23 febrero 2015

Venciendo con el bien

Texto: Romanos 12:14-21

Tema: Vencer el mal con el bien

 

 

I.- INTRODUCCIÓN

         Hay realidades de la vida cristiana de las cuales no se predica mucho y por lo tanto el cristiano tiende a olvidar que existen. El tipo de evangelio que muchos predican no es bíblico, no es el evangelio real.

         El cristiano a diario tiene que enfrentar situaciones desagradables, tanto en su interior como en su entorno y realidad diarios.

         El pasaje que hoy estudiaremos nos da algunas técnicas para vencer frente a muchas situaciones que Dios envía y permite en su soberanía y providencia.

 

II.- DESARROLLO

1.- Debemos ser vencedores y no perdedores: (v. 21) Lo primero a reconocer es que hay una guerra diaria e incesante: el mal nos quiere vencer. Y tenga presente que ese mal es en definitiva contra Dios; Satanás usa a personas para que nos hagan mal y al lograr que pequemos entonces atacar a Dios. Puede usar a incrédulos y en algunos casos a cristianos también.

Vemos que lo malo es todo lo que es moralmente o éticamente malo, tanto si se trata de personas, o cualidades, emociones, pasiones, actos, de lo que es perjudicial, destructivo, dañino o pernicioso y que nos quiere subyugar.

Pero la Biblia nos dice que no respondamos a esas situaciones o personas de igual manera, haciendo lo malo, mas bien la Biblia nos dice que nuestra respuesta debe ser el bien. El bien aquí significa aquello que es bueno, lit: «lo bueno», como siendo moralmente honorable, que agrada a Dios, y por tanto beneficioso.

La respuesta normal es a responder de igual forma como nos tratan, pero la Palabra de Dios nos da una fórmula contraria a nuestra naturaleza: vence, subyuga el mal con el bien.

 

2.- El comportamiento de un vencedor: (vs. 14-20) Dios no usa el lenguaje de Amway, de Jafra o Avon, el lenguaje de batalla de Dios es diferente. El mal no se conquista con el mal, sólo se haría más grande. Vamos a ver cuál es el bien con el que Dios quiere que venzamos y conquistemos el mal contra nosotros.

 

a.     Pensar lo bueno: (v.14) Dios dice que debemos invocar y pedir lo bueno para los que nos persiguen, los que nos quieren ahuyentar. Nunca debemos arruinar, condenar a otros, orar en contra de, desear el mal para una persona o cosa. Esto implica pensamientos o habla.

b.     Identificación con los hermanos: (v.15) Se podría usar la palabra empatía, ponernos en el calzado del otro. La Biblia dice que debemos gozarnos, estar felices y alegres con los que así están, pero también llorar, gemir y gritar con los que en tal situación están.

Para poder hacer esto debemos relacionarnos, conocernos unos a otros. Debemos estar dispuestos a que otros hermanos nos conozcan y conozcan nuestras situaciones diarias. Conversar, visitarnos, etc.

c.      Unidad con los hermanos: (v.16) La idea es ser uno con los hermanos (1 Corintios 1:10). 

Para llevarlo a cabo no se puede ser altivo o encumbrado, por el contrario hay que asociarse, ser guiados juntos con los humildes, los de baja condición económica.

Además, el texto nos dice que para que exista unidad no debemos creernos sabio, inteligente y sagaz según nuestra propia opinión, que no seamos arrogantes (v.3).

d.     Hacer lo bueno: (v.17) El texto nos manda a no devolver mal por mal, que si nos hacen un mal no hagamos otro en respuesta. Antes era que no lo pensáramos, ahora es que no lo hagamos.

La expresión nadie significa ni siquiera un. Implica a hombre, mujer o cosa.

Dios nos manda a considerar y buscar el bien y lo hermoso en presencia, en la cara de todo ser humano. Esto implica que debemos hacer lo bueno ante los hermanos y ante los incrédulos y para con ellos.

e.      Estar en paz con otros: (vs. 18-20) Dios dice que nuestro diario vivir debe ser pacífico, en paz con todos los hombres, procurar la paz sin importar quién sea (v.18; Mateo 5:9).

