01 enero 2013

Un plan con propósito

Texto: Efesios 1:3-14

Tema: El plan y propósito de Dios

 

I.- Introducción: Pablo como autor humano escribe a cristianos del Asia Menor, específicamente Éfeso.  Esta epístola tiene un gran riqueza y profundidad doctrinal, muchos la ignoran.

 

II.- Desarrollo:

1.- El plan de Dios: vs. 3-5, 7-11,13, 14

a.- Darnos toda bendición espiritual: (v. 3) No de la carne. Prosperarnos y ser generosos con nosotros, pero nunca apelando a la carne, siempre al espíritu.

b.- Nos escogió en Cristo antes que existiera el mundo: (v. 4)  No hubo nada que pudiéramos hacer para merecer ser escogidos, no existíamos.

c.- Determinó, por su amor y voluntad, colocarnos como sus hijos: (v. 5) Puro afecto: deleite, agrado. (Jn. 1:13)

d.- Decidió redimirnos y perdonarnos: (v. 7) Rescatados y libertados.  “Libertados de, para servir a”. (Rom. 6:18,22; Ef. 6.6)

e.- Decidió darnos inteligencia y conocimiento espiritual: (vs. 8b-10)  Nos ha dado visión espiritual y la mente de Cristo.

f.- Nos ha dado herencia segura: (v. 11)  (1Pd. 1:4) Nos ha dado porción, pero nuestra mayor y mejor porción es Dios.  No la hemos ganado.

g.- Nos ha sellado con el Espíritu Santo: (vs. 13,14a)  El sello indica: Propiedad, seguridad, preservación y señalar algo.

 

2.- El propósito de Dios: vs. 4,6,12,14

a.- Para que seamos santos y sin mancha: v. 4  “Delante de Él, no los hombres”.

*Consagrados, dedicados, apartados

*Sin defecto, sin arruga, limpios.  Esto nos recuerda los utensilios del tabernáculo de Dios.

 

b.- Para que seamos para alabanza de la gloria de su Gracia: vs. 6,12,14

*Al ver la grandeza de la gracia de Dios que ha obrado y obra en tu vida, lo que debe surgir de manera espontánea es alabanza a Dios.

*La gracia de Dios, el obrar de Dios en tu vida, al verse debe producir alabanza en otros.  Ver Hech. 11:23; 20:24; 2Cor. 4:15; 2Tes. 1:12

 

III.- Conclusión: Recapitular

 

IV.- Aplicación:

- Si en verdad eres de los escogidos de Dios, si eres uno de sus hijos, si has sido redimido y perdonado, si eres de los herederos de Dios y que has sido sellado con el Espíritu de Dios, entonces tú debes vivir alabando a Dios por su gracia; pero también tu vida debe motivar a otros a alabar también la Gracia de Dios.

 

Predicador: José Amado Silvestre Marte

Fecha: 23 de Diciembre de 2012

No te dejes engañar

Texto: 1 Reyes 13

Tema: Tentación y engaño

 

I.- Introducción: Esta es una advertencia divina para sus siervos a través de las épocas. Satanás siempre ha usado los mismos métodos, está de nosotros conocerlos y no caer.

 

II.- Desarrollo:

1.- Dios envió un varón suyo a Betel, pero allí vivía ya un profeta: (vs. 1,11)  Quizás ese viejo profeta se había contaminado o no denunciaba el pecado por alguna razón en especial.

2.- El varón de Dios no fue rencoroso: (v. 6) Oró por la sanidad de quien momentos antes quería matarle.

3.- El varón de Dios fue tentado con soborno: (v. 7) Esta tentación fue por medio de un impío.

4.- El varón de Dios muestra integridad y obediencia: (vs. 8-10)

5.- El varón de Dios tentado por un profeta: (v. 15) Un supuesto hombre de Dios.

6.- El varón de Dios vuelve a mostrar integridad y obediencia: (vs. 16,17)

7.- El varón de Dios es engañado por el viejo profeta: (v. 18) La Biblia habla de malos obreros y fraudulentos también en la iglesia: 2Cor. 11:13.

8.- El varón de Dios pecó, se dejó engañar: (v. 19) Parece que por el cansancio bajó la guardia. Siendo varón de Dios, debió consultar a Dios.  No importa quien nos diga algo contrario a la Palabra de Dios, no debemos hacerle caso: Gál. 1:8,9).

9.- El varón de Dios fue castigado y avergonzado por su pecado: (vs. 20-25,28)  a) Rebeldía,   b) Desobediencia,   c)Verguenza (no ser sepultado con sus padres como era costumbre),    d) Muerte

Todo eso fue algo sobrenatural: El león sólo mató al hombre, no lo comió, pero tampoco al asno; el asno tampoco huyó.

 

III.- Conclusión: Dios siempre exige obediencia total y absoluta.  No importa cuanto le hayamos servido, el tiempo que tengamos de ser cristiano, ninguno está por encima de la Palabra de Dios y sus principios.

 

IV.- Aplicación:

1.- Mantenga siempre su integridad y obediencia;

2.- Cuidado con los malos obreros y los fraudulentos;

3.- Siempre consulte primero a Dios;

4.- Denuncie el mal sin importar la edad y los peligros.

 

Predicador:  José Amado Silvestre Marte

Fecha: 31 de Diciembre de 2012

15 octubre 2012

Hombres y Tiempos peligrosos

Texto: 2 Timoteo 3:1-9

Tema: Los hombres de los últimos tiempos

 

I.- INTRODUCCION

El apóstol Pablo le dice a Timoteo que además de las cosas que ya él le había enseñado, debía tener conocimiento de otras, que no podía ignorarlas. Hoy debemos también tener conocimiento de esas cosas, de tal manera que no nos tomen desprevenidos.

Pablo le habla de algo que acontecerá un tiempo más lejos, no quizás en ese momento, sino al final, postrero. ¿A qué se refiere la advertencia del apóstol? A que se acercarían tiempos difíciles, furiosos, que tenderían a reducir la fortaleza de la Iglesia, porque los hombres de esa época tendrían características que harían que el tiempo, la época fuera peligroso.

II.- DESARROLLO

1.- Amadores de sí mismos: egoístas, que sólo busca su propio bien. Hoy se habla de la autoestima, realmente Dios no promueve tal cosa. No mal interpretar Lev. 19:18; Mat. 19:19; Rom. 13:9 y otros; la idea en tales pasajes es que se debe amar y tratar al prójimo como si él fuera tú mismo.

2.- Avaro: Que ama la plata (dinero). Recuerde la advertencia bíblica: 1 Tim. 6:10

3.- Vanagloriosos: jactancioso, fanfarrón, altivo. Que hace gala de sus logros.

4.- Soberbios: Que aparece por encima de otros, que está por encima de otros. Los mira desde arriba.

5.- Blasfemos: Habla impía contra Dios, maldiciente.

6.- Desobedientes a los padres: Impersuadible (impersuasible), contumaz, rebelde. (Éxodo 20:12)

7.- Ingratos: Sin agradecimiento. Tal persona piensa que merece cualquier cosa buena que se le pueda dar o hacer.

8.- Impíos: Malvado, perverso, irreverente.

9.- Sin afecto natural: De corazón duro hacia sus parientes.

10.- Implacables: Sin tregua. Que no hace las paces (1 Cor. 13:5)

11.- Calumniadores: (Diábolos) Que actúa como Satanás. Falso acusador.

12.- Intemperantes: Impotente, sin control propio. Es alguien que no tiene poder espiritual y que cede a sus deseos pecaminosos.

13.- Crueles: Salvajes, fieros. Personas que no han sido domadas, se comportan como animales.

