10 mayo 2012

¡Ten cuidado!

Texto: 1Timoteo 4:16

Tema: El cuidado espiritual

Título: ¡Ten cuidado!

I.- INTRODUCCIÓN

Casi toda persona que profesa creer en Jesús, al inicio de su vida como cristiano muestra un deseo por tener su Biblia y memorizarla, asistir a la mayor cantidad de cultos posibles, anhela decirle a otros sobre la vida espiritual, quiere orar y en fin tener una vida práctica de piedad y temor a Dios.

Con el paso del tiempo esta actitud se va perdiendo en la mayoría y da paso a la apatía, el desinterés, el retornar a viejas prácticas pecaminosas y muchos jamás vuelven a dar muestras de que en ellos hay vida. Es por ello que en esta ocasión quiero compartir parte de una exhortación que Pablo, ya viejo, le dirige a un joven ministro de Dios y compañero de milicia que había dejado pastoreando y cuidando una iglesia.

II.- DESARROLLO

1.- Un llamado correcto: Ten cuidado… Esta expresión es un llamado de advertencia, llama la atención del joven ministro y lo debe hacer contigo y conmigo también. Hay peligros al acecho de todo cristiano y por lo tanto no debe estar descuidado. Hay cosas en las que el cristiano debe poner su mente y sostenerla en eso, no dejar que le distraigan, porque Satanás y su ejército de demonios cada día inventan cosas con las cuales busca que el cristiano se entretenga, para que no ponga su mente hacia las cosas en que verdaderamente debe estar, para que no le preste atención a aquello hacia lo cual Dios espera que sí la ponga.

El Diablo está usando todo su potencial para que los evangélicos se enfoquen en cosas secundarias, pleitos personales, en placeres carnales, en imitar al mundo y amarlo. ¡Pero ten cuidado!

2.- El enfoque correcto: En este pasaje se exhortó a Timoteo a enfocarse, prestar atención a, poner su mente en y sostenerla en dos aspectos de importancia y principalía para todo verdadero hijo de Dios:

  1. De ti mismo: El apóstol Pablo le estaba diciendo al joven cristiano Timoteo que prestara atención a su propia vida espiritual, que enfocara su mente en ella. Todo cristiano debe tener cuidado de su relación íntima con Dios, de velar por tener una vida enfocada hacia la piedad, hacia el temor reverente a Dios (1Tim. 4:7).

Todo verdadero cristiano debe ser diligente en mirar por el estado de su propia alma antes de hacerlo por la de otro. Debemos poner nuestra mente hacia nuestra propia conducta espiritual, hacia nuestras actitudes y motivaciones. Hay la tendencia a mirar mucho como andan otros en su vida cristiana y compararnos ventajosamente con ellos, pero a todos Dios nos dice que hay cosas de las cuales despojarnos, quitarnos de encima (Ef. 4:22; Heb. 12:1).

Hay que dejar la apatía, el desinterés y la falta de motivación que abate a una gran cantidad de personas que se dicen haber nacido de nuevo (Rom. 12:11; Heb. 12:12).

  1. De la doctrina: Pablo también le decía a Timoteo que pusiera atención a lo que creía y enseñaba. Un genuino cristiano cuida, pone atención y vela por todo lo que es sana doctrina. Doctrina es instrucción o enseñanza y los cristianos deben procurar instruirse en la Palabra de Dios correctamente interpretada y aplicada, deben anhelar conocer bien la Biblia. El hijo de Dios debe acercarse a la Biblia sin ideas preconcebidas, sin prejuicios, y ver lo que Dios realmente dice en ella y no lo que cada uno piensa que dice o le parece que dice. El cristiano debe prestar atención a lo que se le enseña para conocer más a Dios, ver a Cristo en ella y como un espejo ver la imagen que de sí mismo ella le devuelve (Sal. 19:8; 2Ped. 1:19; Jn. 5:39; 2Tim. 1:13).

Pero también todo siervo de Dios, todo cristiano y todo evangélico debe cuidar de lo que se enseña y predica, que esté de acuerdo con las sanas palabras del Señor (1Tim. 1:3; 6:3-5). Todo siervo de Dios debe también él mismo enseñar a otros, ahí radica el crecimiento espiritual de toda iglesia: la predicación y enseñanza permanente de la sana doctrina (2 Tim. 4:1,2; Jd.3). Hoy se hace necesario que velemos por lo que se enseña y no pensar que es poca cosa el hacernos de la vista gorda y permitir sin inmutarnos e impávidos que se use la Biblia para mentir, engañar, desviar de la verdad y llevar a muchos al pecado y a la perdición eterna pensando falsamente que son cristianos sin serlo. Cuidar la letra de los himnos, lo que cantamos; cuidar lo que oyen nuestros hijos, qué entra a la casa por la radio o la televisión, lo que encontramos en internet, los libros y revistas que leemos, etc.

3.- La actitud correcta: persiste en ello… Todo cristiano, no solo Timoteo, debe ser muy insistente con el cuidado de sí mismo y de la doctrina. Debe ser perseverante con las fuerzas, el poder y la sabiduría que Dios da. No podemos desmayar, lo que está en juego es demasiado grande para cansarnos y abandonar, es la tu vida y la de otros (Jos. 1:9; Is. 40:31; 41:10; 2 Tim. 3:14). De manera continua debes estar vigilando tus actitudes, tu relación y trato con Dios, tu instrucción en la Palabra de Dios, lo que se te enseña y lo que enseñas.

4.- Los resultados correctos: te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. La idea aquí no es salvación como la que Dios nos da al creer en Cristo y entregarnos a Él al momento de la conversión porque Timoteo era ya cristiano, la idea en este versículo es librar, proteger, guardar, preservar y sanar.

La manera que tienen los hijos de Dios para librarse y librar a otros de las ataduras espirituales de la carne es teniendo cuidado de sí mismos y de la meditación en la Palabra de Dios.

Sólo cuidándonos e insistiendo en el estudio diario de la Biblia podremos protegernos y proteger a otros. Para guardarnos de las acechanzas y maquinaciones de Satanás, el mundo y la naturaleza pecaminosa debemos primero cuidar de nosotros mismos y segundo tener cuidado de lo que permitimos que entre en nuestras mentes con disfraz de cristiano y en las mentes de los hermanos.

Para sanarnos y mantenernos sanos espiritualmente debemos estar atentos a nosotros mismos, poner nuestra mente en nuestra vida espiritual, ver lo que debemos quitar de ella y lo que debemos poner cada día. Nadie puede ministrar y ser de bendición a otros si su propia vida está descuidada, si no crece y es un neófito. Es un peligro para sí mismo y para la iglesia.

III.- CONCLUSIÓN

-Recapitular lo dicho hasta ahora. Leer todos juntos el texto base del sermón.

IV.- APLICACIÓN

- ¿Estás velando y teniendo cuidado de tu propia vida espiritual?

- ¿Estás creciendo espiritualmente o te has estancado en el tiempo?

- ¿Te atreves a contender ardientemente por la sana doctrina?

- ¿Tienes hoy más intimidad con Dios o no tienes mucho tiempo para dedicarle?

- ¿Meditas cada día en lo que Dios dice en su Palabra para aplicarlo a tu vida?

- ¿Prestas atención a la enseñanza cuando estás en el culto para aprender o te duermes o conversas con el de al lado?

José Amado Silvestre Marte

06 de mayo de 2012

La Biblia sigue siendo suficiente

I.- INTRODUCCIÓN

Yo podría iniciar este mensaje hablando de cómo Dios ha preservado la Sagrada Escritura durante miles de años, cómo Dios ha obrado para que el maligno no destruya la Biblia, cómo hombres hablaron en contra de la Santa Biblia y al final ellos perecieron y la Biblia permanece aún. Podría iniciar de muchas maneras, pero quiero definir un término que está en el título de este sermón y es suficiente: 1. Bastante para lo que se necesita. 2. Apto o idóneo.

La Biblia sola basta para todo lo que se necesita en la obra de Dios, la Biblia es la apropiada y adecuada para la vida individual del cristiano, para la vida eclesial y para el ministerio de todo siervo de Dios, para todo lo que tiene que ver con la vida y la piedad (2 Pedro 1:3). Las Sagradas Escrituras solas te hacen sabio para todo lo que tiene que ver con la vida cristiana (2 Tim. 3:15). La Biblia no necesita ayos, no necesita agregados, ella sola da y sobra y debemos creer en su suficiencia y no pensar que está desfasada, que no se aplica a los tiempos modernos, que ignorarla o insultarla y disminuirla no tiene resultados en tu vida.

Vamos a ver varios aspectos que con respecto a las Sagradas escrituras nos presenta el texto de 2 Timoteo 3:16,17.

II.- DESARROLLO

1.- Es suficiente por su origen: La Biblia no es de origen humano, es de origen divino. Note que dice Toda la Escritura, no dice todas las escrituras, se refiere al Antiguo Testamento y a las epístolas que hasta ese momento se habían escrito. El texto no se refiere a toda literatura o escrito que pueda aparecer.