Note el si condicional. Dios dice si es posible, si existen los medios, si puede suceder y si depende de vosotros, si está en nuestras manos que sea así. Esto no implica que le hagamos guerra a otros, implica que aunque queremos la paz, no es posible porque el otro nos hace la guerra.

Dios agrega en el versículo 19 que no nos venguemos, que no castiguemos o hagamos nuestra propia justicia con nuestros medios o manos. Dios nos manda mas bien que lo dejemos al deseo de Dios, que dejemos que sea Él quien castigue. Dios dice que la justicia y vindicación le pertenecen y que Él es quien da el pago o recompensa a cada uno.

Pero Dios va más allá, nos dice algo que está en contra de la naturaleza y el proceder humanos. En el versículo 20 el Señor añade que si nuestro adversario, si quien nos odia tiene hambre intensa, dele trozos, nútralo. Si tiene sed dele de beber, irríguelo.

Dios dice que al hacer esto brasas encendidas apilaremos sobre su cabeza. En esa época bíblica, cuando alguien ofendía a una persona y luego venía arrepentida a pedir perdón, traía un envase con brasas encendidas dentro y la ponía sobre su cabeza gimiendo, mostrando así como se sentía por dentro. La implicación es que hagamos bien a los enemigos y así les daremos oportunidad de arrepentirse de su mal.

 

III.- CONCLUSIÓN

         Leer de nuevo los versículos desde el 14 al 21. Recordar que debemos vencer con el bien el mal, nunca mal con mal. No es bíblico y no agrada a Dios, es contrario al carácter de Dios y su plan para nosotros.

 

IV.- APLICACIÓN

1.- Cuando alguien te hace mal ¿cuál es tu actitud?

2.- ¿Eres capaz de bendecir y desear el bien para tu enemigo u ofensor?

3.- ¿Te asocias con los hermanos de tal manera que conoces sus problemas y bendiciones?

4.- ¿Eres altivo y no te asocias con los pobres en la iglesia?

5.- ¿Eres un pacificador o una pacificadora o llevas y traes chismes?

6.- ¿Te desquitas lo que te hacen o haces el bien para con tus perseguidores?

 

 

Predicador: José Amado Silvestre Marte

Lugar: Templo Central, Hato Mayor del Rey

Fecha: domingo 22 de febrero de 2015, culto matutino

03 febrero 2015

Enoc un testigo de fe

Texto: Hebreos 11:5,6

Tema: El testimonio de la fe

 

I.- INTRODUCCIÓN

         Esta predicación se inscribe dentro del tema El testimonio de la fe, que es el hilo conductor de estos estudios; estamos estudiando Hebreos 11, no estamos estudiando la biografía como tal de los personajes del capítulo, si no su vida en relación con su fe. Esa es la autopista por la que debemos conducirnos y no salirnos de ella.

         Esos hombres y mujeres son los testigos de que es posible confiar en Dios y tener victoria junto a Él.

         Hoy me corresponde estudiar El testimonio de la fe de Enoc del cual tenemos la sensación que se dice poco, pero que al estudiarlo, ese poco nos dice mucho, veamos.

 

II.- DESARROLLO

1.- Breve árbol genealógico: Hijo de Jared (descenso) según Gén. 5:18,19; séptimo patriarca desde Adán (Judas 14), su nombre significa Iniciado, padre de Matusalén (Gén. 5:21, Hombre de dardo) el hombre que vivió más años en la tierra.

Enoc no murió, vivió 365 años sobre la tierra y desapareció llevado por Dios (Gén. 5:24); por la fe de Enoc Dios lo traspuso, lo transfirió, lo cambió de lado, lo transportó (Heb. 11:5) para que no viera muerte.

Es posible, por los años que vivieron los primeros patriarcas, que Enoc conviviera o por lo menos conociera a Adán.

 

2.- Por su fe tuvo testimonio de haber agradado a Dios: (Hebreos 11:5) La idea del versículo es que Enoc dio testimonio de que fue una persona gratificante para Dios, alguien que complació a Dios, que fue del agrado de Dios.

 

3.- El único del que se dice que caminó con Dios: (Génesis 5:22,24) La idea de caminar en este pasaje tiene que ver con comportarse, conducta, proceder.