14.- Aborrecedores de lo bueno: No amantes de lo bueno, hostil a la virtud. Hoy parece que mientras más vulgar es una persona o cosa, mejor cae a la sociedad.

15.- Traidores: Entregador, que choca las manos con el enemigo.

16.- Impetuosos: Que cae hacia adelante, de cabeza, arrebatados, temerario, irreflexivo. Alguien que no mide las consecuencias de lo que dice o hace.

17.- Infatuados: Envueltos en humo, inflado con arrogancia, envanecidos.

18.- Amadores de los deleites más que de Dios: Aman el placer en un grado mayor que a Dios o en lugar de Dios.

19.- Tendrán apariencia de piedad: (v.5) En la forma parecerá que temen a Dios. Estas personas piensan o quieren hacer pensar que son cristianas. Estarán dentro de la iglesia, pero rechazarán el poder milagroso de una vida temerosa de Dios, entrenada en las virtudes de la Gracia.

Una característica de los hombres de los últimos tiempos es que atrapan, capturan a mujeres que quieren vivir conforme a sus concupiscencias (codicias, pasiones, lo prohibido) y no conforme a la Palabra de Dios, a la sana doctrina. (v. 6) Esas mujeres carecen de discernimiento y entendimiento espiritual (v. 7).

Aparentan ser cristianos pero resisten, se oponen, contradicen y se paran contra la verdad; depravados, pervertidos en su mente, en su entendimiento, en su pensar; reprobados, indignos en cuanto a la fe, en lo concerniente a la vida cristiana (v. 8).

Pero Dios detendrá el avance de ellos, los pondrá en evidencia y todos sabrán quienes son en verdad. (v. 9)

III.- CONCLUSIÓN

No debemos ignorar estas cosas, como Timoteo, es necesario que las sepamos para que estemos apercibidos y no nos dejemos sorprender por tales personas en la iglesia. Han existido desde el inicio de la Iglesia y estarán en medio de ella hasta el final.

Es bueno entender que no todo el que dice que es cristiano realmente lo es, no todo el que dice “Dios te bendiga” es cristiano, no todo el que dice “Amén o Gloria a Dios” es hijo de Dios. A veces tenemos toda la evidencia bíblica de que alguien no ha nacido de nuevo, pero por emocionalismo o conveniencias personales preferimos cerrar los ojos y dejarlo actuar a sus anchas en medio del pueblo de Dios; peor aún, los ponemos en posiciones de autoridad, lo cual es criminal y destructivo y sirve para tropiezo de muchos.

IV.- APLICACIÓN

Es bueno que analices tu carácter, no tu trabajo en la iglesia, no tus “buenas intenciones”, no tus palabras huecas y vacías.

Asegúrate que has nacido de nuevo, que Cristo es tu Salvador y tu Señor, que eres ciudadano del reino celestial y un verdadero hijo de Dios.

Predicador: José Amado Silvestre Marte

Lugar: Templo Primera Iglesia Bautista Dominicana, Hato Mayor del Rey

Fecha: 14 de octubre de 2012 (Culto Nocturno)

07 octubre 2012

Practicando mi cristianismo

Texto: 1Pedro 2:11-25

Tema: Cristianismo Práctico

I.- INTRODUCCIÓN

A quién se dirigió la epístola en 1:1,2. Hacer un resumen o síntesis de los versículos anteriores del capítulo 2. Si es posible, incluir también el capítulo 3.

II.- DESARROLLO

1.- Restringiendo los deseos carnales: (v. 11) Note la palabra “Amados” (Agapêtoi), expresión de amor. Pedro les rogaba, les suplicaba, exhortaba, alentaba y animaba. Ellos eran extranjeros y peregrinos (expatriados) de hecho, como vimos en 1:1, pero espiritualmente también lo eran por ser ciudadanos del reino celestial (2:9,10). Los cristianos debemos vernos como extranjeros residentes, como gente que huye del mundo y ha recibido asilo y residencia en otra nación.

Pedro les rogaba que se abstuvieran (se restringieran a sí mismos, se apartaran) de los deseos (codicias, concupiscencias y pasiones) carnales (animales, irregenerados, materiales, humanos). La razón a la que apela Pedro, inspirado por Dios, es que esos deseos batallan (militan, están en campaña militar, pelean, se oponen) al alma. Quieren estorbar y/o destruir la obra que Dios ha hecho en nosotros, en tu corazón. Dios quiere santidad y los deseos carnales pecado.

2.- Teniendo buen testimonio: (v. 12) Esos cristianos estaban dispersos entre gentiles (no judíos) y se les exhorta, anima y alienta a mantener (tener, sostener, conservar, estimar) una buena (hermosa, valiosa, virtuosa, recta, honrada) manera de vivir (conducta, comportamiento) entre esos gentiles. Es algo más allá de lo que se cree, es practicar lo que se dice creer.

La razón que les da el Señor por medio de Pedro es quizás difícil de entender para los cristianos de esta época. Los cristianos de la época en que se escribió esta carta eran perseguidos, huían por todo Israel y aun se iban a otras naciones, estaban viviendo entre gentiles y eran la minoría. Pero aun en esas naciones se murmuraba de ellos y eran tenidos por malhechores (criminales, traidores).

Pedro les dice que tuvieran buen testimonio para que, aunque en el presente fueran víctimas de murmuración y acusaciones, su estilo de vida sirviera para que los demás glorifiquen a Dios, cuando les visiten (episkopé) (supervisen, inspeccionen) los obispos, los superintendentes y consideren (observen, sean testigos oculares, inspeccionen) las buenas obras (hechos, acciones, trabajo).

3.- Someterse a las autoridades: (vs. 13-16) Es interesante la expresión “Por causa del Señor”, esa frase controla todo lo que sigue en el capítulo y aun en el resto de la carta. La palabra causa denota el canal de un acto, lo que significa es: Por medio del Señor, A través del Señor. La idea es: “Yo voy a hacer tal o cual cosa dependiendo de Cristo y no de mis propios deseos”. Yo vivo por medio de la vida de Cristo, no de mi naturaleza pecaminosa. Yo voy a hacer esto y aquello y la gente no me va a ver, sino va a ver a Cristo. (Gálatas 2:20)

Debido a lo anterior Pedro les dice que deben someterse (subordinarse, estar bajo las autoridad, obedecer) a toda institución humana (de origen y creación humana). En este versículo no se está hablando de líderes eclesiales. La autoridad de una persona no está en el uniforme, en el arma u otra cosa, su autoridad depende de la institución que representa, del sistema de gobierno que representa.

El “por qué” lo expresan los versículos 15 y 16:

1. Es la voluntad de Dios: su determinación, su elección, su propósito, su decreto y lo que le agrada;

2. Porque haciendo lo bueno hacemos enmudecer, callar y le ponemos un bozal a la ignorancia de los insensatos (sin sentido, i.e. estúpido, ignorante, egotista, imprudente, o (moralmente) incrédulo:-indocto, insensato, loco, necio);

3. Porque aunque somos libres (no esclavos) en Cristo, no debemos ser como aquellos que tienen la libertad como pretexto (una cubierta, un medio tras el cual esconderse, excusa) para hacer lo malo (maldad, malicia);

4. Por el contrario, debemos comportarnos como siervos de Dios (esclavos, criados, en sujeción).

III.- CONCLUSIÓN

Las demandas de Dios para cristianos que huían de las persecuciones, son las mismas para nosotros que gozamos de libertad para practicar la vida cristiana. La vida cristiana va mucho más allá del momento de la salvación, es un estilo y modo de vida que acaba con la muerte. Hoy muchos se llaman cristianos, pero muy pocos viven como tales, conforme a la voluntad de Dios.

