08 julio 2010

Una Fe Bajo Amenaza

Predicador: Pastor Héctor Cattani

Daniel 1:8 “y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que el bebía.”

1. Gente santa en riesgo
Daniel y los tres jóvenes Hebreos hicieron una demostración de madurez espiritual, gente de convicciones bíblicas y profundas. Arriesgaron sus vidas por defender una doctrina sana y para no pisotear los principios de la Palabra de Dios.
Daniel propuso en su corazón; lo determino, lo resolvió de manera solemne.  La comida seguramente había sido ofrecida en un culto idolátrico, y aunque era atractiva y agradable al paladar no iban a cambiar su doctrina.
Hoy la iglesia no sostiene esa senda antigua. Hay mucho de mundo y de idolatría que se tolera, mucha irreverencia. Pablo decía “antes digo que lo que los gentiles sacrifican a los demonios lo sacrifican y no a Dios, y no quiero que vosotros os hagáis participes con los demonios. No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios” 1 Corintios 10:20-21
Hoy vemos un cristianismo gris, indefinido, con muchos matices babilónicos.  Pero Daniel y los jóvenes pudieron demostrar que amaban a Dios con todo el corazón, con todas sus fuerzas y toda su alma; a nosotros, me parece, nos falta aprobar ese examen.
No quiero nada del príncipe de este mundo. El diablo no puede darme nada que valga la pena. Todo lo que tiene sus huellas dactilares esta bajo corrupción y maldición.  Ni comida, ni vino, ahora pondré una piedra en su zapato. Yo creo que ningún cristiano debe tomar alcohol en ninguna de sus formas, yo no apruebo ni la copa social que es aquella que se toma en casamientos, navidad, año nuevo, etc.,

Le daré un poco de fundamento:
·    Levítico 10:8-10 Los que ministran cosas santas no deben tomar.
·    Proverbios 31:4-5 Ni los reyes ni los príncipes deben beber alcohol
·    Lucas 1:15 Juan el bautista y los que preparan el camino para que la gente llegue al Señor no deberían tomar alcohol.
·    1 Timoteo 3:3 y Tito 1:7 Los pastores no deben tomar alcohol.
·    Jeremías 35:5-8 Deberíamos imitar el ejemplo de los recabitas.

De modo que la pureza y la santidad son marcas que deben estar visibles como señal a quien pertenecemos; aunque nuestra fe este bajo amenaza y nuestra vida en riesgo no podemos perder de vista el ejemplo de Daniel.

2. Amenazados con un horno de fuego – Daniel 3:14-18
Otra vez convicciones profundas, un compromiso de no traicionar la Palabra de Dios.
Estas no eran personas de 60, ni de 70 años para decir ya vivimos bastante, vimos pasar mucho de la vida ante nuestros ojos. No, eran muchachos veinteañeros recién se estaban asomando a la vida y preferían el horno antes que traicionar la doctrina, el horno antes que pisotear la Palabra de Dios.
Me pregunto cuánto de este coraje santo nos está faltando hoy en la iglesia del Señor.
Daniel 3:19 “entonces Nabucodonosor se lleno de ira, y ordeno que el horno se calentase siete veces más de lo acostumbrado”
Debemos aprender que cada vez que nos paramos para defender la Palabra de Dios el enemigo desatará ataques más intensos, siete veces más fuertes, más dañinos; eso no debe hacernos retroceder en nuestros compromisos con el Señor. Daniel 3:20-25

Cuando el enemigo ataca con mayor dureza Dios sabe dar una protección especial, le daré pasajes:
Isaías 43:2 – “cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti” Este pasaje se cumplió en Daniel 3.
Salmos 37:4 – “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.”
Mateo 4:10-11 – “Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.”
Lucas 22:40-44 – “Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación. 41 Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, 42 diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. 43 Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. 44 Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.”
Isaías 57:14 – “Y dirá: Allanad, allanad; barred el camino, quitad los tropiezos del camino de mi pueblo.”
Salmos 18:22-24 “Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, Y no me he apartado de sus estatutos. 23 Fui recto para con él, y me he guardado de mi maldad, 24 Por lo cual me ha recompensado Jehová conforme a mi justicia; Conforme a la limpieza de mis manos delante de su vista.”
Dios envía protección especial cuando el enemigo se pone más furioso, Dios da protección especial. Daniel 3:26-27 Las ropas intactas, ni olor a fuego dice el texto ¡cómo Dios premia las convicciones, la fidelidad!

3. Amenazados por leones
Daniel 6:16 -17 “Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre. 17 Y fue traída una piedra y puesta sobre la puerta del foso, la cual selló el rey con su anillo y con el anillo de sus príncipes, para que el acuerdo acerca de Daniel no se alterase.”
Daniel no estuvo en el horno pero le esperaba una prueba igual de dura, un foso con leones.
La gente no podía tolerar una vida tan santa, ni su fe. Motivados por el odio y la envidia planearon una trampa para llevar al hombre de Dios a la muerte. Por eso debemos estar atentos en nuestro lugar de trabajo o en donde estudiamos. En el vecindario donde vivimos hay gente que nos desea mal – Daniel 6:5.
A veces en nuestro grupo familiar puede haber gente influida por el diablo para estropearnos.
Daniel 6:3 “Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino.”
Nada acobardó al hombre de Dios, siguió orando como era su costumbre, nada podía apagar el fuego de esa vida de oración. Daniel 6:10
Hasta Darío tuvo que reconocer que Daniel servía a Dios continuamente -Daniel 6:16
No era un servicio ocasional ni por temporada, sino continuamente.