         Este pasaje nos habla de que por su fe en Dios Enoc estableció intimidad con Dios y su vida diaria se condujo de acuerdo a esa relación.

 

4.- Por su fe se atrevió a ser un profeta de Dios: (Judas 14,15) Desde los albores de la humanidad, desde muy temprano después de la creación y caída del hombre en el pecado, Enoc profetizó, predijo y habló por inspiración del castigo de Dios sobre los falsos profetas y falsos maestros.

         Hermanos, realmente Enoc debió tener fe en Dios y e intimidad con Dios para atreverse a hablar Palabra de Dios, para profetizar el juicio de Dios y condenar el pecado en una época en la cual, lo más probable, aun los falsos profetas y maestros no existían, no había herejes o apóstatas. Imagino que al hablar tales cosas le tendrían por loco o desquiciado.

 

III.- CONCLUSIÓN

         Hermanos, toda la vida de Enoc y su testimonio de haber agradado a Dios estuvieron basados en su fe en Dios, en el testimonio de su fe. Hebreos 11:6 es la continuación del testimonio de la fe de Enoc, lo usamos aislado del capítulo al evangelizar, pero en realidad es la continuación del versículo cinco.

         Sin fe es imposible agradar a Dios y es obligatorio creer que le hay. Enoc creyó que hay Dios y se acercó a Él con esa conciencia. Enoc agradó a Dios porque creyó que Dios existe.

         Pero Enoc también dio testimonio de fe al creer, al dar crédito al hecho de que Dios es galardonador, premiador de los que le buscan, de los que le adoran, de los que lo procuran. (1 Corintios 15:58)  Ese fue el testimonio de la fe de Enoc.

 

IV.- APLICACIÓN

1.- ¿Da tu fe testimonio de que Dios se agrada contigo?

2.- ¿Da tu fe testimonio de que caminas y te conduces en intimidad con Dios?

3.- ¿Da tu fe testimonio de que te atreves a hablar sin temor la Palabra de Dios a esta generación aunque se burlen y te critiquen?

4.- ¿Da tu fe testimonio de que confías y esperas el galardón que viene de Dios y no el de los hombres?

5.- ¿Has nacido de nuevo en Cristo? ¿Eres salvo o salva? Si no es así no puedes tener testimonio de fe como Enoc.

 

 

Predicador: José Amado Silvestre Marte

Lugar: Templo Central, Hato Mayor del Rey

Fecha: domingo 01 de febrero de 2015

            Culto Matutino

Dios ama para salvación

Texto: Juan 3:16-20

Tema: El amor de Dios en la salvación

 

I.- INTRODUCCIÓN

         La gente habla mucho del amor, algunos escritores se han hecho ricos con el tema del amor, los poetas le han cantado y escrito al amor, los cristianos hablan del amor, todos alguna vez han hablado del amor. Pero cuando se habla del amor de Dios ¿entiende el común de la gente lo que está hablando?

         Algunos piensan que el amor de Dios existe para disculpar el pecado, que el cristiano por causa del amor debe ver y dejar hacer todo lo que el otro quiera, que veamos el mal pero callemos por causa del amor.

         Veamos lo que la conocidísima porción que estudiaremos dice en cuanto al amor de Dios y el tema de la salvación.

 

II.- DESARROLLO

1.- Versículo 16: La expresión porque nos indica que este versículo es como una respuesta de la porción anterior del capítulo.

         La demostración del modo y manera en que Dios demostró su amor al cosmos, a su creación en sentido general, fue dar a su Hijo unigénito (único representante del ser y carácter de aquél que le envió, no «vino a ser», sino que necesaria y eternamente «es» el Hijo. Él, una persona, posee todos los atributos de la misma Deidad, tiene la misma esencia del Padre pero diferentes funciones). Note que dice amó, desde antes de enviar a Cristo.

         Entonces se repite lo dicho en el versículo 15, la razón por la cual Dios envió al Hijo: para que todo el que tiene fe, el que confía y se encomienda a Él no perezca o destruya espiritualmente, por el contrario posea, conserve y retenga vida perpetua o por los siglos.