IV.- APLICACIÓN

Si no estás viviendo como Dios demanda, decreta y exige, es hora de que medites si en verdad has nacido de nuevo, si en verdad eres un hijo o una hija de Dios. Si tu actitud no es de obediencia a Dios, entonces debes acudir a Él de rodillas, en humillación y pedirle que te haga un cristiano o cristiana; si ya eres cristiano entonces pídele a Dios que el Espíritu Santo te haga cada día más obediente a la Palabra de Dios y menos acorde con tus deseos.

Predicador: José Amado Silvestre Marte

Lugar: IBDE en Hato Mayor del Rey

Fecha: 07 de Octubre de 2012

05 septiembre 2012

¿Quién eres en verdad?

Texto: Juan 8:31-47

Tema: Identidad del ser humano

Título: ¿Quién eres en verdad?

I.- INTRODUCCIÓN

En su ministerio, mientras estuvo en la tierra, Jesús tuvo diferentes encuentros con los judíos; Él enfrentó su religiosidad, los cuestionó acerca de la identidad de ellos, les cuestionó la espiritualidad, los confrontó una vez tras otra.

Una de esas ocasiones la encontramos en Juan 8:31-47 en la que Cristo cuestiona la identidad real de los judíos, quiénes se creían y quiénes eran en realidad. Esa confrontación nos sirve para que saquemos la enseñanza que para nosotros puede tener, su aplicación a la vida de cada uno de los que se encuentran en este culto.

Es interesante que el versículo 31 dice que esos judíos habían creído en Él, pero sin embargo a pesar de ello son confrontados por el Señor, cuestionados acerca de quienes decían ser y sobre quienes eran en realidad.

II.- DESARROLLO

1.- ¿Discípulo o religioso? (v. 31) Jesús les dice que para ser verdaderamente sus discípulos, sus alumnos o hermanos, ellos debían permanecer, morar o quedar en su palabra. Un discípulo es alguien que aprende de Cristo de manera continúa hasta tener un carácter como el de Él. Sólo su Santa Palabra tiene tal poder de cambio en la vida de una persona.

2.- ¿Esclavo o libre? (vs. 32-38) Permanecer en la palabra de Cristo da como fruto la libertad espiritual. Los judíos apelaron al nacionalismo, a su origen como nación, a ser de la descendencia de Abraham; pero también mintieron al decir que nunca habían sido esclavos de nadie.

Jesús les está hablando de la esclavitud individual, la esclavitud al y del pecado (v. 34). Pedro dice que uno es esclavo de aquel que le vence (2Pd. 2:19).

Jesucristo les dice que no apelen a su linaje o a que son descendientes de Abraham, ellos eran esclavos del pecado y por lo tanto no eran salvos (v. 35); sólo es libre la persona a la que Cristo hace libre, eso no se hereda, no se obtiene porque lo diga la constitución del país o por deseo humano alguno (Jn. 1:13).

Aunque descendientes de Abraham, querían matar a Jesús quien hablaba Palabra de Dios, porque no podían aceptar esa palabra (v. 37).

3.- ¿De Dios o del Diablo? (vs. 38-47) Jesús los enfrenta ahora con su paternidad espiritual (vs. 38-41a). Es interesante notar que ellos por dos ocasiones apelaron a Abraham como padre, no a Dios. Eso muestra su religiosidad y pecaminosidad, le dieron gloria a Abraham y no a Dios.

Cristo les aclara que Él hablaba lo que era de Dios (v. 38), ellos hacían lo que era de su padre espiritual (v. 41ª). Los enfrenta con la realidad de que ni siquiera de Abraham eran hijos, porque su comportamiento era totalmente contrario al que Abraham habría tenido, no habría procurado matar al que le hablaba la verdad de parte de Dios (vs. 39, 40).

Ahora apelan a la paternidad de Dios cuando Cristo les dice que no actuaban como Abraham, no eran hijos de fornicación. El Señor vuelve a enfrentarlos con la realidad de que tampoco eran hijos de Dios, aunque fueran parte de la nación escogida por Dios.

Cristo les dice dos condiciones que debe tener alguien que es hijo de Dios (vs. 42, 43): a) Ama a Jesús mucho, lo muestra con los hechos (agapao), b) Entiende y reconoce el lenguaje, la palabra de Cristo, la Palabra de Dios (v. 47).

Jesús les dice claramente que son hijos del diablo y que ellos querían hacer los deseos de su padre (v.44). Tres cualidades del diablo: a) Homicida, b) No permanece en la verdad, c) Es mentiroso. Eso es lo que le gusta a los hijos del Diablo, aunque sean linaje de Abraham o digan ser hijos de Dios.

Por eso los judíos no creían lo que Jesús les predicaba, porque eran hijos del Diablo (v. 45). Si no hay pecado en Él, entonces lo que dice es la verdad y se le debe creer; todo el que menosprecia las palabra de Cristo le está diciendo mentiroso (v. 46).

III.- CONCLUSIÓN

Hemos visto que existen los discípulos y los religiosos, los libres y los esclavos, los hijos de Dios y los hijos del Diablo. Es bueno que medites a cuál de ellos perteneces. No apeles a que naciste en esta iglesia, a que eres bautista, a que tú hiciste profesión de fe, etc.

Lo que eres y de quien eres lo muestras con tus actitudes, tus deseos y tu relación con la Palabra de Dios.

IV.- APLICACIÓN

1.- ¿Eres discípulo (a) de Cristo, aprendes de Él o sigues tu propio camino?

2.- ¿Eres libre en Cristo o aun eres esclavo (a) del pecado? ¿Tienes pecado favorito o que te gusta tanto que no quieres dejarlo?

3.- ¿Realmente eres hijo o hija de Dios? ¿Permaneces en la verdad o te gusta la mentira?

José Amado Silvestre Marte

02 de agosto de 2012

29 julio 2012

Dos personas y dos finales

Texto: Salmo 1

Tema: Contraste entre justo e injusto

INTRODUCCIÓN

Sobre el Salmo 1 hay cánticos diversos y nosotros cantamos uno que desde que inicia ya tiene problemas; muchos compositores cristianos consideran que las licencias literarias se aplican también al texto bíblico, pero eso no es así, la Biblia hay que citarla y decir lo que dice, no lo que acomoda a la métrica musical o nos agrada en lo personal.

El Salmo 1 establece un contraste entre dos tipos de personas; el salmista, inspirado por Dios, nos presenta nos muestra dos estilos de vida y los finales que tendrá cada uno. Un final positivo y un final negativo.

DESARROLLO

I.- EL BIENAVENTURADO (Vs. 1-3)

-Bienaventurado: Dichoso, feliz (No dice Bueno como un coro por ahí. No cambiar las palabra a la Biblia).

-Varón: Persona, humano, individuo, hombre

1.- No anduvo en consejo de malos: (v. 1ª) No sigue el consejo, el propósito y designio de los impíos, de los inmorales, de los malvados y perversos.

2.- Ni estuvo en camino de pecadores: (v.1b) No se siente cómodo ni soporta la costumbre, la conducta y el modo de vida del pecador, del transgresor, del que sigue sus propios caminos y no el de Dios.

3.- Ni en silla de escarnecedores se ha sentado: (v. 1c) No habita, no se reúne, no cultiva la amistad con burladores, con los que se mofan de las cosas santas.

4.- a) Se deleita en la ley de Jehová: (v. 2ª) Se goza, complace, desea, estima y gusta de los preceptos y estatutos de Dios (se refería mayormente al Pentatéuco). Quiere cada vez más Biblia en su vida.

b) Medita en la ley de Jehová: (v. 2b) La idea es que la repite de tal manera que se escucha como que murmura algo, comparado con el rugir de un animal por el sonido. La persona habla tanto la palabra de Dios para grabarla en su mente y encontrarle el sentido a lo que Dios dice. No es una lectura superficial.