Dice que es inspirada por Dios y este término significa respirada por Dios, como que el aliento de Dios entró a los hombres que escribieron la Biblia, que Dios la respiró a los escritores. Hay un pasaje paralelo y es 2 Pedro 1:21 pero allí la expresión significa que fueron «llevados», o «impelidos», por el poder del Espíritu Santo, no actuando en conformidad con sus propias voluntades, ni expresando sus propios pensamientos, sino siguiendo la mente de Dios en palabras dadas y ministradas por él.

La Biblia no es un libro cualquiera aunque en su confección o impresión así lo parezca, es de origen divino y debe ser tratada con toda la reverencia y respeto que se merece y ser defendida por cada cristiano frente a los enemigos de Dios que quieren disminuirla y hacerla ver como un libro obsoleto, fuera de época y que lo que allí dice es producto de la cultura de la época en que se escribió, o del capricho de los escritores y que no tiene aplicación a tu vida hoy.

2.- Es suficiente por su utilidad: La palabra útil significa: Que trae o produce provecho, comodidad, fruto o interés. ¿Cuál otro libro denominado sagrado realmente deja provecho y fruto en la vida de aquellos que con corazón sincero se acercan a comer y beber de él? ¿Cuál otro libro afecta para bien la vida de aquellos que obedecen sus mandatos, principios y estatutos? Definitivamente debemos decir que ningún libro se equipara o le da por los tobillos a la Biblia.

Si se desea sacar provecho y fruto en la vida de una persona, sólo la Biblia lo puede lograr; yo creo en la suficiencia y utilidad de las Sagradas Escrituras y por eso la predico y la enseño y me preocupa la ola de desprecio hacia ella que veo en la vida de muchos cristianos.

a) Para enseñar: Para instruir, para adoctrinar. Toda la educación individual y eclesial, en el plano espiritual y moral y aun el físico si fuere necesario, debe estar basada en las Sagradas Escrituras. Sea Escuela Dominical, Clases particulares, discipulado, lo que fuere, debe ser con la Biblia.

b) Para redargüir: Significa prueba, convicción, certeza, reprensión. Para producir convicción de pecado en la vida de una persona tú no se necesitas argumento humano, con la Biblia es suficiente. Los argumentos humanos pueden ser rebatidos, pasan de moda, pero la Palabra de Dios permanece para siempre (Is. 40:8; 1Pd. 1:23). La seguridad en la vida de un cristiano viene como producto de su meditación diaria en las Sagradas Escrituras. La Biblia es el único libro que necesitas para probar todo argumento y la sana doctrina. Ella es suficiente.

c) Para corregir: Significa enderezar de nuevo, rectificar, restauración a un estado recto o correcto, mejora en la vida y el carácter. Cuando un cristiano peca o se descarría, el único libro que produce que regrese a una vida de santidad es la Biblia. No sólo trae convicción de pecado, sino el abandono del pecado y el regreso a una vida recta y correcta a los ojos de Dios. Pero sólo las Sagradas Escrituras pueden producir crecimiento espiritual permanente en la vida de un cristiano que diariamente es convencido de su pecaminosidad, que cada día es confrontado por la Biblia con su real situación espiritual a los ojos de Dios.

d) Para instruir en justicia: Instruir aquí significa tutoría, educación o entrenamiento; por implicación corrección disciplinaria. Justicia implica lo que es recto, justo. (a) Todo aquello que es recto o justo en sí mismo, de todo lo que se conforma a la voluntad revelada de Dios; (b) Todo aquello que ha sido señalado por Dios para que sea reconocido y obedecido por el hombre; (c) La totalidad de las demandas de Dios; (d) Los deberes religiosos. El único libro que te dice lo que es recto y correcto desde el punto de vida divino es la Biblia, el único libro que te muestra la voluntad de Dios es la Biblia, el único libro que tiene estatutos, mandamientos y principios divinos para ser obedecidos es la Biblia, el único libro que te dice lo que Dios demanda de ti es la Biblia y el único libro que te dice cuáles son tus deberes como cristiano es la Biblia. Las Sagradas Escrituras, inspiradas por Dios, son las únicas que necesitas para el ejercicio y la disciplina en la piedad (1 Tim. 4:7).

3.- Es suficiente por el producto final: (v.17). La expresión perfecto connota la idea de fresco, completo (que no le falte ningún miembro), lleno. La frescura en la vida cristiana es el producto del contacto diario con la Biblia y el meditar en ella; un cristiano que medita en la Biblia siempre estará fresco, renovado interiormente. El cristiano que ama y respeta la Palabra de Dios se dará cuenta que la Biblia le perfecciona, le llena, le satisface y que teniéndola no necesita ningún otro libro. Recuerdo al hermano César Cáceres que nos decía: ténganle miedo al hombre de un solo libro. El hombre que sólo lee un libro lo conoce demasiado, completamente. El cristiano únicamente con la Palabra de Dios está lleno, completo, fresco y tiene la biblioteca más completa que pueda existir, tiene 66 libros a su disposición cada día; esa es la biblioteca divina, no le falta ningún libro referente a la vida y a la piedad.

Pero también el cristiano que conoce la Biblia, la Palabra de Dios, las Sagradas Escrituras, es una persona totalmente equipada y surtida para llevar a cabo cualquier buena obra. Tiene toda la herramienta que necesita, tiene el mejor seminario e instituto que alguien pueda anhelar y es de origen divino y se lleva en el corazón y en la palma de la mano.

III.- CONCLUSIÓN

Hemos visto la suficiencia de la Biblia, la Palabra de Dios, por su origen divino, por su utilidad en la vida individual y eclesial y por el producto final de un hombre totalmente equipado para cualquier buena obra.

IV.- APLICACIÓN

  1. ¿Crees tú en la suficiencia y utilidad de la Biblia en tu vida personal diaria?
  2. ¿Crees que la Biblia sigue siendo fresca hoy, en nuestra época?
  3. ¿Crees que la Biblia se basta a sí misma, es idónea, adecuada para toda vida de piedad?
  4. ¿Conformas tus decisiones a lo que dice la Palabra de Dios o tienes tus propias opiniones contrarias?
  5. ¿Tus estudios te han llevado a pensar que la Biblia necesita algo que la apoye o sustente para ser creída?
  6. ¿Tu conducta refleja que crees en las Sagradas Escrituras o te manejas según el momento y lo que te produzca beneficio particular?
  7. ¿Hasta cuándo vas a seguir viviendo conforme a tus teorías y según lo que te de la gana?

José Amado Silvestre Marte

29 de abril de 2012

26 marzo 2012

Estudio de la Epístola a los Efesios Efesios 2:1-10

Tema: La condición humana y la obra divina

Título: Vivificado para gloria de Dios

I.- INTRODUCCIÓN

En Efesios 2:1-10 se nos muestra cual es la condición del ser humano sin Dios, cual es la obra que Dios ha hecho en los que han sido salvados y cuál es la razón última por la que Dios nos ha salvado.

Muchos han olvidado la gran obra que Dios ha hecho en sus vidas y viven menospreciando a aquellos que aún no han sido salvados, y no salen a predicarles el evangelio para que en muchos Dios haga la misma obra.

II.- DESARROLLO

1.- Tu condición sin Cristo: (vs. 1-3)

a. Estabas muerto en delitos y pecados: (v.1) Espiritualmente estabas separado de cualquier relación con Dios; aun dijeras que lo estabas buscando era mentira, buscabas un Dios, una religión.

Eras un delincuente por violar la ley de Dios, por vivir ajeno a sus estatutos y principios. Estabas sumido en el pecado viviendo contrario a la santidad de Dios, por caminos alejados de Dios y su voluntad soberana (Romanos 3:23).

b. Seguías la voluntad de Satanás: (v.2) Seguías las filosofías del mundo, de acuerdo con Satanás y en su esfera de dominio, la autoridad que gobierna a todos los incrédulos, que actúa en ellos. Es bueno notar que anduviste así en el pasado, en el presente se espera que ya no vives como incrédulo.

c. Vivías bajo el control de los deseos de tu naturaleza caída: (v.3) Vivías para complacer la carne, haciendo lo que determinaba la carne y los pensamientos pecaminosos. Note que se supone que ya tú no estás viviendo para complacer la carne y conforme a tu criterio personal.

Estabas bajo la ira de Dios al igual que todos los incrédulos (Romanos 2:5; Colosenses 3:6).

2.- La obra de Dios a tu favor: (vs. 4-6)

a. Te amó: (v.4) Dios tuvo compasión y un abundante amor para contigo (Juan 3:16; Rom. 5:8).

b. Te dio vida: (v.5, 6a) Cuando te arrepentiste y creíste en Cristo Dios vivificó tu espíritu muerto y comenzó una relación personal contigo. El mismo poder que resucitó a Cristo de entre los muertos te levantó con Él también (Dios te vio resucitando junto con Cristo). Eso lo ejemplificaste cuando te bautizaste.

c. Te sentó con Cristo: (v.6b) Tú tienes una nueva posición, estás sentado junto con Cristo bajo el gobierno de Dios. No te preocupes por tu posición social, no te molestes por tu posición económica porque ya tienes una posición superior. Ahora debes vivir y ver tu vida desde la posición con Dios, desde arriba y no desde la posición del mundo, horizontal.