 

2.- Versículo 17: En su primera venida Cristo no vino como juez. Dice que el Padre no le envió para condenar, juzgar o pleitear contra el mundo. Por el contrario, lo envió para que el mundo sea salvo por medio de Cristo, para sanar y mostrar su misericordia utilizando a Cristo como canal por el que se debe pasar para conseguir tales beneficios.

         La función de juez de Cristo se llevará a cabo en el futuro, cuando el Señor, juez justo, sí va a juzgar al que no creyó en Él.

        

3.- Versículo 18a: El hombre o la mujer que confía en Cristo, que reconoce que es el único medio para salvarse para con Dios ya no es juzgado, no es castigado y condenado, está libre y a salvo.

         Sin embargo, el hombre o la mujer que no confía en Cristo, que no le da el crédito que se merece, que no se refugia en Él ya ha sido condenado. Lo que pende sobre la cabeza de todo ser humano sin Cristo es juicio y castigo.

 

4.- Versículos 18b-20: Estos dos versículos nos dicen las razones por las cuales el ser humano es condenado:

a) No cree en el nombre de Cristo: todo lo que un nombre implica, de autoridad, carácter, rango, majestad, poder, excelencia, etc., de todo lo que el nombre cubre.

b) Ama más las tinieblas que la luz: La luz es lo que manifiesta todo, y como las obras y accionar del ser humano son dañinas, degeneradas, calamitosas, enfermas y como el ser humano es moralmente culpable, delincuente, vicioso, perverso, criminal, malvado y obra malas cosas, por ello amó más la oscuridad y las tinieblas.

         El ser humano aborrece el ser descubierto, la humanidad se ha deificado durante siglos y busca filósofos y supuestos hombres de ciencias y letras que perpetúen ese pensamiento.

Al ser humano no le agrada nada que lo baje del pedestal en que se ha entronizado durante siglos, detesta, odia y no le gusta nada que lo refute, que lo amoneste y convenza de su pecado (v.20). Eso hace Dios en su amor, le dice al ser humano cuál es su real condición, su podredumbre y hediondez y lo incapaz que es para librarse de ello por sus propios medios e inventos.

 

III.- CONCLUSIÓN

Cristo es la luz del mundo (Juan 8:12) y le muestra al hombre su real condición ante Dios, por eso el mundo aborrece a Cristo y trata de desacreditarlo.

El cristiano también es aborrecido por el mundo porque es luz e hijo de la luz. La Biblia dice: Mat. 5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.   1Ts. 5:5 Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas.

         El mundo aborrece la luz pero ama las tinieblas, en la física puede haber penumbra, pero en el mundo espiritual esas dos condiciones son irreconciliables.

 

IV.- APLICACIÓN

         Llamado a creer en el amor de Dios para salvación y a venir a Cristo, creer en la autoridad de su nombre y en su oficio como el salvador y el dador de la vida eterna.

 

 

Predicador: José Amado Silvestre Marte

Fecha: 25 de enero de 2015

Lugar: Templo central, Hato Mayor del Rey

             Culto Nocturno

Andad como hijos de luz

Texto: Efesios 5:6-20

Tema: El andar del cristiano

 

I.- INTRODUCCIÓN

         En la electricidad hay una forma correcta de hacer las cosas, en química hay formas correctas de mezclar los elementos, en aviación hay formas correctas de usar los instrumentos y así en todo el quehacer humano; no podemos pensar que la vida cristiana es diferente. Pero es lamentable el darnos cuenta que a veces pensamos que podemos hacer las cosas como queremos y que no importa, que podemos vivir como nos parece y que al final el resultado será bueno.

         Dios tiene algunas advertencias para nosotros y es bueno que las tomemos en cuenta.

 

 

II.- DESARROLLO

1.- No dejarnos engañar: (v.6) El diablo nos quiere engañar, el mundo que él gobierna nos quiere engañar, el viejo hombre nos quiere engañar, algunos falsos cristianos nos quieren engañar.

         Dios nos dice que no permitamos que nos entrampen con palabras huecas y que no aprovechan espiritualmente, que por esas cosas es que su castigo viene sobre los incrédulos rebeldes. Dios nos amonesta que no seamos compañeros de los tales, sus cómplices (v.7).