5.- Será como árbol fuerte: (v. 3) Es un árbol plantado, no que nació silvestre, salvaje. Se le da el privilegio de estar rodeado de muchas aguas, cosa que escaseaba en Israel. Da fruto a tiempo y no se marchitan sus hojas por falta de agua. Será próspero y exitoso porque sigue la dirección de Dios, no el éxito según el mundo.

II.- LOS MALOS (vs. 4-5)

1.- Son como tamo: (v. 4) El impío es comparado con paja que se lleva el viento. Esta paja es el producto de los golpes dados al vegetal para separarlo del grano. El impío no tiene firmeza, es llevado por el viento, no tiene seguridad y es sin fruto.

2.- Serán condenados: (v. 5) En el juicio, frente al juez, no se levantarán, no podrán sostenerse, no tienen argumentos de defensa. Cuando Dios congregue a su pueblo, a los justos, los impíos no se encontrarán entre ellos.

CONCLUSIÓN: El versículo 6 nos aclara que Dios conoce de manera íntima el accionar y estilo de vida del justo y lo guarda. Sin embargo, en contraste, la senda y camino de los malos perecerá. ¿Por qué hemos de llevarnos de ellos y seguir sus consejos y pasos?

APLICACIÓN

¿Eres de los dichosos de Jehová o de los malos?

¿Sigues el consejo de los malos o el de Dios?

¿Te sientes cómodo con el estilo de vida del impío o no lo soportas?

¿Cultivas la amistad con los escarnecedores o con cristianos de buen testimonio?

¿Te deleitas y meditas en la ley de Jehová o sólo la lees superficialmente?

18 julio 2012

El Cristiano y las riquezas

Una cosa es maldecir las tinieblas; otra muy distinta encender una luz y alumbrar el paisaje. El lugar para empezar está en el Salmo 24:1. Sin saber a quien pertenecen todas las cosas, estamos propensos a creer en cualquier cuento. Escuchemos lo que David tiene que decir: De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo y los que en él habitan. Es de extrema importancia que entendamos este texto. Dios es el dueño de la propiedad, nosotros simplemente somos los inquilinos. El Señor de la Gloria ostenta el título de propiedad, nosotros simplemente somos los mayordomos. Todas las cosas que podamos adquirir en esta vida no pasan de ser meros préstamos. No llegamos con ellas a la tierra, y tampoco podremos llevárnoslas con nosotros. Todas pertenecen a Dios y El puede hacer con ellas lo que le plazca.
Recordar con exactitud este hecho fundamental habrá de ahorrarnos muchos problemas en nuestro paso por el mundo. Es provechoso para nosotros contestarnos periódicamente la pregunta del apóstol Pablo en I Corintios 4:7: "¿Qué tienes que no hayas recibido?". La respuesta, desde luego, es "nada". Todo lo que tienes, te lo ha dado Dios. Como le dijo Pablo a los atenienses: "él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas" (Hechos 17:25). Si alguna vez está usted tentado a pensar que por su propia fortaleza o bondad, ha sido usted capaz de acumular grandes riquezas, recuerde la pregunta hecha por Pablo.
En segundo lugar, recuerde que la acumulación de riquezas no es el propósito del llamado a ninguno de los hijos de Dios. Sí, es cierto que Dios prospera a algunos; pero también El coloca a otros en circunstancias más modestas. La pobreza no tiene por qué igualarse a la piedad; pero tampoco tienen las riquezas que igualarse a la rectitud. Si existiera una proporción de equivalencia absoluta entre la bondad y las riquezas, entonces las gentes más buenas del mundo serían también las más ricas. Pero una mirada a cualesquiera de las listas de los hombres más ricos del mundo, echarían abajo, muy rápidamente, tal suposición.
Tercero, nuestra actitud ante las riquezas debiera reflejar la posición del apóstol Pablo en  el libro de Filipenses. Algunos fragmentos en ese libro constituyen casi un manual incipiente para aprender el punto de vista bíblico sobre las riquezas. Podemos empezar por mirar a Filipenses 4:12-13: Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Podemos también tomar en consideración las palabras del apóstol consignadas en un párrafo anterior: Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros (2:3,4).
Ahora podemos fijamos en el ejemplo que Pablo usa para ilustrar lo que pasa cuando el pueblo de Dios usa sus recursos para honrar y glorificar el nombre de Dios: Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación... pues aún a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades... mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús (4:14,17,19).
Bueno es que nosotros siempre recordemos que aunque Dios nos haya prometido una herencia eterna más allá de nuestros sueños más fantásticos. Sus promesas para nosotros en esta tierra a veces son de un matiz muy diferente: Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en El, sino también que padezcáis por El(1:29).
Finalmente, nos hace falta considerar dos cosas, la advertencia y la promesa de esperanza gloriosa que el apóstol gozosamente expone para nosotros en Filipenses 3:18-4:1. Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su  vergüenza; que solo piensan en lo terrenal. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo, el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual también puede sujetar a sí mismo todas las cosas. Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados.
Las riquezas vienen del Señor, dice Pablo. Pero no se identifique demasiado con ellas. Lo que usted tenga, úselo para la expansión del evangelio y en beneficio de aquellos que le rodean. Esté atento a las dificultades que habrán de aparecérsele en su camino. Y nunca olvide que un día Jesús vendrá y segará todo lo que esté sobre esta tierra y entonces habrá de concedernos un cuerpo que jamás se corromperá, nunca sufrirá dolores ni tendrá necesidad jamás ni de alimento, ni de oro ni riquezas. En otras palabras, conduzca su vida aquí abajo como un mayordomo responsable para que un día, en el juicio, Dios mismo le ofrezca la recompensa que tiene para usted (Mateo 25:21).
Estoy fuertemente tentado en estos momentos a mencionar algunos pasajes del capítulo que trata sobre el dinero, en el libro de John Piper, titulado "Desíring God", pero voy a contenerme a mí mismo ofreciéndoles solamente una cita. En mi opinión, las palabras de Piper en este capítulo están entre las mejores que yo haya leído sobre el tema del cristiano y el uso de su dinero. Dígame si no está usted de acuerdo: "Se está desarrollando hoy día una doctrina sobre las riquezas y la prosperidad, basada en la media verdad que dice que 'nosotros glorificamos a Dios con nuestro dinero disfrutando agradecidamente de todas las cosas que nos permite adquirir. ¿Por qué tendría un hijo del Rey que vivir como un pordiosero?'  Y de ahí en adelante. La única verdad parcial en esta afirmación es que nosotros debemos dar gracias a Dios por cada cosa que El nos permite tener. De esta forma, lo glorificamos. La mitad falsa es la sutil implicación de que Dios puede ser también glorificado por medio de las adquisiciones más extravagantes que podamos conseguir con nuestro dinero. Si la anterior apreciación fuera cierta, Jesús no hubiera dicho: 'Vended lo que poseéis, y dad limosna' (Lucas 12:33). El tampoco hubiera dicho 'no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber' (Lucas 12:29). Juan el Bautista tampoco hubiera dicho 'el que tiene dos túnicas, dé al que no tiene (Lucas 3:11). El Hijo del Hombre no hubiera tenido que andar de un lugar a otro sin tener un sitio donde recostar su cabeza (Lucas 9:58). Y Zaqueo no hubiera tenido que dar la mitad de sus bienes a los pobres (Lucas 19:8). Dios no es glorificado cuando nosotros guardamos para nosotros mismos (no importa con cuánta gratitud), lo que debiéramos estar usando para aliviar la miseria de los inconversos, de los ignorantes, de los enfermos y de los millones que están hambrientos. La evidencia de que muchos cristianos profesantes han sido desviados por esta doctrina se descubre en lo mucho que tienen y en lo poco que dan. Dios les ha prosperado.
Y por una casi irresistible y compulsiva ley de esta cultura de consumo (bautizada en una doctrina de salud, riqueza y prosperidad), ellos compran casas más y más grandes, autos siempre nuevos y ataviados de lujos, ropas excesivas abrumadas de lujos, la mejor carne del mercado y todos los equipos, máquinas, utensilios e inventos que hacen la vida más placentera y llevadera. El argumento es: "¿No ha prometido el Dios del Antiguo Testamento que dará prosperidad a sus hijos? ¡Claro que sí! Dios aumenta nuestros beneficios de tal manera que dando, demostramos que nuestro dios no está en lo que adquirimos. Dios no prospera a un hombre de negocios para que él pueda cambiar un Ford por un Cadillac. Dios le da la prosperidad para que unas 17.000 personas sin evangelizar puedan ser alcanzadas con el mensaje de salvación. El prospera un negocio para que el doce por ciento de la población del mundo pueda moverse un paso atrás ante el precipicio del hambre... El problema no está en cuánto una persona recibe como compensación por su trabajo.
Grandes industrias y grandes salarios son un hecho de nuestra época y no se trata de algo necesariamente malvado. El problema está en llegar a la conclusión de que un salario de $100.000 necesita exactamente un estilo de vida de $ 100.000. Dios nos ha convertido en instrumentos de su gracia. El peligro está en pensar que el instrumento tiene que adornarse con oro. No tiene que ser así. A fin de cuentas, con cobre daría igual".
Mis amigos, la decisión es de ustedes. Ustedes pueden tragarse el disparate de los predicadores de la Fe acerca del derecho que tienen a revolcarse en excesos autosatisfacedores, o pueden afirmar sus corazones en la profunda satisfacción que únicamente proviene de un generoso uso de las posesiones para la promoción del evangelio y para el mejoramiento de las personas que viven alrededor nuestro. Usted puede vivir responsablemente como un mayordomo de los recursos que Dios le da y algún día podrá oir como El le dirá: "Bien hecho, siervo bueno y fiel" o quizás decida usted despilfarrar Sus dones y tener que enfrentarse a las fuertes palabras que caerán sobre su atontada alma:  "Te digo la verdad, ahora vas a recibir todo lo que mereces". Yo voy a colocar para mí mismo "el buen fundamento para lo por venir", de tal manera que pueda también "echar mano de la vida eterna" (I Timoteo 6:17-19 BLA). Pero no estoy dispuesto a afirmarme a mí mismo en "tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan" (lea Mateo 6:19-21 BLA). Mis amigos, lo que vale es su estado de cuentas en el cielo. Si su esperanza se afianza solamente en lo que usted tiene aquí, está usted en bancarrota, no importa cuantos dígitos aparezcan asociados a su nombre.