Pruebas duras sí, pero protección especial también, Daniel salió ileso. Dios nunca llega tarde.
·    Prepárate: Job fue abofeteado por el diablo: Job 2:4-8
·    Pablo fue abofeteado por el diablo: 2 Corintios 12:7-8
·    Pedro fue zarandeado por el diablo: Lucas 22:31-32
·    El Señor Jesucristo fue atacado por el diablo: Mateo 4:1-11
·    Hombres de fe bajo pruebas: Hebreos 11:36-38 y 2 Timoteo 2:3 y 3:12
·    Prepárate, el enemigo no está de brazos cruzados.
El enemigo puede venir con la fuerza de un río fuera de su cauce de modo incontrolable – Isaías 59:19 – ¿Por qué Dios permite esto? Para traer crecimiento espiritual. Para ser dueños de una fe más valiosa.
Daniel 1:20 “en todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó los hallo diez veces mejores”

 
·    ¿Por qué no contaminarnos con la comida ni con el vino del enemigo? Para ser diez veces mejores.
·    ¿Por que enfrentar el horno de fuego sin traicionar nuestra sana doctrina y convicciones? Para ser diez veces mejores.
·    ¿Por que enfrentar un foso con leones sin renunciar a la oración? Para ser diez veces mejores.
Dios recompensa la lealtad y firmeza.

24 junio 2010

LA SALVACIÓN ES DE JEHOVÁ

I. INTRODUCCIÓN
- Antecedentes: 2 Samuel 15:1-17,29
- Annon viola a Tamar.  Absalón venga a Tamar asesinando a Annon.  Absalón huye y David no lo desea cerca.  David envía a buscar a Absalón pero lo manda a vivir lejos de sí y no lo quiere ver.  David recibe a Absalón pero no le exige arrepentimiento.  Absalón se rebela contra David y este huye.

II. DESARROLLO - Salmos 3
1.- Muchos enemigos contra David
(Adversario= Que estrecha, angustia, humilla)

2.- Al ver aquello las personas pensaban que David estaba perdido
(Salvación= Auxilio, victoria, prosperidad)

3.- David reconoce quien es Dios y su dependencia de Él
(Escudo= La piel del cocodrilo, protector) (Gloria= Esplendor, honor) (Levantar cabeza= Engrandecer)

4.- David ora a Dios y recibe respuesta
(Clama= Llamar, gritar) 

5.- David se tranquiliza
(Sustentaba= Apuntalar, apoyarse, reposo)

6.- David no teme a sus enemigos
(Sitio= Asalto, círculo, rodear)

7.- David pide a Dios otra vez y Dios castiga a los sus enemigos
(Salvar= asegurar, liberar, socorrer, amparar, vengar)

8.- David reconoce que la salvación y la bendición vienen de Dios
(Salvación= Auxilio, victoria, prosperidad) (Bendición= prosperidad, don, generoso, presente)

III. CONCLUSIÓN
- Cuando los enemigos nos rodean y atacan debemos:
a.- Refugiarnos en Dios
b.- Orar a Dios con clamor y esperar la respuesta
c.- Estar confiados y seguros en Dios
d.- Creer que la venganza es de Dios
e.- Creer que Dios libra y bendice

José Amado Silvestre M.

10 junio 2010

La Oración sabia y buena

1 Corintios 14:15

Introducción

Hoy hay mucha gente orando, pidiendo oración y haciendo vigilias entre otras cosas.  Si analizamos el versículo de la epístola a los corintios, veremos algunas cosas interesantes.

Primero decir que este verso se refiere al espíritu humano vivificado cuando la persona se arrepiente; observe que dice “con el espíritu” y el versículo 14 lo aclara bien. Espíritu aquí es una de las partes que compone al hombre, las otras dos son el cuerpo y el alma.

También es bueno definir lo que es “entendimiento” que no es mas que discernir, juzgar las cosas, distinguir entre dos cosas y escoger la mejor, inteligencia.

Desarrollo

1. Lo primero es el contraste entre orar con la carne y el orar con el espíritu

  • No es orar con el alma, no es apelar a deseos, emociones o sentimientos (Lc. 22:42)
  • No es orar por razones egoístas, sino por tener intimidad con Dios (Sal. 63:1)
  • No es orar con la actitud propia de un corazón en pecado, mas bien es la actitud de alguien que anda en santidad
  • No es para sentirse bien porque la persona haya descargado su estrés o problemas con Dios, es humillarse ante Dios
  • No es manipular situaciones o persona para dar apariencia de piedad.

2. En segundo lugar, es un orar sabio, con el entendimiento

  • Usar las palabras correctas, no la jerga de: “declaro, rechazo, demando o no recibo y otras parecidas
  • Conforme a la verdad, no en base a doctrinas falsas y extrañas (1Pd. 4:11)
  • Es conversar con Dios, no el repetir palabras vanas o una jerga aprendida (Mt. 6:7)
  • Seguir los patrones bíblicos, los ejemplos encontrados en la Biblia (Mt. 6:9)
  • Confiar en Dios y no en los formulismos y elementos visibles o externos

Conclusión

Dios quiere que seamos espirituales y sabios al orar; van unidos de la mano. Quiere que dependamos de la guía del Espíritu Santo y la Biblia.

El orar sabio y espiritual no apela al emocionalismo, al formulismo y a la manipulación.

José Amado Silvestre M.

07 junio 2010

No te vuelvas atrás, mejor crece

2 Pedro 2:20-22; 3:14-18

Introducción:

La epístola de 2 Pedro en sus tres capítulos tiene una gran riqueza doctrinal: Nos habla del proceso de crecimiento del cristiano, nos advierte sobre los falsos maestros y nos da la gran esperanza del regreso de Cristo, entre otros temas.

Vamos esta noche a estudiar dos porciones que hoy más que nunca deben ser tomadas en cuenta por cada uno de nosotros, si queremos vivir de manera agradable a Dios.

Desarrollo:

I. El capítulo 2:20-22 nos dice que una persona que ha conocido a Cristo, sale del mundo y luego regresa al mundo enredándose otra vez en él, ignorando la Palabra de Dios volviéndose atrás, termina siendo su estado peor que antes de conocer al Señor. ¿Por qué?

a. No se le puede tratar como cristiano porque su estilo de vida dice que no lo es, pero no acepta que se le predique el evangelio porque dice que sí lo es y por lo tanto no se arrepentirá y convertirá; le sucederá como a Faraón, su corazón se endurecía luego de los milagros que sus hechiceros hacían imitando los de Moisés y Aarón (Ex. 7:13, 22);

b. Si se le trata como cristiano no hay cambios en su vida porque rechaza la Palabra de Dios, no la entiende y la que entiende la desobedece;

c. Cristo dijo que además del espíritu que antes tenía la persona obrando en su vida, al aquel regresar y encontrar la casa limpia y vacía, busca otros espíritus para habitarla (Mat. 12:43-45; Lc. 11:24-26) En tal persona no puede estar el Espíritu Santo porque la Biblia dice lo contrario (2Cor. 3:17);

d. Tal persona es apóstata y por lo tanto Dios lo castigará por torcer su Palabra (1Timoteo 4:1; Apocalipsis 22:18);

e. Dios lo compara con lo acontecido con un Perro y una Puerca (Prov. 26:11).