3.- La razón mayor por la que Dios ha hecho todo: (v. 7) Es cierto que Dios no quiere la muerte del que muere, Dios quiere que tengas perdón de pecados y vida eterna; pero más que todo eso, Dios quiere que tú seas un testimonio de su rica gracia y bondad para la presente generación (Isaías 43:7).

4.- Medio por el que Dios te salvó: (v. 8,9) Dios te ha salvado por su gracia y por su bondad y utilizando como medio o canal la fe. Pero todos estos favores son regalos de Dios, aun la fe que te hace creer en Cristo es Dios quien te la da. El ser humano con su espíritu muerto es incapaz de producir la fe necesaria para salvarse.

La salvación no se obtiene por obra o labor que hayas hecho, eso evita que cualquiera se jacte delante de Dios y delante de los hombres. Todos los pecadores están en la misma condición de impotencia ante Dios.

El versículo 9 dice que tú eres producto, fabricación de Dios, de origen divino. Somos marca registrada de Dios, idea del fabricante divino.

Eres creado sólo en Cristo Jesús, no hay otro nombre por el que Dios haya decidido hacer de un muerto como tú un ser nuevo y vivo para gloria de Él.

No eres nueva criatura por hacer buenas obras sino para que hagas buenas obras. Pero las que Dios ha preparado, no las que el mundo o las religiones se inventan, son las que Dios quiere y tiene planeadas para ti.

III.- CONCLUSIÓN

Antes de Cristo estabas muerto, eras un delincuente pecador, ajeno de la vida de Dios; pero Dios tuvo misericordia, bondad y amor para contigo y te dio vida y te resucitó con Cristo. Dios quiere que seas un testimonio para esta generación de su bondad y de la riqueza de su gracia. Dios quiere que vivas haciendo las buenas obras que Él tiene planeadas para tu vida.

IV.- APLICACIÓN

- ¿Das gracias a diario por la obra que Dios ha hecho en tu vida?

- ¿Vives como alguien en quien Dios aún sigue obrando?

- ¿Estás haciendo las buenas obras que Dios quiere en tu vida?

Para los amigos:

- ¿Te has arrepentido y convertido?

- ¿Dios te ha hecho nacer de nuevo o estás muerto aun?

- Pide a Dios que su misericordia, bondad y gracia sean efectivas para ti.

Predicador: José Amado Silvestre Marte

25 de marzo de 2012

Estudio de la Epístola a los Efesios 1:15-23

Tema: El conocimiento de Dios

Título: Dios alumbra tu entendimiento

I.- INTRODUCCIÓN

La vez anterior vimos todas las bendiciones que tenemos en Cristo Jesús por la voluntad del Padre. Hoy vamos a ver el testimonio de los efesios, la actitud de Pablo frente a los efesios y el contenido de las oraciones de Pablo a favor de los efesios.

Debemos sacar toda la enseñanza que encontramos en este libro, porque ellas nos sirven para vivir de acuerdo a la voluntad eterna de Dios en medio del siglo XXI.

II.- DESARROLLO

1.- El testimonio de los efesios (1:15): a) Convicciones y confianza en Cristo; b) Amor y afecto para con todos los santos (cualquiera).

Es bueno notar que esto era notorio a los demás, de tal manera que hablaban de ello, era manifiesto. Por ello se conoce a los verdaderos discípulos de Cristo (Juan 13:35).

2.- La actitud de Pablo (1:16): a) Daba gracias por los efesios sin cesar (1Tes. 5:17; Efes. 6:18); b) Los recordaba en sus oraciones.

3.- Las peticiones del apóstol (1:17-23)

a) Que el Padre que merece toda honra les dé espíritu de sabiduría y de revelación (17). La idea es que Dios les dé una mente sabia y se les revele de tal manera que le conozcan a Él y a todas las doctrinas bíblicas. No un simple conocimiento intelectual, sino un conocimiento de Dios como persona.

El prejuicio y la rebeldía ciegan los ojos (Mat. 13:11-16; 2 Cor. 4:4). La falta de entendimiento queda en uno mismo; nadie puede inculpar a Dios. Pablo quiere que el entendimiento sea completo y correcto. Si el hombre se instruye inco­rrectamente, de nada le sirve el celo.

b) Que el Padre les ilumine las mentes para que comprendan: 1) La esperanza a que nos ha llamado; 2) Cuan rica (abundante) y gloriosa es la herencia (posesión) en sus santos (18). Los cristianos deben ser sabios a la hora de identificar cuáles son las expectativas que Dios tiene para con sus santos, pero también la abundante herencia de que ya gozan los cristianos. Un  gran equívoco de muchos es que piensan tener esperanza del hogar celestial sin vestirse de Cristo en su vida diaria.

c) Que el Padre les de conocimiento de la superabundante magnitud (megas) de su poder que opera en los que creen (19). Los cristianos piensan en el poder de Dios sólo en lo relativo a proveer salud física, posesiones materiales y cosas terrenales. Pero el poder de Dios va más allá que esas cosas pasajeras:

1.- Poder que resucitó a Cristo y le sentó a su derecha en los cielos (20). La derecha habla de autoridad y puesto de honor. ¿Qué poder terrenal podría dar vida a aquel cuerpo que se hirió mor­talmente? ¿Quién o qué podría causar que aquel corazón que fue traspasado por la lanza romana palpitara otra vez? Sola­mente el poder de Dios.

2.- Poder que lo ha colocado como autoridad soberana eternamente (21). Cristo está por encima de todo gobernante, magistrado, demonio y dominio humano o angélico. Cristo está por encima de todo nombre y de todo lo que un nombre implica, de autoridad, carácter, rango, majestad, poder, excelencia, etc., de todo lo que el nombre cubre. Note que abarca todos los tiempos, entendiendo Dios que muchos querrían tomar para sí mismos la autoridad que sólo es de Jesucristo. ¡Qué lástima y tragedia que tantos hombres quisieran eclipsar para sí mismos este dominio de Cristo con el supuesto señorío de sus líderes religiosos!

3.- Poder que todo lo ha sometido bajo sus pies (22ª). En la antigüedad el con­quistador ponía su pie sobre el cuello del conquistado para indicar su completa su­jeción (Josué 10:23,24). Todo lo ha subordinado bajo la autoridad de Cristo, todo es de un rango inferior a Cristo. Es un término primariamente militar que implica estar bajo las órdenes de alguien.

4.- Poder que lo puso como cabeza soberana de la iglesia (22b). Dios lo constituyó como autoridad y gobernante sobre toda la iglesia, cada aspecto de ella. La iglesia es el cuerpo gobernado y controlado por la cabeza (23ª). Pero muchos, "no asiéndose de la Cabeza" (Col. 2:19), se desvían de la fe". La iglesia está llena, plena y satisfecha en Aquel que todo lo llena, en Cristo.

III.- CONCLUSIÓN

- Recapitular

IV.- APLICACIÓN

a) Qué bueno sería que tu fe en el Señor Jesús y tu amor para con todos los santos sean conocidos por todos y den buen testimonio de ti.

b) Espero que cada día crezcas en el conocimiento de Dios; pídele espíritu de sabiduría y revelación de Él y su verdad.

c) Debes saber ya cuál es la esperanza de Dios y cuál la herencia abundante que tiene para ti.

d) ¿Tienes conocimiento del poder de Dios que funciona en ti y que te capacita para vivir como a Él le agrada? Espero que sí.

Predicador: José Amado Silvestre M.

18 de marzo de 2012

Estudio de la Epístola a los Efesios Efesios 1:1-14

Tema: Bendiciones en Cristo

Título: Bendecido antes de existir

I.- INTRODUCCIÓN

En el versículo 1 se define el escritor de la carta como siendo el apóstol Pablo, embajador, enviado y comisionado de Cristo; el mismo apóstol declara que su ministerio es el producto de la voluntad, del designio irrefutable de Dios.

En el mismo versículo 1 se declara que la carta se dirige a los santos y fieles, a creyentes que estaban firmes en Cristo y que pertenecían a la iglesia local en Éfeso. Éfeso era una provincia del Asia Menor ubicada en lo que hoy es Turquía. Fue un importante centro religioso, cultural y comercial. Si bien en la antigüedad clásica Éfeso fue una importante ciudad portuaria, desde el siglo V en adelante el mar sufrió, por procesos de sedimentación y erosión, un fuerte retroceso que lo han alejado de la actual línea de la costa, por lo que su puerto fue abandonado hace mucho. Actualmente sus ruinas constituyen una atracción turística importante.

En el versículo 2 encontramos el clásico saludo de Pablo en todas sus cartas aunque falta la palabra “misericordia” que también suele incluir. Pablo desea que la gracia, el favor de Dios y la paz producto de una relación sana con Dios nos sean dadas por el Padre y el Hijo. Al mencionar a ambos deja claramente establecida la deidad de Cristo, porque sólo Dios puede dar Gracia y Paz.