Hank Hanegraaff
Cristianismo en Crisis

17 junio 2012

Sin defecto ante Jehová

Texto: Levítico 21:17-24

Tema: Pureza Sacerdotal

I.- INTRODUCCIÓN

Dios llamó a Abraham y de él hizo una gran nación llamada Israel. Israel estuvo cautivo en Egipto y de allí, por medio de dos hombres llamados Moisés y Aarón, Dios los sacó rumbo a una tierra que le daría por posesión. Mientras estuvo en el desierto el Señor aprovechó para darles leyes y estatutos espirituales, ceremoniales, judiciales y sociales.

En Levítico capítulos 21 y 22 encontramos algunas leyes y estatutos referentes a los sacerdotes y sus cualidades espirituales y físicas, las que debían de cumplir para poder acercarse al Tabernáculo a ministrar en las cosas de Dios.

II.- DESARROLLO

1.- El sacerdote no podía tener defecto físico: (Lev. 21:17,18ª,21,23ª) Dios en el 18 aclara que el sacerdote sería varón, la expresión se repite en el mismo capítulo.

Pero en estos versículos dice que ninguno que tuviera defecto (lesión, mancha, tacha) ni siquiera debía acercarse al tabernáculo a ofrecer el pan de la ofrenda, no podía llegarse al lugar. No podía traspasar el velo del tabernáculo, de la tienda de reunión, ni acercarse al altar v. (23ª). Era un estatuto perpetuo, por sus generaciones, para todos sus descendientes (v. 17). La causa de estos defectos no se tomó en cuenta. Si nació así, si fue cau­sado por la enfermedad o por algún acci­dente, la ley decía sencillamente que "ningún varón en el cual haya defecto se acercará".

En el versículo 22 Dios le dice que sí podía comer de las cosas santas, pero en su casa. Los levitas comían de las ofrendas que se llevaban al Tabernáculo y de los diezmos que daba el pueblo.

2.- Breve listado de defectos: (Lev. 21:18-20) Sobrado: exceso de miembros, tener de más. Quebradura: rotura, fractura. Enano: delgado, delicado, enano, enjutas de carne, menuda, molido, como polvo. Nube: Cataratas. Sarna: Rascar, picazón, caspa. Empeine: Costra, algo adherido.

Pienso que la lista no es exhaustiva o completa, es un ejemplo dado por Dios. Los versículos usan la palabra “defecto” para dar una connotación más amplia.

3.- Las razones para tal limitación en el servicio: Dios consideraba que tales personas profanarían su santuario (v. 23b). Para Dios eso era como perforar, degradar, contaminar, deshonrar, manchar o violar algo consagrado para Él. Esa palabra la dijo que el santifica, llama y escoge a los sacerdotes que le han de servir.

4.- Implicaciones hoy: Aunque estamos bajo la gracia y ya no hay un Tabernáculo como el que tenía Israel y Dios busca que le adoren en todo lugar, en Espíritu y en verdad, todavía hay requisitos para aquellos que deben ministrar y servir a Dios. La ley de Cristo no excluye a nadie por causa de defectos físicos y hay muchos santos que, a pesar de ser ciegos, cojos, sordos, etc., siguen diariamente ofre­ciendo sacrificios espirituales a Dios. Hay muchas almas hermosas en cuerpos en­fermos, y hay muchas almas feas en cuer­pos sanos (2 Cor. 4:16).

Recordemos que Dios re­quería perfección en el sacerdocio. Jesu­cristo, nuestro Sumo Sacerdote, es per­fecto y Dios requiere la perfección en nosotros (Mat. 5:48; 2 Cor. 7:1; 13:9, 11; Sant. 1:2-4; 2:22). Aquellos debían ser perfectos físicamente, nosotros debemos serlo espiritualmente.

Tengamos cuidado con este capítulo acerca de los “ministros”: No crea que usted se excluya de la exhortación aquí simplemente porque no es pastor. Si usted es un cristiano, Dios lo ha llamado al ministerio de la reconciliación—el evangelismo (llevando el “pan de Dios”—el “pan de vida”—a los no conversos (2Cor 5.18-21). Además, todos los santos somos llamados al ministerio de edificación compartiendo el “pan de la Palabra” con otros cristianos para ayudarles a crecer en la madurez espiritual (Ef 4.11,12).

Entonces, aunque pudiéramos sacar una buena exhortación para los pastores de este capítulo, creo que es más saludable para toda la iglesia si reconocemos que todos somos ministros de Dios, apartados por Él para servirle a Él como sacerdotes (1Ped. 2:9; Apoc. 1:6)

III.- CONCLUSIÓN

Hemos visto parte de las condiciones que Dios exigía a los hijos varones de Aarón que debían servir como sacerdotes en su morada santa o Tabernáculo. Aunque tenían el derecho por herencia de ser sacerdotes, no podían ejercer como tales si tenían alguna mancha o defecto físico. Lo espiritual era tomado en cuenta, pero hoy quise partir del capítulo 21 de Levítico para sacar la enseñanza.