II. En el capítulo 3:14-18 encontramos varios llamados a los que de verdad son cristianos:

a. Procurar con diligencia ser hallados sin mancha, irreprensibles y en paz (14). En otras palabras en santidad, buen testimonio y en buena comunión con Dios;

b. Entender que Dios es paciente y da la oportunidad de que te salves y vivas de forma agradable a Él (15);

c. No torcer las escrituras porque es un signo de ignorancia y de inestabilidad espiritual y de que quien tal hace no es cristiano (16);

d. El verdadero cristiano debe saber estas cosas para que se proteja y no caiga en el error de los malos (17);

e. El verdadero cristiano debe mantenerse creciendo, conociendo de manera más íntima a Cristo para parecérsele, dándole la gloria a Él (18).

Conclusión:

El verdadero cristiano no regresa a las prácticas mundanas en su vida, rechaza las teorías de este mundo y no tuerce la verdad aunque vaya en contra de sus deseos y gustos; por el contrario, vive una vida en crecimiento, dando buen testimonio y en una relación correcta con Dios para la gloria de Cristo.

El verdadero cristiano motiva a otros a obedecer la verdad y a andar en santidad delante de Dios y los hombres. Si alguno hace lo contrario no es cristiano verdadero.

José Amado Silvestre M.

02 junio 2010

Cuando somos perseguidos

Nuestra respuesta es sumamente importante

por Charles F. Stanley

Todos queremos ser respetados, aceptados y amados. En realidad, a nadie le gusta tener conflictos, ni ser atacados injustamente. Sin embargo, la realidad es que vivimos en un mundo donde hay dos fuerzas opuestas —el bien y el mal—, de modo que los conflictos no deben sorprendernos. El apóstol Pablo hablaba por experiencia propia cuando escribió a Timoteo que "todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución" (2 Ti 3.12). Jesús dijo claramente a sus discípulos: "Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán" (Jn 15.20).

A menudo, cuando tratamos de obedecer la guía de Dios, enfrentamos persecución de parte de jefes, maestros, vecinos, compañeros, o incluso de hermanos de la iglesia. A veces, el origen del ataque puede tomarnos por sorpresa: alguien que creíamos que era nuestro amigo de repente puede cambiar y convertirse en nuestro enemigo. ¿Cómo quiere Dios que reaccionemos ante algo tan doloroso?

He conocido a personas que realmente han sido perseguidas por causa de la justicia de una manera que me admira e inspira. Con los años, Dios me ha enseñado cómo hacer frente a este tipo de cosas.

Un año después de haber llegado a Atlanta como pastor asociado de la Primera Iglesia Bautista, el pastor principal renunció bajo la enorme presión de un grupo que quería que se marchara. Vi suceder esto, y pronto entendí que querían hacer lo mismo conmigo. Decían que yo no tenía la experiencia ni la capacidad para manejar esta iglesia, y que mi predicación los tenía molestos. Querían un club social, no una iglesia.

El grupo quería que me fuera; me acusaron de cosas terribles, tratando de indisponer a todos contra mí. Llevaban a los miembros del comité a comer para convencerlos de que me despidieran.

Día tras día, oraba de rodillas y le decía al Señor lo mucho que lo necesitaba. Sabía que Él me había llamado a estar en esta iglesia, pero sentía como si estuviera librando una batalla perdida. Le decía: "Señor, por lo que veo, simplemente no hay manera de que pueda ser el pastor de esta iglesia". Pero en medio del conflicto —a través de mi dolor y mi confusión— Él me mostró cómo quería que yo respondiera a la persecución. Aprendí cinco cosas que lo cambiaron todo.

1. Considerar todo lo que se presente como algo que Dios va a usar con un propósito superior (Ro 8.28). Esto evitará que usted se convierta en una persona resentida, hostil o vengativa. Si el Señor permite que algunas personas le hieran, véalas como un instrumento de Él, porque Dios tiene algo más grande en mente para bendecirle. El control no lo tienen esas personas, sino Dios. Recuerdo que me dijo con claridad: "Yo estoy creando todas las circunstancias para mi gloria, y para tu bien. Tendrás que confiar en mí. No pelees. No te defiendas. Sólo confía en mí". Todavía hoy, esas palabras significan mucho para mí, porque en todo lo que he enfrentado desde entonces, Él ha sido siempre el mismo Padre amoroso y fiel.

En cierto momento, durante una reunión de asuntos de la iglesia, un hombre, que era parte del principal grupo opositor, vino para hablar sobre el "daño" que yo le estaba haciendo a la Primera Iglesia Bautista de Atlanta. Cuando terminó, se cuadró y me golpeó en la mejilla con el dorso de la mano. Una hermana, saltó de su asiento, y le dijo: "¿Cómo te atreves a golpear a mi pastor?" Increíblemente, eso no me molestó porque acababa de leer Isaías 54.17: "Ninguna arma forjada contra ti prosperará". Resultó ser lo mejor que pudo haber pasado, porque reveló cuán fuera de control estaban las personas que me odiaban. Aunque hubo más oposición que tuve que enfrentar después, ese grupo se marchó apenas diez días después.

2. Mantener el enfoque en el Señor, pase lo que pase. Si no lo hace, reaccionará negativamente. Si usted permanece centrado en Dios, las cosas que Satanás utiliza para distraer su atención no tendrán el poder de paralizarle. Ya no escuchará las voces falsas o acusadoras a su alrededor. En Isaías 41.10, Dios nos asegura: "No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes". Satanás intensificará la oposición porque quiere que usted piense que la situación es peor de lo que es en realidad.