II.- DESARROLLO

Vamos ahora a ver una doctrina básica y fundamental en la vida cristiana y que debe ser entendida por todos los cristianos. Tal doctrina es la predestinación: La predestinación es una doctrina cristiana bíblica. Es también uno de los temas más rechazados y mal entendidos de la Biblia por lo que es clasificada entre las doctrinas altas de la Escritura.   Durante la Reforma Protestante la iglesia Católica Romana calificó al reformador protestante Juan Calvino de hereje por esta enseñanza.  La predestinación no solo fue creída por Calvino, sino también por "Martín Lutero, Zwinglio y  todos los principales teólogos protestantes de la primera época de la Reforma".  Han sido muchos los cristianos que a través de la historia han visto esta enseñanza claramente en la Escritura.  Irónicamente, hoy la vasta mayoría de las iglesias protestantes o evangélicas no creen en esta doctrina, al menos no de la manera que ha sido y es creída por el Cristianismo Histórico y la Reforma Protestante. 

En la mayoría de las iglesias no se habla de la predestinación y si se hace es desde una interpretación humanamente racionalizada y no bíblica.  Creo que la razón para esto es que esta doctrina presenta 'según lo entienden' un lado de Dios que no es muy popular con las personas y por eso escogen mejor ignorar el tema o interpretarlo de manera propia.  Sin duda que mucho se ha escrito a favor y en contra de éste tema tan divisivo y controversial.

A.- Bendiciones en Cristo

1.- Bendiciones espirituales (v.3): Dios el padre le ha dado en Cristo toda bendición procedente desde el cielo mismo. Note que son bendiciones espirituales, no carnales, no producto de la astucia y sabidurías humanas. Contamos con el favor de Dios que debe producir alabanza en nosotros hacia Él. Note que estas bendiciones son en Cristo, sólo en Él, no deben buscarse en el mundo porque no las tiene.

2.- Escogidos antes de existir el mundo (v.4): Desde antes que el mundo existiera ya Dios le había escogido para que fuese una persona consagrada, dedicada e intachable en carácter y conducta.

3.- Predestinados para ser hijos de Dios (v.5): Desde antes que el mundo existiera ya Dios, por su amor eterno, había destinado de antemano que usted sería adoptado como su hijo.

La Biblia habla de que hay personas escogidas (elegidas para salvación) y personas no escogidas.  No es que Dios condena a algunos y salva a otros, el ser humano se condenó a sí mismo cuando desobedeció en el huerto del Edén. Dios lo que hace es, por su amor y misericordia, salvar a algunos de los que van perdidos; Dios no tiene que salvar a nadie, pero Él decide salvar a algunos. Si Dios salvara a todos entonces sería permisivo con el pecado y no santo. La Biblia también enseña que la "elección" tomó lugar desde antes de la fundación del mundo.  La predestinación sigue a la elección.  Algunos dicen que la elección y la predestinación de los creyentes estuvieron condicionadas por lo que Dios sabía que el hombre había de hacer en cuanto al evangelio debido a su libre albedrío. (ie. creer en Cristo), pero esta teoría de que Dios escogió a los creyentes basados en algo que había en ellos, algo que Él sabía que los hombres iban a hacer, o que los predestinó basados en el (supuesto) libre albedrío, en realidad no tiene fundamento bíblico alguno.

La Biblia en ninguna parte dice que Dios estaba condicionado por el hombre para escogerlo y predestinarlo. Haber sido predestinado no significa que ya se es salvo o que algunos "vienen o nacen salvos". Todos los hombres nacen condenados y todos son hijos de ira y necesitan la salvación que es por medio de Cristo.  Aunque delante de Dios esto es un hecho seguro que tuvo lugar desde antes de la fundación del mundo, y fueron perdonados los pecados en la cruz, el plan debe de ser desarrollado a totalidad.

La salvación y la justificación deben ser aplicadas a cada persona que ha sido predestinada para ello y como resultado esa persona debe de permanecer (y permanece) fiel a Cristo. ¡Todo eso lo incluye la predestinación! Todo esto es resultado del puro afecto de su voluntad, del propósito santo de su determinación y propósito. El ser escogidos y predestinados no significa que ya se es salvo automáticamente y no se necesita arrepentimiento de pecados. El hombre que escucha el mensaje necesita: a. Creer al evangelio de Cristo para ser salvo, b. Entregarse a Cristo por medio de la fe y entonces es sellado con el Espíritu Santo de la promesa para el día de la redención.

Según el versículo 6 Dios le ha predestinado y adoptado como hijo y todo ello tiene un propósito: que usted, y todos quienes le conozcan, alaben la grandeza de la Gracia y bondad de Dios con la cual Él le ha honrado y favorecido al usted creer en su Amado hijo Jesús; no es para vivir ahora como le place. Un verdadero predestinado es fiel y permanece en Cristo.

4.- Nos ha favorecido grandemente (v.6b): La idea es que Dios nos ha honrado, nos ha favorecido. La Palabra de Dios dice que Él escogió lo vil y menospreciado del mundo, lo que no era. En el Amado hemos sido enaltecidos, engrandecidos. En Cristo somos amparados por Dios, apoyados por Dios y hechos nuevas criaturas. Pero es porque a Dios le ha placido, no por mérito propio o porque nos debiera algo.

5.- Libertad y perdón por su gracia (vs.7): La Biblia dice que el hombre en su estado natural es un esclavo del pecado (Romanos 6:16-18,20,22). La sangre de Cristo nos ha redimido, fue el rescate que se pagó para conseguir nuestra libertad; el cristiano ya no tiene que vivir bajo el dominio del pecado, del mal. En Cristo, la sentencia que había contra nosotros ha sido perdonada, dejada de lado.

Es interesante notar que la medida de la redención y el perdón procedente de Dios es según las riquezas o abundancia de su gracia, de su favor y bondad para con nosotros. No hay lugar para la jactancia y el envanecimiento humanos.

6.- Inteligencia y Sabiduría para conocer su voluntad (vs.8-10): Dios hizo sobreabundar su gracia para con nosotros; no sólo nos liberta y perdona, sino también nos da a conocer “el misterio de su voluntad”. Un misterio es algo escondido, algo que no se conoce ni se entiende, es algo que no ha sido todavía revelado ni dado a conocer. Precisamente en griego inteligencia también puede connotar visión.

Por su beneplácito y satisfacción personal nos ha dado a conocer que Él se propuso reunir en la persona de Cristo, cuando se cumpliera el tiempo, todo lo que está en los cielos y lo que está en la tierra (Colosenses 1:15-20). En Cristo se hace la paz con Dios, hay reconciliación y en Cristo Israel y los gentiles se unen para formar la Iglesia (Efesios 2:13-16).

7.- Nos predestinó para ser herederos (vs.11,12): Antes de que usted y yo existiéramos, antes de que existiera la Iglesia, ya Dios había decretado que seríamos herederos (Romanos 8:17). Usted no había hecho nada que lo mereciera, usted era un proyecto en la mente de Dios. Todo porque Dios se lo propuso, por la intención de su voluntad, por la elección que Él hizo y según un orden por Él establecido. La misma palabra “herencia” en griego tiene la idea de privilegio, de que a usted le cayó una suerte.

Es interesante notar que se repite la expresión de 1:6 “para alabanza de su gloria”. Esto es para que los que esperan en Cristo le alaben y glorifiquen. El cristiano debe alabar los atributos, cualidades y caminos de Dios y debe vivir de tal manera que otros también den esa alabanza y gloria a Dios.

8.- Sellados con el Espíritu Santo (vs.13,14): La palabra “sellar” significa estampar (con anillo o marca privada) para seguridad o preservación. Dios ha puesto su estampa, su marca privada en los cristianos. Note que es en quienes siguen el proceso correcto: oyen la palabra de verdad (el evangelio) y creen en Cristo (confían y se encomiendan a Él).

El Espíritu Santo en nosotros es las “arras de nuestra herencia”. La palabra arras significa: prenda en dinero depositado por el comprador, y que se perdía si la compra no se efectuaba. El Espíritu Santo es como la prenda divina depositada por Dios y es garantía de toda su futura bendición, es la garantía de que sí vamos a heredar, de que sí hemos sido comprados por Dios con la vida de Jesucristo. Vuelve a aparecer la frase “para alabanza de su gloria” y que ya hemos explicado anteriormente.

III.- CONCLUSIÓN

-Recapitular las bendiciones que tenemos en Cristo Jesús para que los hermanos la afiancen en sus corazones.

IV.- APLICACIÓN

- Si tenemos todas estas bendiciones en Cristo ¿Qué hacen algunos cristianos con su ánimo por los suelos?

- Si todo esto lo tenemos en Jesucristo ¿Por qué algunos cristianos buscan sus bendiciones en el mundo?

- Si ya Dios nos ha escogido y predestinado para estas bendiciones ¿Por qué muchos llamados cristianos las cambian por las imitaciones de Satanás?

- ¿Cuándo creerás en Cristo y comenzarás a tener estas bendiciones que sólo son para los cristianos?