 

2.- Ya no somos tinieblas, andemos como los que ven: (v.8) Antes estábamos en oscuridad, en ceguera espiritual, pero ya en Cristo tenemos luz, ya vemos. Antes no entendíamos las verdades espirituales, era imposible, pero ya tenemos el Espíritu Santo y podemos entender. Por lo tanto debemos conducirnos y comportarnos como hijos de la luz (2Cor. 4:4).

 

3.- Debemos dar fruto espiritual al hacer lo que agrada al Señor: (vs. 9,10) El fruto, el resultado de la obra del Espíritu Santo en una persona siempre será bondad, justicia y verdad, nunca será algo pecaminoso no importando la justificación que la persona busque.

         Para ello debemos siempre comprobar qué es lo que agrada a Dios, debemos ir a las Sagradas Escrituras para ver en ellas lo que Dios dice que a Él le gusta, lo que está de acuerdo a su carácter.

 

4.- Debemos reprender las obras de las tinieblas: (vs. 11-13) Dios nos manda a no participar en las obras infructuosas, vacías y sin provecho de las tinieblas, de la oscuridad; lo que sí debemos hacer es refutarlas, señalarlas como lo que son, amonestarlas.

         Hasta vergonzoso, bajo, rastrero y deshonesto es referirse en conversación a lo que los de las tinieblas hacen en privado.

         Cuando sometemos todas las cosas bajo la luz de Cristo y su Palabra ellas se muestran tal cual son, porque la luz es lo que hace evidente y muestra todo.

 

5.- Debemos mirar cómo andamos: (vs. 15-20) Hay que mirar con exactitud cómo nos conducimos y comportamos, evitando el andar imprudente y haciéndolo de manera sabia y clara (de la luz).

a.- Aprovechando bien el tiempo: (v.16) Hay que hacer buen uso del tiempo, porque los días son perversos, diabólicos, llenos de degeneración moral y espiritual.

b.- Conocer la voluntad de Dios: (v.17) Por la razón anterior no debemos ser sin sentido (estúpido), imprudentes o incrédulos; lo que sí debemos es ser es juiciosos y tener discernimiento sobre los propósitos de Dios, lo que Él ha determinado y le agrada.

c.- Ser llenos del Espíritu: (v.18) No debemos ser como el mundo oscuro que está dado al libertinaje por el vicio del alcohol, por el contrario lo que debemos es ser llenos hasta arriba del Espíritu, rebosados del Espíritu Santo.

d.- Hablar y alabar con elementos espirituales: (v.19) Nuestro mutuo debe ser con elementos espirituales en contraposición a los carnales. Mientras los de las tinieblas cantan lo que les agrada, nosotros debemos cantar y alabar al Señor comenzando en el corazón.

e.- Ser siempre agradecidos: (v. 20) Debemos ser agradecidos siempre, en cada situación y tener gratitud para con Dios; debemos hacerlo con la autoridad y conforme al carácter del Señor Jesucristo.

 

III.- CONCLUSIÓN

         Hacer un resumen de los puntos, enumerarlos.

 

IV.- APLICACIÓN

         Debemos vivir y conducirnos de manera totalmente diferente al mundo, a las tinieblas, contrario a la ceguera espiritual de este mundo. Nuestro andar debe ser el correcto que Dios nos detalla en su Palabra.

         ¿Estás andando según la luz o según las tinieblas? Si hoy fuera el juicio de Dios ¿qué diría Él? A quién te pareces más ¿a un hijo de las tinieblas o a un hijo de la luz?

         Si todavía no eres hijo de Dios, si no has nacido de nuevo, debes arrepentirte y convertirte, creer en Cristo y ser tus pecados ser quitados con su sangre.

 

Predicador: José Amado Silvestre Marte

Lugar: Templo Central, Hato Mayor del Rey

Fecha: domingo 21 de diciembre de 2014

            Culto Nocturno

El testimonio de la Fe

Texto: Hebreos 11:3

Tema: La Fe

 

I.- INTRODUCCIÓN

Por la gracia de Dios hoy continuaré la introducción que tuvo el pastor Amós Cáceres el domingo pasado. El hermano Amós introdujo el estudio El Testimonio de la Fe y lo hizo en Hebreos 11:1,2 y hoy me toca continuar con el versículo 3.