Cada domingo, cuando venía a la iglesia, sabía que había unas 300 personas que querían librarse de mí. Una mañana, alguien llenó el santuario con panfletos que hablaban mal de mí. Por tanto, fui directamente a orar, caí sobre mi rostro, clamé a Dios, y centré mi atención en Él. Por extraño que parezca, cuando volví al santuario sentía que todo el mundo me amaba. Toda la animosidad fue borrada por el amor del Padre celestial; no importa lo que dijeran o hicieran mis atacantes, no sentía ningún resentimiento o temor. El Señor me había cubierto por completo.

Un domingo, vine al servicio matutino sin un sermón. Yo había planificado el mensaje para el servicio de la noche, pero cuando empecé a preparar el de la mañana, sentí que Dios me decía que lo echara a la basura, y que sólo me concentrara en Él. De modo que no tenía nada preparado, y todos mis "enemigos" estaban allí sentados, esperando atraparme. Tomé la Biblia, y Dios me guió a Proverbios 3.5: "Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia". Me concentré en el pasaje, y durante 40 minutos las palabras salieron de mí como un torrente. Era como si el Espíritu Santo se hubiera apoderado de mi persona. Cuando di la invitación al final, hubo personas que se marcharon, y otras que pasaron al frente para ser salvas o unirse a la iglesia. Más tarde, mis opositores me acusaron de "lanzar una bomba atómica" con mi sermón. Todo lo que pude pensar fue: "¡Échenle la culpa a Dios!" Ese sermón que Él me dio, movió a la gente a apoyarme. Si no hubiera puesto mi mente en el Señor semana tras semana, eso no habría ocurrido. No podría haberlo hecho; habría estado muerto de miedo de pararme al frente sin tener un sermón.

3. Confiar en el poder de Dios por completo. Los conflictos, la persecución y la guerra espiritual pueden consumir sus energías físicas, emocionales y espirituales. Usted se va a la cama pensando en ello. Sus "enemigos" saben que tiene debilidades, por lo que estarán pendientes de la primera y más pequeña señal de miedo. Cuando la vean, vendrán contra usted como un rebaño de ganado en estampida. Usted puede estar perfectamente en lo correcto, pero la presión puede hacer que dude del poder de Dios en su vida. Es allí cuando el enemigo comenzará a atormentarle, diciendo: "Dios no va a protegerte. ¡Estás solo!" Usted tiene que rechazar esa clase de pensamientos, y abrazarse al poder de Dios.

En ese momento de mi vida, sentía que no tenía a nadie sino a Dios. No sabía quiénes eran mis amigos, porque éstos parecían cambiar cada semana. Pero el Señor me enseñó que dependía absolutamente de Él, y que lo único que yo podía hacer era confiar en su poder. En el Salmo 28.7, el Rey David reconoce al Señor como la única fuente de su fortaleza, y la única defensa que necesitaba frente a los ataques feroces. De nuevo, en el Salmo 61.2-4, este guerrero expresa su total dependencia: "Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare. Llévame a la roca que es más alta que yo, porque tú has sido mi refugio, y torre fuerte delante del enemigo. Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre; estaré seguro bajo la cubierta de tus alas".

4. Reconocer que se está librando una batalla espiritual. Es importante entender la naturaleza de la batalla en que se está. Haga un inventario de la situación, y pregúntese: ¿Tendrá esta batalla algún efecto sobre la obra de Dios? ¿Estoy en el lugar donde el Señor me quiere, haciendo el trabajo que Él quiere que haga? ¿Es bíblica mi posición, y estoy haciendo realmente algo que Dios me ha llamado a hacer? ¿O mi objetivo principal está basado más bien en mi opinión o preferencia personales? ¿Qué está en juego si abandono la lucha o me mantengo en ella —si "gano" o "pierdo"? ¿Cómo se verán afectados otros por mi respuesta a esta persecución?… ¿o por su resultado final? ¿Voy a ser yo glorificado en esto, o toda la gloria será para Dios?

A veces, "ganar" no significa correr a alguien. Es, más bien, ser capaz de resistir y seguir avanzando, sin defenderse, atacar o procurar vengarse. Muchas veces, ganar es simplemente mantenerse firme (incluso en silencio si es necesario) para reforzar el testimonio de Dios. Pablo dijo a los creyentes: "Fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne" (Ef 6.10-12). No dijo: "¡Lancen un ataque contra sus enemigos!", sino "estad firmes". El Señor es el que libra la batalla; a usted le corresponde estar firme. Por supuesto, debe tener cuidado de no manipular las circunstancias. Pero si está realmente en el lugar donde Dios le ha llamado, entonces no se dé por vencido —cueste lo que cueste.

Antes de que tuviéramos el radar y otras tecnologías de la comunicación, los marineros tenían poca o ninguna advertencia en cuanto a cuándo se avecinaba una tormenta. Pero cuando encontraban mal tiempo se ataban al mástil de la nave, para que las olas que inundaban la cubierta no los arrojaran al mar. Este es un ejemplo perfecto de lo que Dios quiere que hagamos en medio de una batalla espiritual. Cuando estamos unidos a Él firmemente, decididos a no ser movidos hasta que pase la tormenta, desarrollamos tal unidad con el Señor, que Él tiene completa libertad para actuar como le plazca. No tenemos que tener miedo. Más bien, confiar en el Señor, creyendo que Él está haciendo, en verdad, algo fantástico. Recuerde que no tenemos que luchar con nuestras propias fuerzas. Dios dice: "No te desampararé, ni te dejaré" (He 13.5).

5. Confíe en que saldrá victorioso. Podemos confiar en que ganaremos todas las batallas que Dios permite en nuestras vidas, por su absoluta soberanía, no por nuestra fortaleza, sabiduría o experiencia. Porque Él es soberano y Él tiene todo en perfecto control. Si usted elige creer que es una víctima de las personas y de las circunstancias, está diciendo, en realidad, que ellas tienen más control sobre su vida que Dios. Pero si está caminando en obediencia con el Señor, todo lo que Él permite será, al final, para bien suyo y para gloria de Él (Ro 8.28).