Predicador: José Amado Silvestre M.

4 y 11 de marzo de 2012

16 febrero 2012

Aprendiendo de Nínive

Texto: Jonás 3

Tema: Arrepentimiento y Conversión

I.- DESARROLLO

Nínive era la capital del imperio de Asiria. Los fundadores de Nínive fueron babilonios (Gn. 10:11). Manishtusu, de la dinastía semítica de Acad (hacia 2425-2245 a.C.) construyó un templo dedicado a Ishtar, divinidad tutelar de Nínive. Varios otros pueblos propagaron este culto hasta Egipto y al suroeste del Asia Menor. Asiria, nación guerrera, embelleció su capital merced a los botines de sus conquistas. Nínive era asimismo un centro literario. Hacia el año 650 a.C., Assurbanipal creó una gran biblioteca de tabletas de arcilla cubiertas de inscripciones cuneiformes relativas a la historia, liturgia, encantamientos, astronomía, astrología, matemáticas. Nínive se merecía el calificativo de «ciudad sanguinaria» que le dio el profeta Nahum (Nah. 3:1; Jonás 1:2). A través de la historia guerreó contra las naciones vecinas, y usó la más feroz crueldad contra los vencidos. Después de sus victorias, Assurbanipal se dedicaba a cortar las manos, pies, nariz y oídos de sus prisioneros; les sacaba los ojos y levantaba montes de cabezas humanas. Se ha podido establecer cuál era el plano de las fortificaciones (de 12 a 15 m. de altura) de la ciudad propia, y se pudo deducir que tenía 5 Km. de longitud y alrededor de 2,5 de anchura. En el siglo I a.C. Diódoro de Sicilia, fundándose en una tradición auténtica, afirma que Nínive tenía una forma de rectángulo, con unas dimensiones de 150 por 90 estadios; por ello, su perímetro era de 480 estadios, o 90 Km. Años más tarde, Estrabón afirmaba que Nínive había sido mucho mayor que Babilonia.

Todo ello confirma plenamente la declaración de Jonás 3:3: «Y era Nínive ciudad grande en extremo, de tres días de camino.» (Ver 1:2) En cuanto a los argumentos de Voltaire ante esta afirmación, sólo demostró su ignorancia al afirmar la imposibilidad de que una metrópolis tan grande pudiera desaparecer totalmente.

En el capítulo 1 vemos el llamamiento que Dios le hizo a Jonás (Paloma o Palomino) para que fuera a predicar a Nínive, vemos la huida de Jonás a otro lugar para huir de la presencia de Jehová y quizás para no predicar a los gentiles, Dios obró circunstancias para que en el capítulo 2 Jonás se viera precisado a reconocer su pecado y clamar a Dios en oración, el Señor le escucha, le salva y le llama por segunda vez (3:1). Jonás en el capítulo 3 inicia su predicación de juicio divino sobre la ciudad (3:4)

II.-DESARROLLO

En el capítulo 3 vemos la actitud de los habitantes de Nínive frente al mensaje de Jonás:

1.- Creyeron a Dios: (v. 5ª) Note que fueron los hombres, no se refiere a algo genérico. Cuando un hombre creía toda su casa creía y normalmente no se mencionaba a las mujeres. Pero lo importante fue que creyeron a Dios, no fueron incrédulos. No dudaron ni de Dios ni del profeta de Dios.

2.- Mostraron arrepentimiento: (v. 5b) El ayuno de por sí se usa como muestra de sacrificio, pero el cilicio (saco) era una muestra de dolor al llevarse sobre la piel o sobre otra ropa. Era una tela hecha de piel de cabra o camello con un hueco para la cabeza y otros para los brazos. Todos ayunaron y usaron el cilicio.

3.- Sus autoridades se humillaron: (v. 6) El rey se levantó de su trono, se despojó (la pasó por encima) de su vestidura de autoridad y se unió al pueblo en su arrepentimiento. No pensó que tendría un trato diferente, se vio como un simple mortal a merced del juicio de Dios. Pero al cilicio agregó la ceniza lo cual haría que el cuerpo sufriera más.

Reconoció su propio pecado y el de su pueblo e hizo un llamado al arrepentimiento y a la conversión (vs. 7-9). Pidió a su pueblo que clamara a Dios, que lo llamaran. Es bueno saber que los ninivitas acostumbraban a utilizar sus animales en sus ritos y por eso el rey los mencionó en su proclama.

4.- Se convirtieron: (v. 10) La palabra arrepentimiento lleva consigo implícita la idea de cambio, pero la Palabra de Dios aclara más la actitud de los ninivitas: se convirtieron. El verbo implica la idea de volver atrás, al punto de origen. El volverse del pecado a Dios, dejar de seguir el pecado para seguir a Dios. La conversión conlleva la idea de cambio, no sólo el saberlo o entenderlo.

Dios, que conoce los corazones, vio que realmente se habían convertido y no los castigó. El Señor Jesús dejó claro que los ninivitas habían actuado con verdad en Mateo 12:41.

Nínive nos sirve de instrucción para ver que Dios siempre ha tenido un plan, que Dios siempre ha tenido a los gentiles en su plan y que Cristo y el evangelio son la muestra de ello. (Hechos 17:30).

Dios dice que eres pecador (Romanos 3:23), debes creer en Cristo (Juan 3:16) y que debes arrepentirte (pensar diferente) y convertirte, volverte a Dios y cambiar (Hechos 3:19). Debes reconocer tu pecaminosidad y la imposibilidad de librarte de ellas por tus propios medios y méritos, solo Cristo puede salvarte y liberarte.

III.- CONCLUSIÓN

¿Qué harás con el mensaje de Dios? ¿Asumirás la actitud de los ninivitas o seguirás tus ideas, tus caminos y planes?

Dios te llama al arrepentimiento y a la conversión ahora. Vuélvete a Él humillado, con dolor por ofender su santidad.

José Amado Silvestre M.

22 de enero de 2012

Vive para la gloria de Dios

Texto: 1 Corintios 10

Tema: Vivir para la gloria a Dios

I.- INTRODUCCIÓN

En esta carta el apóstol Pablo corrige una serie de pecados que se habían introducido en la iglesia de Corinto y que eran tolerados por los hermanos sin hacer nada. En 5:2 él dice que la iglesia se había envanecido (inflado, hinchado, con orgullo) porque conocía de un pecado y no tomaban una decisión; estaba en pecado por omisión.

En el capítulo 9 Pablo defiende su apostolado y detalla cómo se había comportado, su testimonio. Pablo dice en 9:23 que lo hacía por el evangelio, en 9:27 afirma que lo hace por cuidar su propia vida espiritual y en 10:33 dice que procuraba el beneficio de los demás para que se salvaran. En 11:1 pide que le imiten en su imitación de Cristo.

Ya en el capítulo 10 el apóstol trae a la mente de los lectores el testimonio de Israel, su conducta y cuál debe ser el testimonio y la conducta del cristiano.

II.- DESARROLLO

1.- Todo pasaron las mismas circunstancias: (10:1-6ª) Aunque todos pasaron por las mismas circunstancias, problemas y tentaciones, no todos tuvieron la misma actitud (v. 5) y algunos fueron castigados. Las circunstancias no deciden nuestro accionar, lo deciden los principios dados por Dios en su Palabra Santa. Lo acontecido a Israel debe ser un ejemplo (modelo) para los cristianos (v. 6ª,11).

2.- Lo que enseña la actitud de Israel: (10:6b-10)

a.- No codiciar lo malo: (v. 6b) Desear ardientemente, ansiar cosas indignas, sin valor, depravadas, pestilentes. (Ver. Números 11:3-5).

b.- No ser idólatras: (v. 7,14) Esto conlleva a ser siervos o adoradores de algo o alguien fuera de Dios. Aquí se pone de ejemplo la comida, la bebida y el jugar como muchacho. (Ver Éxodo 32:6).

c.- No fornicar: (v. 8) Eso abarca una gran variedad de actividades sexuales, no sólo el coito (actuar como prostituta, dar indulgencia a la lujuria, o practicar idolatría). Note la gran cantidad de personas que murieron producto de este pecado. (Ver Números 25:1-18).

d.- No tentar al Señor: (v. 9) Provocar a Dios y probarlo con intención malsana para ver hasta donde se le puede llevar. Note el castigo que vino sobre los que tales cosas hicieron. (Ver Números 21:5,6).

e.- No murmurar contra Dios: (v. 10) La expresión significa rezongar, gruñir, hablar entre dientes. Es muestra de impiedad e incredulidad. Hay que tener cuidado de nuestra actitud para con Dios. (Ver Números 16:41-49).

