gobernadas por él. ¿Qué significa, exactamente, ser gobernados por Jesús?

De acuerdo al diccionario, gobernar significa “guiar, dirigir, controlar todas las acciones y comportamientos de aquellos bajo autoridad”. En corto, debemos permitir a Jesús controlar todas nuestras acciones y comportamiento, incluyendo cada uno de nuestros pensamientos, palabras y obras. Jesús también rige las naciones del mundo. La Biblia nos dice, “El señorea con su poder para siempre; sus ojos atalayan sobre las naciones; los rebeldes no serán enaltecidos” (Salmo 66:7). “Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos” (Salmo 103:19).

No se engañe – nuestros países no están gobernados por los políticos, o por una autoridad humana. No está controlado por las entidades financieras tampoco. Ningún otro poder, sobrenatural o de la tierra reina sobre América o cualquier otra nación. Sólo Dios está en control. El está sentado como Rey de Reyes y Señor de Señores, gobernando y reinando sobre toda la creación desde su trono celestial.

En toda América estamos viendo un decaimiento moral terrible, el surgimiento de lo oculto, deviaciones sexuales rampantes, ateísmo atrevido y vociferante. Algunos cristianos temen que las hordas del infierno estén tomando lentamente nuestras naciones, estableciendo el reino de tinieblas de Satanás.

No necesitamos preocuparnos. Isaías nos asegura, “Quebrantó Jehová el báculo de los impíos, el cetro de los señores… ¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones…Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo. Se inclinarán hacia ti los que te vean, te contemplarán, diciendo: ¿Es este aquél varón que hacía temblar la tierra, que trastornaba los reinos?” (Isaías 14:5, 12, 15-16).

Amados, nuestro Dios no está ansioso ni preocupado por Satanás. El no está angustiado sobre lo que nosotros vemos como un avasallamiento de nuestras naciones. Con tan sólo una palabra de la boca de nuestro Señor, Satanás se irá para siempre, y será atormentado por toda la eternidad. Por lo tanto, no debemos temer a lo maligno. En ningún otro reino Dios gobierna tan soberanamente y tan poderosamente como en su propio reino – el que él ha establecido en los corazones de sus hijos.

Jesús dijo, “he aquí el reino de Dios está entre vosotros” (Lucas 17:21). Y es en ese reino – el dominio de nuestro corazón – que Cristo reina supremamente sobre sus hijos, guiándonos, sanándonos, gobernando nuestras acciones y comportamientos.
“Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite” (Isaías 9:7). Este verso habla del reinado de Jesús a través de toda la eternidad sin fin. Pero también tiene otro significado importante: Debemos siempre aumentar nuestra sumisión al gobierno de nuestro Rey. ¿Puede usted decir honestamente que día tras día, el gobierno de Jesús sobre usted está aumentando? ¿Está usted sujetando su comportamiento más y más bajo su autoridad?
Usted puede preguntarse – si Jesús está en los cielos, gobernando en total autoridad a la diestra del Padre, ¿cómo gobierna su reino aquí en la tierra? Encontramos la respuesta en el libro de Hebreos. El autor nos dice que en el Antiguo Testamento, Dios habló a su pueblo a través de los profetas. Pero hoy día el Señor ha elegido hablar a través de su Hijo (ver Hebreos 1:1-2).

Jesús es el mensaje explícito de Dios para nosotros – la Palabra divina hecha carne. Y el Padre, nos ha enviado al Espíritu Santo para recordarnos las palabras que Jesús habló mientras estuvo en la tierra. Así, Jesús nos gobierna por la escrita y revelada Palabra de Dios. La Biblia es el cetro de nuestro Rey, por medio de la cual él hace que su palabra sea conocida por nosotros.

Si usted quiere escuchar el testimonio de un hombre que era gobernado por la Palabra escrita de Dios, usted lo puede encontrar en el Salmo 119:11, “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti” (ver también los versos 105, 123, 133, 162).

Por: David Wilkerson

08 julio 2010

Una Fe Bajo Amenaza

Predicador: Pastor Héctor Cattani

Daniel 1:8 “y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que el bebía.”

1. Gente santa en riesgo
Daniel y los tres jóvenes Hebreos hicieron una demostración de madurez espiritual, gente de convicciones bíblicas y profundas. Arriesgaron sus vidas por defender una doctrina sana y para no pisotear los principios de la Palabra de Dios.
Daniel propuso en su corazón; lo determino, lo resolvió de manera solemne.  La comida seguramente había sido ofrecida en un culto idolátrico, y aunque era atractiva y agradable al paladar no iban a cambiar su doctrina.
Hoy la iglesia no sostiene esa senda antigua. Hay mucho de mundo y de idolatría que se tolera, mucha irreverencia. Pablo decía “antes digo que lo que los gentiles sacrifican a los demonios lo sacrifican y no a Dios, y no quiero que vosotros os hagáis participes con los demonios. No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios” 1 Corintios 10:20-21
Hoy vemos un cristianismo gris, indefinido, con muchos matices babilónicos.  Pero Daniel y los jóvenes pudieron demostrar que amaban a Dios con todo el corazón, con todas sus fuerzas y toda su alma; a nosotros, me parece, nos falta aprobar ese examen.
No quiero nada del príncipe de este mundo. El diablo no puede darme nada que valga la pena. Todo lo que tiene sus huellas dactilares esta bajo corrupción y maldición.  Ni comida, ni vino, ahora pondré una piedra en su zapato. Yo creo que ningún cristiano debe tomar alcohol en ninguna de sus formas, yo no apruebo ni la copa social que es aquella que se toma en casamientos, navidad, año nuevo, etc.,

Le daré un poco de fundamento:
·    Levítico 10:8-10 Los que ministran cosas santas no deben tomar.
·    Proverbios 31:4-5 Ni los reyes ni los príncipes deben beber alcohol
·    Lucas 1:15 Juan el bautista y los que preparan el camino para que la gente llegue al Señor no deberían tomar alcohol.
·    1 Timoteo 3:3 y Tito 1:7 Los pastores no deben tomar alcohol.
·    Jeremías 35:5-8 Deberíamos imitar el ejemplo de los recabitas.