Cuando Pablo escribió: "Somos más que vencedores", implicaba que cuando salimos de la batalla, tenemos más de lo que teníamos antes de entrar en ella (Ro 8.37). Ahora tenemos una mayor comprensión de Dios, de su gracia y de sus caminos, sabiendo que nada puede alterar su omnipotencia, su sabiduría absoluta, o su amor (vv. 26-39). Cuando usted llega a esa conclusión, y la cree de verdad, se vuelve plenamente libre. Si cree que el Señor es soberano, y se ha consagrado a Él, ¿por qué preocuparse? Nada podrá dañarnos, si Él no lo permite.

Es por eso que podemos "ganar", aunque el mundo piense que estamos derrotados. El mundo nos dice que manipulemos las circunstancias, o que huyamos. Pero nuestra responsabilidad es, obedecer y confiar en que nuestro maravilloso, amoroso y soberano Padre celestial cuidará de nosotros.

Día tras día, oraba de rodillas y le decía al Señor lo mucho que lo necesitaba.

29 mayo 2010

ESTUDIO DE LA EPÍSTOLA A LOS FILIPENSES

CRISTIANISMO EN ACCIÓN

Propósito: Conocer los principios para la vida cristiana práctica.

Introducción: Cuando se habla de vida cristiana a la mayoría le viene a la mente la imagen de alguien orando, con una Biblia en la mano, en un culto, etc.; pero pocas veces toman en cuenta que la vida cristiana es mucho más que eso, es un estilo de vida producto de la obra de Dios en cada uno de nosotros.

Escritor: El Espíritu Santo utilizó al apóstol Pablo. Se menciona a Timoteo pero no como coautor, sino como alguien que estaba presente con Pablo al momento de escribirse y enviarse la carta.

Es bueno notar que Pablo se llama a sí mismo y a Timoteo como siervos (doúlos) de Jesucristo. La expresión significa literalmente “esclavo, alguien sujeto voluntariamente a otro”.

Destinatarios: A todos los santos (jágios) en Cristo Jesús que vivían en Filipos, un lugar de Macedonia.

Observar la expresión “santos en Cristo Jesús”. No era una carta para todo habitante de Filipos u otra persona que dijera que creía en Dios. Santo significa “consagrado, físicamente puro, moralmente sin culpa”.

Pablo envía la carta y menciona a los obispos y diáconos. Estos son los líderes en las iglesias locales.

Obispo: (epískopos) Superintendente, oficial cristiano a cargo general de forma de una iglesia.

Diácono: (diáconos) Que hace los mandados, mesero (u otro oficio doméstico), servidor, ayudante.

A continuación viene un saludo que es común en las epístolas o cartas del apóstol Pablo. Vamos a ver dos palabras que inician el saludo:

Gracia: específicamente la influencia divina sobre el corazón, y su reflejo en la vida; incluido gratitud. Preste atención a la frase “influencia divina sobre el corazón” y también “reflejo en la vida”.

Paz: unir, por implicación prosperidad.

Esta gracia y la paz proceden de Dios (quien es Padre de los receptores) y de Jesucristo (quien es Señor de los receptores).

La palabra Señor que se utiliza en el griego es kúrios y significa realmente: (supremacía); supremo en autoridad, controlador; por implicación señor (como título de respeto):-Señor, soberano, ungido, amo, dueño.

La implicación es grande y sobrecogedora, Cristo es nuestro dueño, controlador, suprema autoridad y amo.

El cristiano no es alguien que se gobierna y vive como le parece, es alguien esclavo, voluntariamente sujeto a Cristo al reconocer quién es Él.

En un próximo estudio continuaremos el estudio de la epístola.

José Amado Silvestre M.

23 mayo 2010

Estudio de Gálatas Capítulo 2

1.- El apóstol Pablo continúa defendiendo su apostolado: 2:1-10

a. Tiempo transcurrido fuera de Jerusalén y compañeros de viaje. 2:1

b. Predica a los que tenían reputación en la iglesia para confirmar el contenido de su predicación. 2:2,6-9

c. Los falsos hermanos introducidos a escondidas para espiar al cristiano. 2:3-5

d.  Dirección del ministerio de Pablo. 2:2up,8,9up    (Gentil: foráneo, no judío, pagano)

e.  Tres columnas de la iglesia de Jerusalén aceptan el compañerismo de Pablo. 2:9   (Compañerismo: (koinonía) Comunión con la idea de ayuda y participación).

f. Solicitud y diligencia por los pobres. 2:10

2.- Pablo reprende la hipocresía y simulación del apóstol Pedro. 2:11-14

a. Pedro siente temor de los judíos circuncisos. Aun Bernabé fue arrastrado por la hipocresía del grupo. 2:11-13  (Resistir: Pararse en contra, contradecir, oponer. Simulación: hipocresía en convenio con).

b. Reprensión pública debido a que no andaban rectamente según la verdad del evangelio. 2:14

El pecado no se deja sin reprensión y hay momentos en que hay que hacerlo de manera pública.

c. La justificación por la fe en Cristo sólo. El obrar para ganarla es inútil. 2:15,16,21 (Justificación: (dikaióo) Considerar justo (santo) o inocente).

- Las obras son parte del andar cuando ya uno es cristiano, no antes. (Efesios 2:8,9) No tienen valor para quitar los pecados.

- El que busca justificarse por las obras desecha la gracia (el obrar) de Dios y considera vacío y sin razón o provecho el sacrificio de Cristo.

d. El cristiano no debe regresar a la vida que abandonó, sino vivir para Dios. 2:17-20

- Si volvemos a lo pasado somos transgresores, violadores. 2:18

- Vivir para Dios. 2:19 Note que dice vivir, no dice accionar; es nuestro vivir total.

-  El cristiano está crucificado con Cristo y muerto al pecado. 2:20 (Empalado junto con). Carne se refiere a la parte física que cubre el cuerpo.

¿Practicas el verdadero compañerismo cristiano? ¿Andas rectamente según la verdad del evangelio? ¿Existe alguna simulación o hipocresía en tu vida? ¿Eres verdaderamente justificado por Dios? ¿Piensas aun que obrar te puede limpiar del pecado? ¿Estás edificando las viejas teorías de tu anterior vida sin Cristo? ¿Estás crucificado (a) con Cristo? ¿Vives para Cristo o aun vives para ti?