3.- La actitud correcta:

a.- Cuide su propia vida espiritual: (v. 12) No se descuide de su vida espiritual pensando que está muy firme. (Ver 1 Timoteo 4:16; Romanos 11:20b {arrogante}; 2 Pedro 3:17 {vigilar, ser ineficiente}).

b.- Confíe en la provisión divina en las tentaciones y pruebas: (v. 13) No nos sucede nada que a otro cristiano ya no le haya sucedido; si él puede vencer nosotros también.

c.- No todo le conviene o edifica: (v. 23; 6:12) Aunque somos libres en Cristo, no todo nos conviene ni nos edifica. Evitemos las cosas sin provecho y vanas desde el punto de vista de Dios.

d.- No busque sólo el bien personal: (v. 24) El egoísmo no es aprobado por Dios. Note que dice “ninguno” demande o requiera su propio bien.

e.- Haga todo para la gloria de Dios: (v. 31) Haga lo que es conforme a la majestad de Dios, lo que muestre sus atributos, su grandeza.

e.- No sea tropiezo: (v. 32) No llegar a ser o comportarse de tal manera que sirva de estorbo a los demás. No sea motivo de que otro peque por andar buscando lo que le agrada y no la voluntad de Dios.

Predicador: José Amado Silvestre Marte

Cristiano, cuidado con tu amor

Texto: 1 Juan 2:15-17

Tema: El amor al mundo

I.- INTRODUCCIÓN

En los versículos anteriores a la porción que nos ocupa (12-14), el apóstol Juan indica que escribe para cristianos: los que sus pecados han sido perdonados, porque conocen a Dios, los que han vencido al maligno (en lo moral y referido a Satanás), a los que son fuertes espiritualmente y en quienes permanece (mora, posa, retienen) la palabra de Dios.

Pero a esos cristianos Pablo les hace un llamado y una advertencia a partir de los versículos 15-17:

II.- DESARROLLO

1.- No améis al mundo: (15ª) La palabra usada para expresar amor aquí es la misma que se usa para el amor expresado por Dios al hombre y el amor que el cristiano debe expresar a Dios y a sus hermanos. El amor solo puede conocerse a base de las acciones que provoca. El amor de Dios se ve en la dádiva de su Hijo. El amor cristiano tiene a Dios como su principal objeto, y se expresa ante todo en una implícita obediencia a sus mandamientos.

Este versículo nos dice que no debemos tomar el amor que Dios ha puesto en nosotros como fruto de su Espíritu para dárselo al mundo, al sistema de ordenamiento pecaminoso en que vive el ser humano guiado por Satanás, el mundo del "pecado", el mundo de "la maldad", la "esfera" en la cual está el pecado, la maldad, y el dominio de Satanás.

2.- No amar las cosas que están en el mundo: (15b,16a) Esto se refiere a las cosas que son pecaminosas, las que Satanás utiliza para controlar a los hombres, las de la clase mencionadas en el versículo 16. Abarca tres esferas:

a.- Los deseos de la carne: La codicia y pasión por las cosas que pertenecen a la naturaleza pecaminosa humana, la naturaleza no regenerada, lo que es opuesto al Espíritu. Esta frase se refiere a los deseos desenfrenados de la carne (ver Gálatas 5:19-21).

b.- Los deseos de los ojos: Aquellas cosas que por medio de la vista física alientan la codicia y pasiones en la mente. Esto se refiere al deseo ilegítimo por las cosas que podemos ver, malos deseos. Una expresión moderna hoy podría ser "materialismo" ¿Qué tan serio es esto? Considere Efesios 5:6,7; Col 3:5-7.

c.- La vanagloria de la vida: El jactarnos y alabarnos confiando en nuestras capacidades, conocimientos y logros. Puede expresar el período o duración de la vida, de la manera de vivir, vida con respecto a su conducta moral o de los medios para la vida sustento, mantenimiento. Esto podría incluir la vanagloria basada sobre cosas tales como: Edad, Experiencia, Linaje, Logros pasados, Dinero, posición, poder, etc. La locura de confiar en tales cosas es visto en 1 Corintios 1:26-31.

Hermanos, debemos tomar muy en serio las advertencias que Dios, por medio de Juan, nos hace en estos versículos y probarse a ver en cuales aspectos de los mencionados usted está pecando. Hay 4 razones para ello:

Ø El que ama al mundo es incrédulo: (15up) Dice que “el amor del Padre no está en él”. Dios ama a tal persona, pero es tal persona la que no ama a Dios. Juan no es la única persona que dice que dice que si amamos el mundo, no podemos amar a Dios: Santiago enseñó que "la amistad del mundo es enemistad contra Dios (Santiago 4:4) y Jesús dijo que no podemos servir a dos señores (Mt 6:24) Nuestra vanagloria pecaminosa se podría rebelar en contra de este concepto, pero simplemente no somos capaces de amar al mundo y a Dios al mismo tiempo.

Ø Nada de ello viene de Dios: (16up) No importa si nos gustan o no, las cosas que pertenecen a la esfera del dominio de Satanás y el pecado nunca vienen de o se originan en Dios, siempre son de origen mundano y pecaminoso. Si Usted está llenó con "la vanagloria de la vida" de tal forma que usted se considere más importante que los demás usted no será capaz de guardar el mandamiento de imitar a Cristo (Filipenses 2:3-8).

Ø El mundo es pasajero: (17ª) Esto es verdad en relación a nuestras vidas individuales (1 Pedro 1:24; Santiago 4:13-14) y es también verdad en lo relacionado a cada cosa que dejamos atrás ( 2 Pedro 3:10).

Ø El que obedece tiene vida eterna: (17b) Note que dice “el que hace la voluntad de Dios”. El que obedece sus determinaciones y escoge lo que Él elige. Esto es debido a que él será bendecido para entrar al reino celestial (Mateo 7:21) y aún sus "obras" seguirán con él como testimonio (Apocalipsis 14:13).

III.- CONCLUSIÓN

¿No es esto lo que todos deseamos? Oír un día estas maravillosas palabras: "Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor."? (Mt 25:21) Aún si pudiéramos ganar todo el mundo en esta vida ¿Es algo de valor? (Mt 16:26) y ¡Sin embargo la mayoría de las personas están vendiendo sus almas al diablo y a este mundo por algo que vale totalmente menos que lo que Dios ofrece!

IV.- APLICACIÓN

Pongamos atención a la amonestación de Juan, y asegurémonos que nuestro amor está en el lugar correcto: ¡amar al Padre guardando Sus mandamientos! ¿Está usted guardando los mandamientos de Dios? (Mt 28:18-20).

Predicador: José Amado Silvestre Marte

12/02/2012 – Culto de Adoración

Nota: Se tomaron algunos apuntes de la e-Sword y de la página http://www.amigoval.com

11 enero 2012

Pablo, ejemplo de un ministro de Jesús

Texto: Hechos 20:17-38
Tema: Exhortaciones pastorales

INTRODUCCIÓN
    Dios desde el principio de la Iglesia cristiana estableció hombres a quienes llamó, comisionó y dio los dones necesarios para liderar y servir en las diferentes iglesias locales.
    Precisamente en esta porción encontramos a un ministro exhortando a otros ministros y dando su propio ejemplo de vida y servicio.

DESARROLLO
1.- Pablo llama a los ancianos de Éfeso:
(v. 17)  Los ancianos estaban asociados con los apóstoles en el gobierno de la Iglesia. Eran los obispos o supervisores de las iglesias locales y su función era ocuparse del estado espiritual de la congregación, ejerciendo la disciplina y enseñando.

2.- Pablo testifica sobre su ministerio: (vs. 18-21, 33-35)
-Humildad (modestia)
-Muchas lágrimas (v.31)
-Pruebas de parte de los judíos (adversidades)
-No rehuía enseñar lo que fuera útil (encogerse, ocultar, retroceder)
-No había abusado de sus derechos apostólicos (vs. 33-35) Pablo trabajaba en otras cosas.

3.- Pablo habla de la importancia de su ministerio: (vs. 22-24)
-No hace caso a lo que intenta amedrentarlo
-No estima preciosa su vida para él mismo (retenerla para él)
-Quería acabar su carrera con gozo (con deleite)
-Quería terminar el ministerio encomendado por Dios (su servicio)

4.- Pablo tenía su conciencia tranquila: (vs. 26,27)
-Pablo dice que había anunciado todo el consejo de Dios (la voluntad, propósito y designio)

5.- Pablo hace exhortaciones finales a los ancianos: (vs. 28-32)
-Mirar pos sus propias vidas (28)  (Sostener la mente, prestar atención a, tener cautela por, aplicarse uno mismo a, guardarse, atender).
-Mirar por el rebaño en que los puso el Espíritu Santo y apacentarlo (28)
-Estar atentos a los lobos rapaces (29) (Un ave de presa o rapaz es un ave que caza presas para alimentarse, utilizando su pico y sus garras afiladas. Sus garras y picos tienden a ser relativamente grandes, potentes y adaptados para desgarrar y/o perforar carne. El término "rapaz" se deriva de la palabra latina rapere, es decir, "apoderarse" o "tomar por la fuerza").   Introducirían herejías.
-Algunos de ellos apostatarían (30) Distorsionarían la verdad, la torcerían.
-Debían recordar las enseñanzas recibidas (31) Debían mantenerse despiertos y recordar las advertencias y exhortaciones que les había hecho.
-Debían atender a Dios y su palabra (32) Él los encargaba y presentaba a Dios y a su Palabra que es la única capaz de ayudar a crecer a una persona.