De modo que la pureza y la santidad son marcas que deben estar visibles como señal a quien pertenecemos; aunque nuestra fe este bajo amenaza y nuestra vida en riesgo no podemos perder de vista el ejemplo de Daniel.

2. Amenazados con un horno de fuego – Daniel 3:14-18
Otra vez convicciones profundas, un compromiso de no traicionar la Palabra de Dios.
Estas no eran personas de 60, ni de 70 años para decir ya vivimos bastante, vimos pasar mucho de la vida ante nuestros ojos. No, eran muchachos veinteañeros recién se estaban asomando a la vida y preferían el horno antes que traicionar la doctrina, el horno antes que pisotear la Palabra de Dios.
Me pregunto cuánto de este coraje santo nos está faltando hoy en la iglesia del Señor.
Daniel 3:19 “entonces Nabucodonosor se lleno de ira, y ordeno que el horno se calentase siete veces más de lo acostumbrado”
Debemos aprender que cada vez que nos paramos para defender la Palabra de Dios el enemigo desatará ataques más intensos, siete veces más fuertes, más dañinos; eso no debe hacernos retroceder en nuestros compromisos con el Señor. Daniel 3:20-25

Cuando el enemigo ataca con mayor dureza Dios sabe dar una protección especial, le daré pasajes:
Isaías 43:2 – “cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti” Este pasaje se cumplió en Daniel 3.
Salmos 37:4 – “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.”
Mateo 4:10-11 – “Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.”
Lucas 22:40-44 – “Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación. 41 Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, 42 diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. 43 Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. 44 Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.”
Isaías 57:14 – “Y dirá: Allanad, allanad; barred el camino, quitad los tropiezos del camino de mi pueblo.”
Salmos 18:22-24 “Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, Y no me he apartado de sus estatutos. 23 Fui recto para con él, y me he guardado de mi maldad, 24 Por lo cual me ha recompensado Jehová conforme a mi justicia; Conforme a la limpieza de mis manos delante de su vista.”
Dios envía protección especial cuando el enemigo se pone más furioso, Dios da protección especial. Daniel 3:26-27 Las ropas intactas, ni olor a fuego dice el texto ¡cómo Dios premia las convicciones, la fidelidad!

3. Amenazados por leones
Daniel 6:16 -17 “Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre. 17 Y fue traída una piedra y puesta sobre la puerta del foso, la cual selló el rey con su anillo y con el anillo de sus príncipes, para que el acuerdo acerca de Daniel no se alterase.”
Daniel no estuvo en el horno pero le esperaba una prueba igual de dura, un foso con leones.
La gente no podía tolerar una vida tan santa, ni su fe. Motivados por el odio y la envidia planearon una trampa para llevar al hombre de Dios a la muerte. Por eso debemos estar atentos en nuestro lugar de trabajo o en donde estudiamos. En el vecindario donde vivimos hay gente que nos desea mal – Daniel 6:5.
A veces en nuestro grupo familiar puede haber gente influida por el diablo para estropearnos.
Daniel 6:3 “Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino.”
Nada acobardó al hombre de Dios, siguió orando como era su costumbre, nada podía apagar el fuego de esa vida de oración. Daniel 6:10
Hasta Darío tuvo que reconocer que Daniel servía a Dios continuamente -Daniel 6:16
No era un servicio ocasional ni por temporada, sino continuamente.

Pruebas duras sí, pero protección especial también, Daniel salió ileso. Dios nunca llega tarde.
·    Prepárate: Job fue abofeteado por el diablo: Job 2:4-8
·    Pablo fue abofeteado por el diablo: 2 Corintios 12:7-8
·    Pedro fue zarandeado por el diablo: Lucas 22:31-32
·    El Señor Jesucristo fue atacado por el diablo: Mateo 4:1-11
·    Hombres de fe bajo pruebas: Hebreos 11:36-38 y 2 Timoteo 2:3 y 3:12
·    Prepárate, el enemigo no está de brazos cruzados.
El enemigo puede venir con la fuerza de un río fuera de su cauce de modo incontrolable – Isaías 59:19 – ¿Por qué Dios permite esto? Para traer crecimiento espiritual. Para ser dueños de una fe más valiosa.
Daniel 1:20 “en todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó los hallo diez veces mejores”

 
·    ¿Por qué no contaminarnos con la comida ni con el vino del enemigo? Para ser diez veces mejores.
·    ¿Por que enfrentar el horno de fuego sin traicionar nuestra sana doctrina y convicciones? Para ser diez veces mejores.
·    ¿Por que enfrentar un foso con leones sin renunciar a la oración? Para ser diez veces mejores.
Dios recompensa la lealtad y firmeza.