IV.- APLICACIÓN

1.- ¿Has entendido la enseñanza contenida en Levítico 21?

2.- ¿Entiendes que eres llamado o llamada al servicio a Dios como toda persona que se ha arrepentido y convertido?

3.- ¿Entiendes las exigencias que Dios tiene para los que le sirven?

4.- ¿Estás buscando la perfección espiritual y moral para servir a Dios con integridad?

5.- ¿Te estás perfeccionando? ¿Estás madurando y creciendo para el Señor?

José Amado Silvestre Marte

17 de junio de 2012

10 junio 2012

Un fuego extraño

Texto: Levítico 10:1-11

Tema: Adoración a Dios

 

I.- INTRODUCCIÓN

1Corintios 10:11 nos dice “Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos”. Debemos mirar al A.T. para que nuestro conocimiento de Dios sea completo y para que las enseñanzas que el A.T. tiene para la Iglesia puedan ser conocidas y asimiladas. En el caso que nos ocupa vamos a aprender de lo sucedido a dos sacerdotes del Dios vivo: Nadab y Abiú. Veamos que nos dice Dios allí.

II.- DESARROLLO

1.- Dos hombres consagrados para Dios: (v.1) Tanto Aarón como sus hijos fueron consagrados, purificados y apartados para servir a Dios (Levítico 8). Nadad y Abiú eran sacerdotes legítimos, no eran usurpadores de funciones, fueron escogidos por Dios, seleccionados por Él junto con su padre y hermanos.

2.- Usaron instrumentos correctos en el lugar correcto: (v.1) Sus incensarios eran los que se habían construido para el servicio en el Tabernáculo o casa para Dios.

3.- Usaron fuego extraño, que Dios nunca mandó: Nadab y Abiú se equivocaron al pensar que, como escogidos por Dios, podían cambiar lo establecido por Jehová. Cualquiera pensaría que cuál era el problema, pues fuego es fuego. Realmente Dios le había ordenado a Moisés como debía hacerse todo en el Tabernáculo, desde su construcción hasta todo lo relacionado con los sacrificios. "Fuego extraño" es fuego que Dios "nunca les mandó". Compárese lo que dice 16:12, "Después tomará un incensario lleno de brasas de fuego del altar de de­lante de Jehová..." No sabemos de dónde obtuvieran su fuego Nadab y Abiú, pero es claro que desobedecieron a Dios.

Ambos hombres fueron inmediatamente quemados por fuego que salió de la presencia misma de Jehová, no fueron totalmente consumidos. Nadab y Abiú cometieron este pecado a pesar de: ser criados en un ambiente reli­gioso, tener padre piadoso y tener el privilegio exaltado de ser sacerdotes de Dios.

El error de estos hombres es una ilustración de la religión natural, o sea la religión en que los hombres mis­mos deciden qué clase de culto o servicio rinden al Señor. Fue el error principal de los judíos del tiempo de Cristo: "Pues en vano me honran, enseñando como doctri­nas, mandamientos de hombres" (Mat. 15:9). Pero la misma práctica ha infiltrado toda religión que profesa ser de Cristo. Col. 2:23 habla de rudimentos de hombres: "Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario". (El culto voluntario es culto originado por la voluntad humana).

Predicadores y ancianos de la igle­sia de Cristo han introducido muchas prácticas (por ejemplo, instituciones igle­sia de Cristo) que Dios "nunca les mandó". Están jugando con "fuego extraño". Es posible que Nadab y Abiú estuvieran bajo los efectos de una bebida alcohólica (v.9).

4.- Lo que Dios espera de sus ministros: (v.3) Note la expresión “esto es lo que habló Jehová”, no es palabra de hombre. Dios busca que los que se acercan a Él y le sirven, en este caso particular los sacerdotes, lo santifiquen y glorifiquen; no es que hagan las cosas a su manera.

"En los que a mí se acercan me san­tificaré". Si Dios no es santificado por la obediencia y el culto sincero, entonces Él es santificado por medio de sus juicios. (Ezeq. 38:16, 23; 26:33). El propósito de Dios en estos juicios sobre las naciones se expresa en estas palabras: "Y sabrán las naciones que yo soy Jehová"; "Y seré engrandecido y santificado, y seré conocido ante los ojos de muchas na­ciones". Dios será santificado, ya sea por medio de la obediencia del hombre o por medio de sus juicios sobre los rebeldes. ¿Cuál será en el caso de nosotros? (Compárese Hech. 5:1-11).

Recuerde que ahora los cristianos somos los sacerdotes de Dios y nos acer­camos a Él por medio de Cristo (Heb. 4:15,16; 7:25; 10:22; Sant. 4:8). Somos "sacerdocio real" (1 Ped. 2:9).

5.- Función de los sacerdotes de Dios: (vs. 10,11) El sacerdote debía tener buen juicio para enseñar al pueblo de Israel a distinguir entre lo santo y lo profano, entre lo inmundo y lo limpio. Hay cosas que son de Dios y cosas que son del mundo y Satanás y había que enseñar al pueblo de Dios a distinguir una cosa de otra y cuál debía escoger. Hay cosas que son sucias y cosas que son limpias y se debía enseñar a Israel cuál era cuál y a seleccionar la correcta según el corazón de Dios. Dios había prescrito cuales animales y en cuales condiciones se debían presentar ante Él, como debía ser hasta el fuego que se usaba. Es triste decirlo, pero los sacerdotes de Dios dejaron de cumplir la voluntad de Dios (Eze. 22:26).

El sacerdote no sólo llevaba a cabo sacrificios, debía enseñar a Israel todos los estatutos que Jehová les ha dicho por medio de Moisés. La ley de las ofrendas se encuentra en 2:1-16.

Es bueno observar la palabra todos y la expresión que Jehová les había dicho. No es lo que agrada al ministro, no es filosofía humana (Hech. 20:27).

III.- CONCLUSIÓN

Hemos visto la historia de dos hombres llamados por Dios al servicio, que usaron instrumentos correctos, en el lugar correcto pero que usaron un elemento extraño, no mandado por Dios. Vimos como salió fuego de Jehová que los mató de inmediato. Estudiamos lo que Dios espera de sus ministros: que lo santifiquen y glorifiquen. Por último vimos cuál es la función de sus ministros: ayudar al pueblo a distinguir entre lo santo y lo profano, entre lo inmundo y lo limpio.

IV.- APLICACIÓN

1.- Dios no le ha dado autoridad a sus ministros para cambiar lo establecido por Él en su Palabra, sólo deben obedecer y más nada.

2.- Cuidémonos de introducir elementos extraños en el culto, en la adoración y en el trabajo para Dios.

3.- No pensemos que por estar bajo la gracia Dios pasará por alto nuestras desobediencias, quizás no consuma con fuego hoy, pero sí castiga de alguna manera.

4.- Dediquémonos a enseñar al pueblo de Dios a distinguir entre lo santo y lo profano, entre lo inmundo y lo limpio.

5.- Obedezcamos todo lo que Dios nos ha mandado en su Palabra, no seamos selectivos con lo que nos gusta.

José Amado Silvestre Marte

10 de junio de 2012

10 mayo 2012

¡Ten cuidado!

Texto: 1Timoteo 4:16

Tema: El cuidado espiritual

Título: ¡Ten cuidado!

I.- INTRODUCCIÓN

Casi toda persona que profesa creer en Jesús, al inicio de su vida como cristiano muestra un deseo por tener su Biblia y memorizarla, asistir a la mayor cantidad de cultos posibles, anhela decirle a otros sobre la vida espiritual, quiere orar y en fin tener una vida práctica de piedad y temor a Dios.