El casi-cristiano

John Wesley (1703-1791)

"Casi me persuades a ser cristiano." (Hechos 26:28)

Y hay muchos que llegan hasta este punto: Desde que el cristianismo está en el mundo, ha habido muchos en cada época y nación, que fueron casi persuadidos a ser cristianos. Pero al ver que no nos sirve para nada ante Dios, llegar solamente a este punto, nos importa mucho considerar:

1. ¿Qué está implicado en ser casi, 2, y ¿qué está implicado en ser completamente, un cristiano?

(I.) 1. En el ser casi un cristiano está implicado, primero, una honestidad pagana.
Aun los paganos comunes esperaban unos de otros cierta honestidad, y muchos la practicaban. Ellos fueron enseñados que no debían ser injustos; que no quiten los bienes de sus prójimos; que no opriman a los pobres; que no usen extorsión contra nadie; que no engañen en los negocios; y, en lo posible, no deber nada a nadie.

2. Además, los paganos comunes estimaban la verdad y la justicia. Por tanto, ellos abominaban al perjurador, al que invocaba a Dios como testigo por una mentira; y también abominaban al que calumniaba a su prójimo y al mentiroso.

3. Y además, ellos esperaban cierto amor y ayuda mutua unos de los otros. Esto incluía alimentar a los hambrientos, vestir a los que no tenían ropa, y en general, dar a los necesitados las cosas que uno mismo no necesitaba. Hasta este punto iba la honestidad pagana, lo primero que está implicado en ser casi un cristiano.

(II.) 4. Una segunda cosa implicada en ser casi un cristiano, es el tener una forma de piedad; de aquella piedad que es prescrita en el evangelio de Cristo; el tener la apariencia exterior de un cristiano verdadero.
Por tanto, el casi-cristiano no hace nada de lo que el evangelio prohíbe. No toma el nombre de Dios en vano; bendice y no maldice; no jura, sino su comunicación es sí, sí, no, no. El no profana el día del Señor. El evita todo adulterio, fornicación, impureza, y aun toda palabra o mirada que pueda tener esta tendencia. El se abstiene de toda palabra ociosa, toda malicia, y todo tipo de bromas necias - en breve, de toda conversación que no edifica.

5. El se abstiene del "vino en el cual hay disolución", y de la glotonería. El evita, por cuanto dependa de él, todo conflicto y contención. Y si sufre alguna injusticia, no se venga a sí mismo, ni devuelve mal por mal. En todo lo que hace y dice, actúa según la regla: "Lo que no quieres que los demás te hagan a tí, no les hagas a ellos."

6. El se esfuerza para hacer bien a muchos; todo lo que su mano encuentra a hacer, lo hace con todas sus fuerzas, sea para sus amigos o para sus enemigos. Mientras tiene la oportunidad, hace toda clase de bien, para todos los hombres, tanto para sus almas como para sus cuerpos. El reprende a los malvados, instruye a los ignorantes, anima a los buenos, consuela a los afligidos, despierta a los que duermen, y guía a los que Dios ya despertó a la "fuente abierta para limpiar del pecado y de la impureza".

7. El que tiene esta forma de piedad, usa también los medios de la gracia, en todas las oportunidades. Constantemente asiste a la casa de Dios - y esto no con una actitud de vanidad o de indiferencia, sino con seriedad y atención en cada parte del servicio. Especialmente cuando se acerca a la mesa del Señor, lo hace con una actitud que no dice nada más que: "Dios, ¡ten misericordia conmigo, que soy pecador!"

8. A esto añadimos el uso constante de la oración en familia, y los tiempos diarios de pasar tiempo con Dios en privado. El que practica todo esto, tiene la forma de piedad. Y entonces, falta solo una cosa más para que esta persona sea casi un cristiano; y esto es la sinceridad.

(III.) 9. Con sinceridad quiero decir, un verdadero principio interior de religión, de donde fluyen estas acciones exteriores. Y si no tenemos esto, entonces no tenemos honestidad pagana - no en la manera como lo demanda un poeta epicúreo. Aun este pobre perdido, en sus momentos sobrios, es capaz de testificar:
"Los hombres buenos evitan el pecado por amor a la virtud; Los hombres malos evitan el pecado por miedo al castigo."
Entonces, si alguien se abstiene de hacer lo malo, solo para evitar el castigo, el pagano ni siquiera lo toma por un buen hombre.
Entonces, si alguien no solo se abstiene de hacer lo malo, sino hace muchas obras buenas y usa todos los medios de la gracia; pero lo hace solo para no ser castigado, o para no perder a sus amigos o sus bienes o su reputación - de este hombre no podríamos decir que es casi un cristiano; es solo un hipócrita.

10. Por tanto, la sinceridad tiene que estar presente necesariamente en un casi-cristiano; un verdadero deseo de servir a Dios. El casi-cristiano tiene un deseo sincero de agradar a Dios en todas las cosas; en toda su conversación; en todas sus acciones.

11. Ahora probablemente alguien preguntará: "¿Será posible que alguien llegue hasta este punto, y sin embargo, sea solamente casi un cristiano? ¿Qué más, entonces, está implicado en ser completamente un cristiano?"
Yo respondo, Primero, que sí es posible llegar hasta este punto y ser nada más que un casi-cristiano. Esto lo aprendí no solo por la Palabra de Dios, sino también por la experiencia.

12. Hermanos, grande es mi audacia hacia ustedes en este asunto. Y perdónenme esta falta, si yo declaro mi propia locura desde las azoteas, por causa de ustedes y del evangelio. - Permítanme, entonces, hablar libremente de mi propia persona. Yo estoy contento con ser humillado para que ustedes sean exaltados, y con hacerme más vil para la gloria de mi Señor.

13. Yo mismo llegué hasta este punto por muchos años; diligentemente evitando toda maldad, para tener una consciencia completamente limpia; redimiendo el tiempo; usando toda oportunidad para hacer bien a todos los hombres; constantemente usando todos los medios de gracia; esforzándome para actuar con seriedad en todo; y Dios es mi testigo, haciendo todo esto con sinceridad, con un verdadero deseo de servir a Dios, para llegar a la vida eterna. Sin embargo, mi propia consciencia me testifica en el Espíritu Santo, que durante todo ese tiempo yo era solamente un casi-cristiano.

II. A la pregunta, ¿Qué más está implicado en ser un cristiano completo? - yo respondo:

(I.) 1. Primero, el amor a Dios. Porque así dice Su palabra: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con todas tus fuerzas." - Un tal amor es este, que cautiva el corazón entero, que toma posesión de todos los afectos, que llena la capacidad entera del alma, y usa todas sus facultades. El que ama al Señor de esta manera, su espíritu se deleita continuamente en su Salvador, el Señor es su todo, y todos sus deseos son hacia Dios, y su corazón clama todo el tiempo: "¿A quién tengo en el cielo sino a ti? y no deseo nada en la tierra aparte de ti." No puede desear otra cosa, porque "él es crucificado para el mundo, y el mundo para él."

(II.) 2. Lo segundo que está implicado en ser un cristiano completo, es el amor al prójimo. Si alguien pregunta ¿Quién es mi prójimo?, respondemos: Toda persona en el mundo. Ni podemos exceptuar a nuestros enemigos, o a los enemigos de Dios. Cada cristiano les ama a ellos también como a sí mismo, sí, "como Cristo nos amó a nosotros".
El que quisiera comprender más completamente la clase de amor que es este, que considere la descripción por Pablo. Es "sufrido y benigno". "No tiene envidia". "No es jactancioso" - el que ama así, se hace a sí mismo el último y el siervo de todos. El amor "no hace nada indebido", sino se hace "todo para todos". "No busca lo suyo", sino solamente el bien de los demás, para que sean salvos. "El amor no se irrita, no guarda rencor" (el que tiene rencor, tiene falta de amor). "No es malpensado. No se goza de la injusticia, sino se goza de la verdad. Cubre todo, cree todo, espera todo, soporta todo."

(III.) 3. Algo más tenemos que considerar aparte, aunque no se puede separar de lo dicho; y este es el fondo de todo: la fe. Cosas muy excelentes se dicen de ella en la palabra de Dios. "Cada uno que cree", dice el discípulo amado, "es nacido de Dios." - "A los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios." - Y "esta es la victoria que venció al mundo, nuestra fe." - Sí, nuestro Señor mismo declara: "El que cree en el Hijo tiene vida eterna; y no viene en condenación, sino ha pasado de muerte a vida."

4. Pero que nadie engañe a su propia alma. Debemos notar que la fe que no produce arrepentimiento, y amor, y buenas obras, no es esta fe verdadera y viva, sino una fe muerta y diabólica. Pues aun los diablos creen que Cristo nació de una virgen; que El hizo toda clase de milagros; que El sufrió una muerte sumamente dolorosa por nosotros, para redimirnos de la muerte eterna; que El resucitó al tercer día; que El ascendió al cielo y está sentado a la diestra del Padre; y que El regresará al fin del mundo para juzgar a los vivos y a los muertos. Todo esto lo creen los diablos, y todo lo que está escrito en el Antiguo y Nuevo Testamento. Pero con toda esta fe, ellos no son nada más que diablos. Ellos permanecen en su estado condenado porque les falta la verdadera fe cristiana.