Por la Biblia Dios mostrará que 1.- La fe aprobada por Dios cree en el verdadero origen del universo y 2.- La fe aprobada por Dios se basa en el carácter y los atributos de Dios.

II.- DESARROLLO

1.- La Fe aprobada por Dios cree que Él es el creador del universo: (Hebreos 11:3) Cuando somos salvados, nuestra mente es abierta por Dios y por la fe llegamos a ver las cosas desde el punto de vista de Dios. No es fanatismo, es una mente que observa, que analiza y que capta las cosas bajo la dirección de Dios.

Esa nueva mente ahora entiende que Dios es el creador y sustentador de todo el universo. La expresión constituido da la idea de equipar completamente, hacer perfecto, reparar, unir, etc.

Por la fe ahora entendemos que esta obra Dios la llevó a cabo con su boca, Él dijo y fue hecho (Salmos 33:9). Dios hizo que con su sólo mandar existiera toda la creación, de lo que no se veía hizo que fuera lo que se ve. (Gén. 1:1; Sal. 33:6,9; Is. 42:5; 45:12; Jn. 1:3; Apoc. 4:11).

Lo que usted cree sobre la existencia del universo determina si su fe tiene buen testimonio y es aprobada por Dios.

2.- La Fe aprobada por Dios se basa en el carácter de Dios: La verdadera fe no se basa en las emociones, los sentimientos, las filosofías de grandes pensadores, los dichos de famosos predicadores, no depende de las circunstancias. La fe aprobada por Dios es la que cree las promesas de Dios porque conoce el carácter y los atributos de Él.

a) Omnipotencia: Dios es todopoderoso, El Shaddai (Gén. 17:1; Éx. 6:2,3; Apoc. 1:8)

b) Omnisciencia: Dios todo lo sabe. (Sal. 139:1-4,12-16; Rom. 8:27; 16:27; 1 Tim. 1:17; Heb. 4:13) Dios no va adquiriendo conocimiento, Él lo sabe todo desde la eternidad y Él usa ese conocimiento según lo cree mejor.

c) Omnipresencia: Dios está en todo lugar o puede estar en todo lugar (Sal. 139:5,7-10; 1 Rey. 8:27; Prov. 15:3; Jer. 23:24).

d) Amor: No sólo que Dios ama, Él es el amor en persona (1Jn. 4:7,8,10,19; Jn. 3:16; Ef. 5:2).

e) Fiel: Dios es digno de confianza, fidedigno, es estable, certero, firme, leal, seguro (Deut. 7:9; 1Cor. 10:13; 1Jn. 1:9; Rom. 3:4; 2Tes. 3:3; 2Tim. 2:13; Apoc. 19:11).

III.- CONCLUSIÓN

Hermano, lo que tú creas con respecto al origen del universo no es algo pequeño y sin importancia. Si no crees en lo que dice la Biblia entonces tu fe no es aprobada por Dios y no tiene buen testimonio.

La fe que es aprobada por Dios y que tiene buen testimonio se basa en el carácter de Dios, conoce a Dios y sus atributos. No se basa en emociones, sentimientos, filosofías humanas, las circunstancias o las apariencias. Cree lo que Dios promete en la Biblia porque lo conoce y por lo tanto le cree.

IV.-APLICACIÓN

1. ¿Crees en Dios como el creador y el origen del universo o crees en teorías parecidas o diferentes?

2. ¿Tu fe está basada en el carácter y los atributos de Dios?

3. ¿Depende tu fe de como esté tu salud o de como hayas amanecido?

4. ¿Está edificada tu fe en dichos de famosos pensadores o en lo que dice la Biblia?

5. ¿Tu fe se basa en frases y mensajes de famosos predicadores o en la Palabra de Dios?

Predicador: José Amado Silvestre Marte

Lugar: Templo Central, Hato Mayor del Rey

Fecha: Culto Matutino, domingo 11 de enero de 2015

La imitación de Dios

Texto: Efesios 5:1-20

Tema: Vivir como es propio de un hijo de Dios

I.- INTRODUCCIÓN

         Efesios 5:1 es de donde surge el título de este mensaje y se podría utilizar el versículo completo como título y homiléticamente no estaría mal. Ese versículo nos dice desde el inicio que el capítulo cinco es una continuación de lo que se ha hablado en el capítulo cuatro, eso lo vemos en la expresión “pues”. Recuerde que la división en capítulos y versículos es una invención humana que muchas veces aclara o dificulta el estudio bíblico.