Con el paso del tiempo esta actitud se va perdiendo en la mayoría y da paso a la apatía, el desinterés, el retornar a viejas prácticas pecaminosas y muchos jamás vuelven a dar muestras de que en ellos hay vida. Es por ello que en esta ocasión quiero compartir parte de una exhortación que Pablo, ya viejo, le dirige a un joven ministro de Dios y compañero de milicia que había dejado pastoreando y cuidando una iglesia.

II.- DESARROLLO

1.- Un llamado correcto: Ten cuidado… Esta expresión es un llamado de advertencia, llama la atención del joven ministro y lo debe hacer contigo y conmigo también. Hay peligros al acecho de todo cristiano y por lo tanto no debe estar descuidado. Hay cosas en las que el cristiano debe poner su mente y sostenerla en eso, no dejar que le distraigan, porque Satanás y su ejército de demonios cada día inventan cosas con las cuales busca que el cristiano se entretenga, para que no ponga su mente hacia las cosas en que verdaderamente debe estar, para que no le preste atención a aquello hacia lo cual Dios espera que sí la ponga.

El Diablo está usando todo su potencial para que los evangélicos se enfoquen en cosas secundarias, pleitos personales, en placeres carnales, en imitar al mundo y amarlo. ¡Pero ten cuidado!

2.- El enfoque correcto: En este pasaje se exhortó a Timoteo a enfocarse, prestar atención a, poner su mente en y sostenerla en dos aspectos de importancia y principalía para todo verdadero hijo de Dios:

  1. De ti mismo: El apóstol Pablo le estaba diciendo al joven cristiano Timoteo que prestara atención a su propia vida espiritual, que enfocara su mente en ella. Todo cristiano debe tener cuidado de su relación íntima con Dios, de velar por tener una vida enfocada hacia la piedad, hacia el temor reverente a Dios (1Tim. 4:7).

Todo verdadero cristiano debe ser diligente en mirar por el estado de su propia alma antes de hacerlo por la de otro. Debemos poner nuestra mente hacia nuestra propia conducta espiritual, hacia nuestras actitudes y motivaciones. Hay la tendencia a mirar mucho como andan otros en su vida cristiana y compararnos ventajosamente con ellos, pero a todos Dios nos dice que hay cosas de las cuales despojarnos, quitarnos de encima (Ef. 4:22; Heb. 12:1).

Hay que dejar la apatía, el desinterés y la falta de motivación que abate a una gran cantidad de personas que se dicen haber nacido de nuevo (Rom. 12:11; Heb. 12:12).

  1. De la doctrina: Pablo también le decía a Timoteo que pusiera atención a lo que creía y enseñaba. Un genuino cristiano cuida, pone atención y vela por todo lo que es sana doctrina. Doctrina es instrucción o enseñanza y los cristianos deben procurar instruirse en la Palabra de Dios correctamente interpretada y aplicada, deben anhelar conocer bien la Biblia. El hijo de Dios debe acercarse a la Biblia sin ideas preconcebidas, sin prejuicios, y ver lo que Dios realmente dice en ella y no lo que cada uno piensa que dice o le parece que dice. El cristiano debe prestar atención a lo que se le enseña para conocer más a Dios, ver a Cristo en ella y como un espejo ver la imagen que de sí mismo ella le devuelve (Sal. 19:8; 2Ped. 1:19; Jn. 5:39; 2Tim. 1:13).

Pero también todo siervo de Dios, todo cristiano y todo evangélico debe cuidar de lo que se enseña y predica, que esté de acuerdo con las sanas palabras del Señor (1Tim. 1:3; 6:3-5). Todo siervo de Dios debe también él mismo enseñar a otros, ahí radica el crecimiento espiritual de toda iglesia: la predicación y enseñanza permanente de la sana doctrina (2 Tim. 4:1,2; Jd.3). Hoy se hace necesario que velemos por lo que se enseña y no pensar que es poca cosa el hacernos de la vista gorda y permitir sin inmutarnos e impávidos que se use la Biblia para mentir, engañar, desviar de la verdad y llevar a muchos al pecado y a la perdición eterna pensando falsamente que son cristianos sin serlo. Cuidar la letra de los himnos, lo que cantamos; cuidar lo que oyen nuestros hijos, qué entra a la casa por la radio o la televisión, lo que encontramos en internet, los libros y revistas que leemos, etc.

3.- La actitud correcta: persiste en ello… Todo cristiano, no solo Timoteo, debe ser muy insistente con el cuidado de sí mismo y de la doctrina. Debe ser perseverante con las fuerzas, el poder y la sabiduría que Dios da. No podemos desmayar, lo que está en juego es demasiado grande para cansarnos y abandonar, es la tu vida y la de otros (Jos. 1:9; Is. 40:31; 41:10; 2 Tim. 3:14). De manera continua debes estar vigilando tus actitudes, tu relación y trato con Dios, tu instrucción en la Palabra de Dios, lo que se te enseña y lo que enseñas.

4.- Los resultados correctos: te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. La idea aquí no es salvación como la que Dios nos da al creer en Cristo y entregarnos a Él al momento de la conversión porque Timoteo era ya cristiano, la idea en este versículo es librar, proteger, guardar, preservar y sanar.

La manera que tienen los hijos de Dios para librarse y librar a otros de las ataduras espirituales de la carne es teniendo cuidado de sí mismos y de la meditación en la Palabra de Dios.

Sólo cuidándonos e insistiendo en el estudio diario de la Biblia podremos protegernos y proteger a otros. Para guardarnos de las acechanzas y maquinaciones de Satanás, el mundo y la naturaleza pecaminosa debemos primero cuidar de nosotros mismos y segundo tener cuidado de lo que permitimos que entre en nuestras mentes con disfraz de cristiano y en las mentes de los hermanos.

Para sanarnos y mantenernos sanos espiritualmente debemos estar atentos a nosotros mismos, poner nuestra mente en nuestra vida espiritual, ver lo que debemos quitar de ella y lo que debemos poner cada día. Nadie puede ministrar y ser de bendición a otros si su propia vida está descuidada, si no crece y es un neófito. Es un peligro para sí mismo y para la iglesia.

III.- CONCLUSIÓN

-Recapitular lo dicho hasta ahora. Leer todos juntos el texto base del sermón.

IV.- APLICACIÓN

- ¿Estás velando y teniendo cuidado de tu propia vida espiritual?

- ¿Estás creciendo espiritualmente o te has estancado en el tiempo?

- ¿Te atreves a contender ardientemente por la sana doctrina?

- ¿Tienes hoy más intimidad con Dios o no tienes mucho tiempo para dedicarle?

- ¿Meditas cada día en lo que Dios dice en su Palabra para aplicarlo a tu vida?

- ¿Prestas atención a la enseñanza cuando estás en el culto para aprender o te duermes o conversas con el de al lado?

José Amado Silvestre Marte

06 de mayo de 2012

La Biblia sigue siendo suficiente

I.- INTRODUCCIÓN

Yo podría iniciar este mensaje hablando de cómo Dios ha preservado la Sagrada Escritura durante miles de años, cómo Dios ha obrado para que el maligno no destruya la Biblia, cómo hombres hablaron en contra de la Santa Biblia y al final ellos perecieron y la Biblia permanece aún. Podría iniciar de muchas maneras, pero quiero definir un término que está en el título de este sermón y es suficiente: 1. Bastante para lo que se necesita. 2. Apto o idóneo.