5. La verdadera fe cristiana es, no solo creer que las Sagradas Escrituras son verdaderas, sino tener también una confianza segura de ser salvo de la condenación eterna por Cristo. Es una confianza segura que un hombre tiene en Dios, que por los méritos de Cristo, sus pecados son perdonados, y que él es reconciliado al favor de Dios; de lo que sigue un corazón de amor, para obedecer a Sus mandamientos.

6. Ahora, el que tiene esta fe, que purifica el corazón (por el poder de Dios que vive dentro) de orgullo, ira, deseos, de toda injusticia; que lo llena con un amor más fuerte que la muerte, hacia Dios y hacia toda la humanidad; un amor que hace las obras de Dios y se gloría en gastarse y ser gastado a favor de todos los hombres; y que soporta con gozo el reproche por causa de Cristo, el ser ridiculizado, rechazado, y odiado por todos los hombres, y aun todo lo que la sabiduría de Dios permita que le inflijan la malicia de los hombres y de los diablos. El que tiene esta fe, que así obra en amor, es no solo casi, sino completamente un cristiano.

7. ¿Quiénes pueden testificar de esto? - Les imploro, hermanos, en la presencia de Dios ante quien el infierno y la destrucción están descubiertos, y mucho más los corazones de los hombres, que cada uno pregunte a su propio corazón: ¿Soy yo uno de ellos? ¿Practico yo tanta justicia, misericordia y verdad, como lo requieren aun las reglas de la honestidad pagana? ¿Tengo yo por lo menos la forma exterior de un cristiano? ¿Me abstengo de hacer lo malo, de todo lo que está prohibido en la palabra escrita de Dios? ¿Hago yo todo lo bueno que mis manos encuentran a hacer, y lo hago con todas mis fuerzas? ¿Utilizo seriamente todas las ordenanzas de Dios, en todas las oportunidades? ¿Y hago todo esto con un deseo sincero de agradar a Dios en todo?

8. ¿No hay muchos entre ustedes que están conscientes de que nunca llegaron hasta este punto; que ni siquiera son casi-cristianos; que ni siquiera alcanzan al estándar de la honestidad pagana, y mucho menos a la forma de piedad cristiana? - y mucho menos que Dios haya visto sinceridad en ustedes. Ustedes nunca siquiera intentaron dedicar a Su gloria todas sus palabras y obras, sus negocios, estudios, diversiones. Ustedes nunca siquiera deseaban hacer todo lo hacen "en el nombre del Señor Jesús" para que sea "un sacrificio espiritual, aceptable a Dios por Cristo."

9. Pero, suponiendo que hiciste todo esto, ¿las buenas intenciones y los buenos deseos ya hacen un cristiano? De ninguna manera, si las intenciones no se cumplen. Alguien dijo: "El camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones." Entonces, permanece la pregunta más grande de todas. ¿Está el amor de Dios derramado en tu corazón? ¿Puedes clamar: "Mi Dios, y mi todo"? ¿Deseas nada más que a El? ¿Te deleitas en Dios? ¿Es El tu gloria, tu delicia, tu corona de gozo? ¿Y está este mandamiento escrito en tu corazón: "El que ama a Dios, que ame también a su hermano"? ¿Amas a tu prójimo como a ti mismo? ¿Amas a cada persona, aun a tus enemigos, aun a los enemigos de Dios, como a tu propia alma? ¿como Cristo te amó a ti? ¿Y crees que Cristo te amó a ti, y se dio a sí mismo por ti? ¿Tienes fe en Su sangre? ¿Crees que el Cordero de Dios quitó tus pecados, y los echó a lo más profundo del mar? ¿que El borró la acusación que estaba en tu contra, la quitó y la clavó a la cruz? ¿Tienes realmente la redención por Su sangre, la remisión de tus pecados? ¿Y testifica Su Espíritu con tu espíritu, de que eres un hijo de Dios?

10. El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que ahora está parado en medio nuestro, sabe, que si alguien muere sin esta fe y este amor, mejor le sería que nunca hubiera nacido. Despierta, por tanto, tu que duermes, e invoca a tu Dios: llámale el día que puede ser encontrado. No le des reposo hasta que El haga "pasar Su bondad delante de ti", hasta que El proclame sobre ti el nombre del Señor, "El Señor, el Señor Dios, misericordioso y lleno de gracia, tardo para la ira, y grande en bondad y verdad, que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado."
No dejes que nadie te persuada con palabras vanas, que te contentes con algo menos que este premio de tu llamado sublime. Pero clama de día y de noche a Aquel quien, "mientras nosotros éramos débiles, murió por los impíos"; hasta que tú sepas en quien has creído, y puedas decir: "¡Mi Señor y mi Dios!" - Recuérdate de orar siempre y no debilitarte, hasta que tú también puedas alzar tu mano al cielo y declarar al que vive por siempre: "Señor, tú sabes todo, tú sabes que yo te amo."

11. Así, ¡que todos nosotros podamos experimentar lo que es, ser no solamente casi, sino completamente cristianos; ser justificados gratuitamente por Su gracia, por la redención que está en Jesús; saber que tenemos paz con Dios por Jesucristo; gozarnos en la esperanza de la gloria de Dios; y tener el amor de Dios derramado en nuestros corazones, por el Espíritu Santo que nos fue dado!

29 octubre 2011

El Congregarnos

19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, 20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, 21 y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, 22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. 23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. 24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.  (Hebreos 10:19-25)

    En los versículos citados arriba he marcado en negrita algunas frases interesantes. Noto con cuanta frecuencia el cristiano hoy está dispuesto a asistir a los cultos de manera selectiva. Los cultos de oración tienen buena asistencia pero los de estudio bíblico no tanta. Todo depende de lo que se busque en Cristo.  Hoy se toma la hora de los cultos para organizar viajes, recibir visitas, hacer negocios porque el resto del día no alcanza, ir al deporte, etc. Pero Dios, que es el Señor, el dueño, el propietario, la máxima autoridad sobre los individuos y la iglesia tiene otra opinión.

     En el versículo 22 resalté "acerquémonos con corazón sincero". Dios desea que nos acerquemos a Él con un corazón sincero, íntegro. Una persona selectiva con su asistencia a los cultos, y que pone y busca excusas para no asistir, no tiene un corazón sincero aunque a los hombres les parezca que sí. A Dios hay que obedecerle porque tenemos una relación real e íntima con Él y no por lo que podamos conseguir de Él.


     En el versículo 23 marqué "mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión...".  La persona selectiva e inconstante en su asistencia a los cultos de la iglesia no está firme; no está fundamentada en terreno rocoso sino arenoso, es una persona cuya condición espiritual es fluctuante, cambiante. Su profesíon de fe es dudosa.

       En el versículo 24 me llamó la atención "Y considerémonos unos a otros".  El cristiano que se congrega, que le gusta asistir a las actividades convocadas por su iglesia local está diciendo me interesan mis hermanos. Considerar significa: tomar en cuenta una cosa.  Dios desea que nos tomemos en cuenta, que nos interesemos los unos por los otros. Pero note algo interesante, el considerarnos es para estimularnos, motivarnos al amor y las buenas obras. Cuando nos congregamos tenemos una hermosa oportunidad para ser de bendición a los hermanos y ayudarles en su crecimiento espiritual. ¿Realmente nos interesamos los unos por los otros hasta ese punto?  

     Por último, en el versículo 25 encontramos "no dejando de congregarnos". Dios es categórico en esta frase. Y añade que algunos tienen esa costumbre. Me temo que en nuestros días es peor. Es una mala costumbre el dejar de congregarse y el ser selectivos con la asistencia a los cultos de forma medalaganaria. Entiendo que se presentan situaciones de salud, emergencias y otras que justificarían que en alguna ocasión alguien falte a un culto. Pero hay muchos que de manera sistemática faltan a determinados cultos acudiendo a razones no válederas, es más bien pereza espiritual.

     Hay mucha rebeldía en este aspecto del congregarse. Hoy es nada el dejar de asistir a un culto simplemente porque no le da deseos a la persona. Pero muchos tampoco meditan el pecado que es realizar actividades paralelas a los cultos de su iglesia local y motivar a otros a no asistir. ¿Piensas que Dios está contento con quienes tales cosas hacen? ¿Piensas que Él justificará el pecado? ¿Hasta donde Cristo es Señor de quienes así actúan?  Medita en ello y permite que Dios te guíe a hacer lo correcto. Si tienes que pedir perdón hazlo, confieza y apártate de tal estilo pecaminoso de vivir.


José Amado Silvestre M.
Pastor Asistente IBD
Hato Mayor del Rey

El mandato misionero de Jesús

Texto: Mateo 28:16-20 Tema: La gran comisión de Jesús a los once I.- INTRODUCCIÓN El texto que estudiaremos en esta ocasió...