 

         El versículo nos dice que seamos “imitadores” de Dios como debe serlo quien es uno de sus hijos amados. La palabra imitador se puede definir como: seguidor, hacer una cosa copiando fielmente otra, parecerse una cosa a otra.

 

         Desde el inicio debo decir que es humanamente imposible, bajo este cielo actual, copiar fielmente a Dios; sí podemos seguirle y en cuanto al carácter parecernos cada vez más a Él. En la antigüedad los discípulos, al seguir de cerca y continuamente al maestro, terminaban pareciéndose a él, esa es la idea de este versículo. Seguir tan cerca y continuamente a Dios que cada vez nos parezcamos más a Él.

 

En lugar de desanimarnos, eso debe animarnos a no desmayar hasta que así sea en nuestras vidas. Entendamos que ello no depende de nosotros, depende de la obra de Dios en nosotros, nuestro papel es entregarnos y obedecer (Filip. 1:6).

Vamos a ver en cuales aspectos Dios quiere que lo imitemos:

 

II.- DESARROLLO

1.- Andando en amor sacrificial: (v.1) La palabra “andad” nos habla de tener un estilo de vida parecido al de Cristo, el estar dispuestos a arriesgarnos, ofrendarnos, exponernos, entregarnos y sacrificarnos por Dios y por otros seres humanos. (1 Corintios 13)

 

2.- Santidad personal y congregacional: (vs.3,4) Cuando el versículo dice “ni aun se nombre entre vosotros” la idea original es “que no se diga que está entre vosotros”, porque eso no es apropiado ni debido en gente que es sagrada y pura, apartada por Dios del mundo. Veamos cuáles son esas cosas:

 

a.- Fornicación: (v.3) prostitución, adulterio, incesto (pecados sexuales).

b.- Toda inmundicia: (v.3) impureza, concupiscencia, basura moral.

c.- Palabras deshonestas: (v.4) obscenas (que ofende al pudor, especialmente en lo relativo al sexo), torpes, vergonzosas, contrarias a lo puro.

d.- Necedades: (v.4) obtuso (idiota), estúpido, charla insulsa, i.e. bufonada.

e.- Truhanerías: (v.4) chocarrerías, conversaciones necias y burlas groseras, comicidad, (en sentido vulgar) obscenidad, es alguien de mente ágil e ingeniosa pero para lo vulgar.

 

3.- Siendo agradecidos: (v.4up) gratitud; activamente lenguaje de gratitud a Dios, como acto de adoración. Debemos dar libremente gracias a Dios, no ser mezquinos.

 

 

III.- CONCLUSIÓN

         Hermanos, debemos tener claro y por sabido, que quien vive en el pecado no es hijo de Dios, no tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios (v.5).

         El versículo dice de manera clara que ningún fornicario (libertino), ningún inmundo (impuro, lujurioso), ningún avaro (defraudador ansioso de ganancias) tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.

         Tal persona no es un cristiano o una cristiana, es un perdido y perverso pecador que necesita la gracia de Dios para ser salvado. No es un hermano nuestro aunque sea miembro de la iglesia local o tenga muchos años congregándose. No importa cual posición ocupe o haya ocupado en la asamblea local de santos, no es uno de ellos.

 

IV.- APLICACIÓN

         Dios quiere gente que lo imite, que lo siga, que se le parezca; pero para ello debe haber sido salvada y limpiada por la sangre de Cristo, uno de sus hijos amados. ¿Cuáles cosas en ti muestran que eres un imitador de Dios? ¿Le sigues de manera tan cercana que en algo te le pareces? ¿Eres salvo? Si no eres salvo necesitas arrepentirte y convertirte, entregar tu vida a Cristo y ser limpiado por su sangre, entonces iniciarás el camino de la imitación de Dios.

 

Predicador: José Amado Silvestre Marte

Lugar: Templo Central, Hato Mayor del Rey

Fecha: domingo 21 de diciembre de 2014

            Culto Matutino