José Amado Silvestre M.

18 mayo 2010

Estudio de Gálatas Capítulo 1

Autor humano: El Apóstol Pablo.- 1:1

Destinatarios: Las iglesias de Galacia (1:2). Territorio de Asia Menor denominado así por razón de los gálatas, tribus celtas. En su primer viaje misionero Pablo visitó la parte sur de la provincia de Galacia y estableció iglesias en Antioquía, entre el límite de Frigia Galática y Pisidia (Hch 13.14-50), Iconio (última ciudad de Frigia, Hch 13.51-14.5), y Listra y Derbe, ciudades de Licaonia (Hch 14.6-23). Visitó estas iglesias en su segundo y tercer viajes (Hch 16.1-6; 18.22s).

Bosquejo del libro:

1.- Introducción: 1:1-9

2.- Pablo defiende su apostolado: 1:10-2:21

3.- Cuerpo principal (gracia divina vs. obras de la ley): 3:1-4:31

4.- Sección final (aplicación del evangelio en la vida diaria): 5:1-6:15

5.- Conclusión: 6:16-18 (Una oración, un testimonio personal y una bendición)

Capítulo 1

Salutación: 1:1-5

Apostolado de Pablo y el origen de tal apostolado (apóstol= enviado, mensajero); saludo de Pablo en todas sus epístolas; razón del sacrificio de Cristo (librarnos=arrancar, seleccionar, sacar); a quién debe glorificar el cristiano.

La palabra Señor en este pasaje es kúrios y significa: supremo, por encima de todo, amo, dueño, controlador. Siglo aquí es aión y se refiere a: corriente de este mundo, sistema de vida del inconverso, era.

El “otro evangelio”: 1:6-10

Perturbar=agitar, alborotar, inquietar; Pervertir=voltear a través, corromper, convertir; Anatema=prohibido, maldito, excomulgado.

La palabra siervo utilizada en esta porción es doúlos y significa: esclavo, sujetado a otro de manera voluntaria.

Llamamiento de Pablo al ministerio: 1:11-24

a.- Origen del evangelio predicado por Pablo: 11, 12

b.- Antecedentes de Pablo: 13, 14

c.- Predestinación y ministerio de Pablo: 15, 16a

d.- Pablo no recibió el evangelio de humanos: 16b-20

e.- Testimonio de las iglesias: 21-24 …glorificaban a Dios en mí

¿Estás siguiendo el mismo evangelio que cuando creíste? ¿Has sido librado del presente siglo malo? ¿Hay alguien que te perturba y trata de pervertirte? ¿Buscas el favor de los hombres o de Dios? ¿Eres un siervo (esclavo) de Cristo? ¿Las personas glorifican a Dios en ti?

Predicador: José Amado Silvestre M.

12 mayo 2010

¿Quién te ha fascinado?

Introducción: La palabra fascinar significa: seducir, impresionar, alucinar, engañar, ofuscar, atraer irresistiblemente. Mayormente lleva la idea de falsear la verdad e inclinar a algo malo.

En Gálatas 3:1 el apóstol Pablo pregunta a los gálatas ¿Quién los fascinó, quién los sedujo para no obedecer a la verdad? En las iglesias hay gente que seduce, que atrae a otro para que no obedezcan a la verdad, para que no crean y entonces sean rebeldes a la Biblia.

En el versículo 3 hay una pregunta interesante y que tú debes contestar en este momento. ¿Has comenzado a vivir por la obra del Espíritu Santo? Si es así ¿vas a seguir en el Espíritu o vas a terminar en la carne?

Desarrollo: Texto: Gálatas 3:1,3; 1:1-2:5 Lectura: Gálatas 1:6-12

· El que buscar fascinar a la iglesia no quiere que entiendas las siguientes verdades:

1. Cristo se dio para librarnos de esta generación: 1:4 (Del estado de cosas y estilo del mundo) Nunca debe ser tu deseo volver a él o traer sus maneras a la iglesia.

2. Toda la gloria es sólo para Dios: 1.5 (Dentro y fuera de la Iglesia)

3. No hay otro Evangelio: 1.6,7 (El único que existe nos guía a ser como Cristo)

4. En las iglesias hay pervertidos y pervertidores: 1.7 (Pervertir: voltear, corromper, viciar, trastornar el orden o lo establecido)

5. El siervo de Cristo no busca agradar a los hombres: 1.10up (No acomoda el mensaje)

6. La salvación es completamente obra de Dios: 1.11,15,16 (El hombre sólo cree y se entrega a Cristo)

7. La vida del cristiano debe motivar a que otros glorifiquen a Dios:1.23,24

8. El verdadero siervo no se somete a los falsos hermanos: 2:4,5 (No negocia la verdad, no transige; no cede pensando que Satanás le dejará tranquilo, éste nunca lo hará)

Conclusión: No permita que nadie le seduzca, impresione, engañe o ofusque para dejar de obedecer el verdadero evangelio de Dios.

José Amado Silvestre M.

08-05-2010

03 mayo 2010

ENTREGA TOTAL

“Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios… la
justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él, porque no hay diferencia…y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús” (Romanos 3:21-24).

Dios nos ha revelado una manera segura de llegar a ser absolutamente santos y perfectos delante de sus ojos, para que así todos sus hijos puedan vivir en paz y gozo absoluto, sabiendo que cuando Dios los mira, los ve como santos y puros. ¡Y todo esto es un regalo gratis!

El regalo de santidad que Dios da, nunca puede ser una recompensa por cualquier cosa que hubiéramos hecho. Es un favor que no se gana, que no se merece –un verdadero regalo. “…pues ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios y le fue contado por justicia. Pero al que trabaja no se le cuenta el salario como un regalo, sino como deuda; pero al que no trabaja, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia” (Romanos 4:3-5).