La Biblia sola basta para todo lo que se necesita en la obra de Dios, la Biblia es la apropiada y adecuada para la vida individual del cristiano, para la vida eclesial y para el ministerio de todo siervo de Dios, para todo lo que tiene que ver con la vida y la piedad (2 Pedro 1:3). Las Sagradas Escrituras solas te hacen sabio para todo lo que tiene que ver con la vida cristiana (2 Tim. 3:15). La Biblia no necesita ayos, no necesita agregados, ella sola da y sobra y debemos creer en su suficiencia y no pensar que está desfasada, que no se aplica a los tiempos modernos, que ignorarla o insultarla y disminuirla no tiene resultados en tu vida.

Vamos a ver varios aspectos que con respecto a las Sagradas escrituras nos presenta el texto de 2 Timoteo 3:16,17.

II.- DESARROLLO

1.- Es suficiente por su origen: La Biblia no es de origen humano, es de origen divino. Note que dice Toda la Escritura, no dice todas las escrituras, se refiere al Antiguo Testamento y a las epístolas que hasta ese momento se habían escrito. El texto no se refiere a toda literatura o escrito que pueda aparecer.

Dice que es inspirada por Dios y este término significa respirada por Dios, como que el aliento de Dios entró a los hombres que escribieron la Biblia, que Dios la respiró a los escritores. Hay un pasaje paralelo y es 2 Pedro 1:21 pero allí la expresión significa que fueron «llevados», o «impelidos», por el poder del Espíritu Santo, no actuando en conformidad con sus propias voluntades, ni expresando sus propios pensamientos, sino siguiendo la mente de Dios en palabras dadas y ministradas por él.

La Biblia no es un libro cualquiera aunque en su confección o impresión así lo parezca, es de origen divino y debe ser tratada con toda la reverencia y respeto que se merece y ser defendida por cada cristiano frente a los enemigos de Dios que quieren disminuirla y hacerla ver como un libro obsoleto, fuera de época y que lo que allí dice es producto de la cultura de la época en que se escribió, o del capricho de los escritores y que no tiene aplicación a tu vida hoy.

2.- Es suficiente por su utilidad: La palabra útil significa: Que trae o produce provecho, comodidad, fruto o interés. ¿Cuál otro libro denominado sagrado realmente deja provecho y fruto en la vida de aquellos que con corazón sincero se acercan a comer y beber de él? ¿Cuál otro libro afecta para bien la vida de aquellos que obedecen sus mandatos, principios y estatutos? Definitivamente debemos decir que ningún libro se equipara o le da por los tobillos a la Biblia.

Si se desea sacar provecho y fruto en la vida de una persona, sólo la Biblia lo puede lograr; yo creo en la suficiencia y utilidad de las Sagradas Escrituras y por eso la predico y la enseño y me preocupa la ola de desprecio hacia ella que veo en la vida de muchos cristianos.

a) Para enseñar: Para instruir, para adoctrinar. Toda la educación individual y eclesial, en el plano espiritual y moral y aun el físico si fuere necesario, debe estar basada en las Sagradas Escrituras. Sea Escuela Dominical, Clases particulares, discipulado, lo que fuere, debe ser con la Biblia.

b) Para redargüir: Significa prueba, convicción, certeza, reprensión. Para producir convicción de pecado en la vida de una persona tú no se necesitas argumento humano, con la Biblia es suficiente. Los argumentos humanos pueden ser rebatidos, pasan de moda, pero la Palabra de Dios permanece para siempre (Is. 40:8; 1Pd. 1:23). La seguridad en la vida de un cristiano viene como producto de su meditación diaria en las Sagradas Escrituras. La Biblia es el único libro que necesitas para probar todo argumento y la sana doctrina. Ella es suficiente.

c) Para corregir: Significa enderezar de nuevo, rectificar, restauración a un estado recto o correcto, mejora en la vida y el carácter. Cuando un cristiano peca o se descarría, el único libro que produce que regrese a una vida de santidad es la Biblia. No sólo trae convicción de pecado, sino el abandono del pecado y el regreso a una vida recta y correcta a los ojos de Dios. Pero sólo las Sagradas Escrituras pueden producir crecimiento espiritual permanente en la vida de un cristiano que diariamente es convencido de su pecaminosidad, que cada día es confrontado por la Biblia con su real situación espiritual a los ojos de Dios.

d) Para instruir en justicia: Instruir aquí significa tutoría, educación o entrenamiento; por implicación corrección disciplinaria. Justicia implica lo que es recto, justo. (a) Todo aquello que es recto o justo en sí mismo, de todo lo que se conforma a la voluntad revelada de Dios; (b) Todo aquello que ha sido señalado por Dios para que sea reconocido y obedecido por el hombre; (c) La totalidad de las demandas de Dios; (d) Los deberes religiosos. El único libro que te dice lo que es recto y correcto desde el punto de vida divino es la Biblia, el único libro que te muestra la voluntad de Dios es la Biblia, el único libro que tiene estatutos, mandamientos y principios divinos para ser obedecidos es la Biblia, el único libro que te dice lo que Dios demanda de ti es la Biblia y el único libro que te dice cuáles son tus deberes como cristiano es la Biblia. Las Sagradas Escrituras, inspiradas por Dios, son las únicas que necesitas para el ejercicio y la disciplina en la piedad (1 Tim. 4:7).

3.- Es suficiente por el producto final: (v.17). La expresión perfecto connota la idea de fresco, completo (que no le falte ningún miembro), lleno. La frescura en la vida cristiana es el producto del contacto diario con la Biblia y el meditar en ella; un cristiano que medita en la Biblia siempre estará fresco, renovado interiormente. El cristiano que ama y respeta la Palabra de Dios se dará cuenta que la Biblia le perfecciona, le llena, le satisface y que teniéndola no necesita ningún otro libro. Recuerdo al hermano César Cáceres que nos decía: ténganle miedo al hombre de un solo libro. El hombre que sólo lee un libro lo conoce demasiado, completamente. El cristiano únicamente con la Palabra de Dios está lleno, completo, fresco y tiene la biblioteca más completa que pueda existir, tiene 66 libros a su disposición cada día; esa es la biblioteca divina, no le falta ningún libro referente a la vida y a la piedad.

Pero también el cristiano que conoce la Biblia, la Palabra de Dios, las Sagradas Escrituras, es una persona totalmente equipada y surtida para llevar a cabo cualquier buena obra. Tiene toda la herramienta que necesita, tiene el mejor seminario e instituto que alguien pueda anhelar y es de origen divino y se lleva en el corazón y en la palma de la mano.

III.- CONCLUSIÓN

Hemos visto la suficiencia de la Biblia, la Palabra de Dios, por su origen divino, por su utilidad en la vida individual y eclesial y por el producto final de un hombre totalmente equipado para cualquier buena obra.

IV.- APLICACIÓN

  1. ¿Crees tú en la suficiencia y utilidad de la Biblia en tu vida personal diaria?
  2. ¿Crees que la Biblia sigue siendo fresca hoy, en nuestra época?
  3. ¿Crees que la Biblia se basta a sí misma, es idónea, adecuada para toda vida de piedad?
  4. ¿Conformas tus decisiones a lo que dice la Palabra de Dios o tienes tus propias opiniones contrarias?
  5. ¿Tus estudios te han llevado a pensar que la Biblia necesita algo que la apoye o sustente para ser creída?
  6. ¿Tu conducta refleja que crees en las Sagradas Escrituras o te manejas según el momento y lo que te produzca beneficio particular?
  7. ¿Hasta cuándo vas a seguir viviendo conforme a tus teorías y según lo que te de la gana?

José Amado Silvestre Marte

29 de abril de 2012

El mandato misionero de Jesús

Texto: Mateo 28:16-20 Tema: La gran comisión de Jesús a los once I.- INTRODUCCIÓN El texto que estudiaremos en esta ocasió...