Sumisión es el único camino a la santidad de Dios, sometiéndonos a la
justicia de Cristo a través de la fe. Someter significa “entregar el poder de nuestra voluntad.” Con Dios no hay tal cosa de que mi voluntad tenga su propio poder –todo el poder es de él y no permitirá ningún otro poder que no sea el suyo propio. ¡Dios requiere santidad absoluta para que nosotros lleguemos a ser humildes mediante este requerimiento! Él mira con paciencia nuestras luchas para ser santos, esperando hasta que fallemos tan miserablemente que corramos hacia su trono, y caigamos de rodillas clamando, “¡No hay esperanza –nunca seré santo! Soy débil, sensual, pecador. No tengo nada bueno.”

La clase de arrepentimiento que Dios busca es que confesemos la debilidad de nuestros esfuerzos inútiles y que neguemos tener algún poder en nosotros. ¡Usted nunca podrá ser vestido con la santidad de Cristo hasta que usted caiga con su rostro contra el suelo delante del trono de Dios, desnudo, pobre, desdichado, débil, y totalmente incapaz! Usted debe de una vez por todas admitir que no tiene poder para resistir al pecado, que usted no tiene nada que ofrecer al Señor sino un pedazo de barro derrotado, abatido e incapaz.

Usted debe de admitir que no puede ser santo, ni aún con ayuda. Tienen que entregarle la santidad como un regalo. El regalo más grande que usted puede darle a Dios es la fe de que él le dará su santidad. Isaías proclamó triunfante, “En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios, porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia…el Señor, hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones” (Isaías 61:10-11).

David Wilkerson

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BIENAVENTURADOS LOS POBRES DE ESPÍRITU Mateo 5:3

Entramos ahora en el estudio de la primera de las Bienaventuranzas, “Bienaventurados los pobres en espíritu porque de ellos es el reino de los cielos”. La versión del 2005 de la Liga Bíblica Mundial lo traduce de la siguiente manera: “Afortunados los que reconocen su necesidad espiritual, porque el reino de Dios les pertenece”.

Diríamos también, que esta es la primera y la que debe estar en primer lugar, tomando en cuenta la secuencia lógica y espiritual que lleva la exposición de las Bienaventuranzas.

            Está claro que las Bienaventuranzas no están dispuestas de manera fortuita, ya que se entiende que sin ser pobre en espíritu no se puede ser cristiano, es por esta causa que esta debe ser la primera Bienaventuranza a estudiar, de tal manera que sea la puerta para entrar en el estudio de las demás.

            Nosotros debemos someter nuestro espíritu a la más mínima expresión, para que el Espíritu de Dios pueda llenarnos hasta la saciedad, de tal manera que podamos mostrar cada día y en cada circunstancia el fruto que proviene de él. La palabra declara que debemos ser humillados antes de ser exaltados. Es por esto que nosotros no podremos ser bendecidos por Dios si antes no nos sometemos en humildad al poder de su Espíritu.

            Podemos desprender un principio lógico sobre la doctrina de la justificación por la fe, y este principio declara que no podemos ser justificados, ni podremos entrar en el reino de los cielos sin que antes seamos pobres en espíritu.

            La pobreza en este pasaje es evidentemente una cualidad que expresa la manera en que debemos estar desposeídos de todo espíritu mundano o todo espíritu que nos lleve a confiar en nosotros mismos y no en el Espíritu de Dios que está en nosotros. No hay, por tanto, ningún apoyo bíblico para que podamos entender que en este pasaje se hace referencia a la pobreza material, aún cuando Lucas 6:20 diga: “Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios”.

            Veamos pues, lo que Cristo Jesús nos quiere enseñar con esta Bienaventuranza.

I.    LA POBREZA EN ESPÍRITU

II.   EL EJEMPLO DE LA POBREZA EN ESPÍRITU

III.  LA HERENCIA DE LOS POBRES DE ESPÍRITU

I. LA POBREZA EN ESPÍRITU

(Mt. 5:3)

A.      NO ES ASUNTO DE PERSONALIDAD

1.         Cuando estamos hablando de esta Bienaventuranza, es evidente que tenemos que reconocer cuan equivocados estamos al pensar en esta primera e indispensable cualidad del creyente que hereda el reino de los cielos.

2.         Es verdaderamente triste pensar, en la confusión que existe dentro del mundo, y principalmente es lamentable verlo también dentro de las iglesias cristianas de hoy, cuando vemos que se mide a cada individuo por su fortaleza en espíritu y no por su debilidad o pobreza en espíritu.

3.         Estamos hablando de aquella tendencia de valorar la seguridad, agresividad y apariencia física de un líder como la cualidad esencial para su triunfo, cuando entendemos que la humildad es la base de la pobreza en espíritu.

B.      ES ASUNTO DE HUMILDAD

1.         La humildad es la base de la pobreza en espíritu, es la cualidad que nos lleva a comprender, que con nuestras propias fuerzas no podemos ser ni hacer nada. Jesús mismo dijo: “…porque separados de mí nada podéis hacer” (Jn. 15:5b).

2.         El apóstol Pablo declaró asimismo en 1 Corintios 2:1-2: “Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor”. Lo que nos indica cuanta dependencia del Espíritu había en Pablo.

3.         No permitamos que nadie cambie nuestros valores espirituales, entendamos que aquel que es pobre en espíritu no tiene por qué avergonzarse de manifestarlo, para ser aceptado en un mundo corrupto y mundano como el que vivimos, sino que más bien sea como Dios lo demanda y se asegure que tendrá la bendición de Dios.

C.      NO IMPLICA HACER PARA EVIDENCIARLO

1.         Debemos tener en cuenta que la pobreza en espíritu es algo netamente espiritual, y como dijimos en la introducción del estudio, no es algo que adquirimos cuando nacemos o que es parte de nuestra naturaleza humana.

2.         La pobreza en espíritu no implica mantener una apariencia andrajosa o una actitud de asceta o una declaración continua para que todos sepan que somos pobres en espíritu de hecho, todo aquel que diga o se proponga el convencer a los demás que es humilde o pobre en espíritu está demostrando cuán lejos está de serlo.

3.         Los cristianos que son humildes, manifiestan su pobreza en espíritu en la medida en que se reconocen como lo que somos, hombres pecadores. Cuanto contraste existe entre un hombre del mundo con un curriculum excelente en virtudes y un creyente que se presenta como un malvado y lleno de pecados. Esto es pobreza en espíritu (Lc. 5:8).

II. EL EJEMPLO DE LA POBREZA EN ESPÍRITU

(Mateo 5:3)

A.      NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

1.         Cuando leemos enseñanzas acerca de Jesucristo, como las que encontramos en pasajes tales son Filipenses 2:5-8; Juan 14:10, donde se nos muestra la manera en que nuestro Señor actuó, entonces entendemos lo que significa pobreza en espíritu..

2.         Estas actitudes donde el Señor da toda la gloria a Dios el padre son las que nos muestran que la pobreza en espíritu significa ausencia total de todo tipo de orgullo, lo cual es mundano, terrenal y por tanto diabólico. Esto implica que no somos nada ante la presencia de Dios.

3.         Jesús sabía que en su condición de hombre no podía hacer nada, ni producir nada sin la ayuda del Padre. Esta fue la actitud del Hijo de Dios. Cuanto más nosotros debemos entender que nuestro abolengo, nuestra nacionalidad, nuestras cualidades humanas, nuestro dinero, nuestra preparación, nuestra posición social, es sólo basura y obstáculo para que podamos ser humildes y pobres en espíritu ya que Dios no necesita de nada de esto para darnos el reino de los cielos.

B.      UN EJEMPLO ANTIGUOTESTAMENTARIO

1.         Otro ejemplo de pobreza en espíritu. que encontramos en la palabra de Dios, es el profeta Isaías, quien cuando tuvo la visión del trono de Dios en Isaías 6:5 declaró: “¡Ay de mí! Que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos”.

2.         Isaías mostró con esta actitud ser uno de los hombres más humildes de espíritu, en un momento en el cual se vio frente al Dios todopoderoso. No pudo salir otra cosa de sus labios como el manifestar una sensación de vacío y pobreza en espíritu..

3.         Al darse cuenta de todo lo que Dios es, Isaías manifestó cuanta pobreza en espíritu. había en él, temió por su condición tan pobre delante del Dios de los cielos. Aquí vemos la diferencia con un creyente de Nuevo Testamento que tiene el Espíritu de Dios.

C.      UN EJEMPLO NEOTESTAMENTARIO

1.         El ejemplo por excelencia del Nuevo Testamento para mostrar la POBREZA EN ESPÍRITU, es el del apóstol Pablo. Precisamente por ser uno de los hombres más orgullosos que encontramos en el Nuevo Testamento en cuanto a sus días como incrédulo, Hechos 26:4-5; 2 Corintios12:11.

2.         Sin embargo vemos a otro Pablo cuando se comienza a hablar de pecadores. Es aquí donde el mismo declara: “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”. Mostrándonos lo que es verdaderamente la pobreza en espíritu.

3.         Otro pasaje que nos muestra la pobreza en espíritu del apóstol Pablo lo encontramos en Filipenses 3:4-8 cuando dice: “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura para ganar a Cristo”. Lo que nos muestra cuanto deseo había en Pablo de depender de Dios.

III. LA HERENCIA DE LOS POBRES DE ESPÍRITU

(Mt. 5:3)

A.      POSESIÓN ADQUIRIDA

1.         Es maravilloso ver cuando la Palabra de Dios nos declara todo lo que adquirimos por Cristo Jesús. Cuando no tenemos nada en este mundo, entonces es que somos ricos en los cielos. Así lo expresa Nuestro Señor Jesucristo en esta Bienaventuranza, “porque de ellos”.

2.         Jesús nos enseñó a no tener nada, a depender solamente de aquello que poseemos por su Espíritu, para entonces declararnos cuan ricos somos en él. Es por esto que en este mismo sermón del monte nos aconseja a hacer tesoros solo en los cielos (Mt. 6:19-21).

3.         Esto se logra en la medida que entendamos que debemos de dejar de hacer cosas por nosotros mismos de las cuales podamos gloriarnos y comencemos a hacer lo que son nuestros tesoros celestiales en la dependencia del Señor, poniendo nuestros ojos en Él, para que veamos siempre cuan pequeños, débiles y pobres en espíritu somos y de esta manera le demos toda la gloria a Él.

B.      RIQUEZA EN ABUNDANCIA

1.         La posesión de un cristiano, no será hallada en esta tierra, ya que hemos visto, que no tenemos aquí ciudadanía, porque somos extranjeros y peregrinos (1 P. 2:11), ni tenemos aquí forma de hacer tesoros que perduren o que podamos llevarlos al cielo.

2.         Pero cuando somos pobres en espíritu, es que somos ricos espirituales, porque es así que el Espíritu de Dios llena nuestras almas y somos capaces de hacer la obra del Señor como debemos hacerla y de esta manera el tesoro celestial aumenta.

3.         “…porque de ellos es el reino de los cielos”. Que más riquezas podemos anhelar, que tener en posesión el reino de los cielos. “Donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan”. Realmente no deseamos nada más, porque sabiendo que merecemos el infierno eterno, sin embargo, por Jesucristo, tenemos riquezas celestiales.

C.      SATISFACCIÓN ESPÍRITUAL

1.         El creyente que ha comprendido el propósito de la pobreza en espíritu. es un creyente satisfecho, pues no esperará nada, absolutamente nada que merezcamos, por lo que todo lo que recibamos nos será demasiado.

2.         Cuan satisfecho estamos al saber que hemos recibido por gracia de Dios todo lo que tenemos, la salvación, la propiciación, la redención, la justificación, la reconciliación y todavía Dios nos ofrece coronas al llegar a los cielos.

3.         La grandeza del plan de Dios nos satisface y nos recuerda cuan pequeños, cuan débiles y pobres somos delante de todas sus riquezas, y más cuando entendemos que no somos merecedores de tanta gracia. De ahí viene la satisfacción espiritual.

CONCLUSIÓN Y APLICACIÓN:

            Esperamos en el Señor que cada uno de nosotros entienda que nuestra solución ante cualquier actitud de orgullo, está en mirar hacia Dios, hacia los santos creyentes de todos los tiempos que permanecen llenos del Espíritu, para que entendamos que no tenemos que hacer nada por nosotros mismos, además de reconocer lo pobres en espíritu que somos.

josemallenmalla@convertidosacristo.org

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